domingo, 9 de octubre de 2011

Elephant

2.5*

Resulta una experiencia hipnótica ver a toda esta cantidad de adolescentes deslizándose por pasillos laberinticos en un instituto usamericano convencional. Resulta curioso observar las superficiales relaciones que establecen entre si y las conversaciones banales y fugazes que mantienen. Pero lo mas curioso (por antidramático aunque no por inesperado) es la especial asepsia con la que se hace aparecer (y se muestra) lo terrible, la violencia y la muerte: con esa luz digital, esa planificación y ese montaje que pretende sostener el punto de vista y solo subraya el caracter supuestamente neutral del film, carácter que, finalmente, puede llegar a confundir a más de uno. No sorprende descubrir, por tanto, que una buena parte del film es producto de la improvisación, de la superficialidad y de la influencia de un teledrama previo. Gus Van Sant sabe hacerlo mejor: y esto también es un comentario superficial.


No hay comentarios:

Publicar un comentario