jueves, 31 de julio de 2014

Mis 5 imprescindibles de Francis Ford Coppola:


-       El padrino I (1972).
-       El padrino II (1974).
-       La conversación (1974).
-       Apocalypse Now (1979).
-       La ley de la calle (1983).

El pueblo de los malditos (Aka Village of the Damned)

3*

En un pequeño pueblo del countryside inglés ha ocurrido una cosa muy extraña. Durante unas pocas horas, todos sus habitantes han perdido el conocimiento. Al despertarse, todas la mujeres parecen haberse quedado embarazadas y, tras el parto, los niños, rubios y con unos ojos brillantes, parecen constituir una comunidad muy particular. Los científicos, los doctores y los militares comienzan a investigar los hechos. Wolf Rilla dirige esta pequeña maravilla de la especulación científica de los sesenta (o Sci-Fi), que materializa la primera de las adaptaciones que de la novela de John Windham, The Midwich Cuckoos, se han llevado al cine. La segunda es del maestro del fantástico John Carpenter. Tal y como resume David Pringle, se trata de "un cuento sobre una invasión extraterrestre mediante inseminación artifical". La historia está muy bien narrada, con múltiples elipsis y abducciones narrativas (como diría Ch.S Peirce), que agilizan continuamente la acción. Además, está muy bien planificada y montada (como el film de Carpenter) y el desarrollo y el climax son bastante meritorios, tratándose de un argumento tan sorprendente y controvertido para la época (pensemos en el embarazo de mujeres vírgenes, por ejemplo). Por otro lado, la película presenta ligeras pinceladas, casi imperceptibles, de crítica socio-política (así como esporádicos homenajes al cine clásico de la Universal). No por casualidad, el film está rodado en plena Guerra Fría. George Sanders y la primera dama del terror británico, Barbara Shelley, bordan sus esquemáticos papeles. 4 años más tarde, Anton Leader rodaría una especie de continuación, Los hijos de los malditos.

miércoles, 30 de julio de 2014

La ruta del tabaco

2.5*

Adaptación de una obra de teatro que, a su vez, proviene de una novela que, al parecer, fue muy exitosa en la época, tal y como se anuncia al comienzo de la película (curioso inicio para una película de John Ford, por otro lado). Aunque el guión sea del gran Nunnally Johnson, la película cuenta una historia destartaladísima que recuerda claramente a las exageraciones de Los Simpson cuando describen la forma de vida de Cletus Spuckler y su familia, o esas parodias white trash de la vida sureña, de dudosa moral, presentes en algunas lecturas de la obra de William Faulkner y otros autores Southern. Y es que todo el film desprende un humor vulgar, muy exagerado, excesivamente idiosincrásico y sin nada de gracia. Como de otro tiempo, vamos. Un humor que, por otro lado, no es apropiado para el tipo de tragedia que se está contando. Además, la descripción de la realidad social del momento y del lugar (Georgia) así como la visión candorosa de las clases propietarias es de una ingenuidad que solo esconde su carácter demagógico. En cualquier caso, lo mejor de la producción es, sin duda, la presencia de una jovencísima Gene Tierney, aunque su personaje, como el de Dana Andrews, es tan innecesario como inconsecuente. Un film que tiene más fama que sustancia.

Los viajeros de la noche (Aka Near Dark)

3*

Caleb Colton (¿un guiño al Caleb Williams de Godwin, quizás?) es un joven que vagabundea por la ciudad en busca de diversión. Una noche, conoce a Mae (Jenny Wright), una chica con la que comparte unas horas pero, para su sorpresa, le da un beso en el cuello que termina por sangrar. A partir de ese momento, Caleb sufrirá una extraña transormación, mientras los amigos de Mae, su propia familia y la policía comienzan a cerrar el círculo unos sobre otros. Una historia de vampiros ruinosos y desolados, casi un Western del Medio Oeste, firmada por la ex de James Cameron, Kathryn Bigelow, y rodada con parte de la troupe que el director había exprimido a conciencia en su reciente obra maestra, Aliens (Bill Paxton, Lance Henriksen y Jenette Goldstein). La película es casi una road movie, ya que el clan de vampiros está continuamente en movimiento, de Oklahoma a Kansas pasando por Texas y Arizona. La música de Tangerine Dream, el ambiente desértico a lo Carretera al infierno, algunas escenas realmente poderosas así como el desaliñado general del film convirtieron a esta cinta en una película de culto para adolescentes y jovencitos de todo el mundo, mucho antes que Crepúsculo y su piadosa saga. En todo caso, no se benefició en nada del estreno casi simultáneo de Jóvenes ocultos.

lunes, 28 de julio de 2014

El robo al Banco de Inglaterra

3*
Arquetipo de muchas de las películas que sobre grandes robos se han realizado en las últimas 5 décadas, El robo al Banco de Inglaterra es una maravilla de meticulosidad y tensión, tanto en el plano narrativo como en el plano moral, al igual que la contemporánea Objetivo: banco de Inglaterra, de Basil Dearden, o Asalto al Banco de San Louis. John Guillermin orquesta una historia en la que el movimiento independentista irlandés contrata a un ingeniero USAmericano, Charles Norgate (Aldo Ray), para que les ayude a robar “la hucha de la reina”. Para conseguirlo, el ingeniero ha de hacerse camarada del oficial de la guardia del banco, el teniente Peter O’Toole, y, además, debe encontrar el telón de Aquiles del sistema de seguridad del banco. El guión desarrolla convenientemente los diversos pasos que se van siguiendo para elaborar el plan de robo, por un lado, y luego para ejecutarlo, por el otro, dejando en los márgenes de la trama tanto las implicaciones políticas del argumento como sus componentes sentimentales.


jueves, 24 de julio de 2014

Cuando todo está perdido (Aka All is Lost)

3*

Versión pedrestre del Gravity de Cuarón, All is Lost es la recreación de una campaña de pura supervivencia. El velero de Robert Redford choca accidentalmente contra un contenedor en medio del Índico, lo que supone el comienzo de una serie de catastróficas desdichas que llevan al viejo marinero a enfrentarse con todo tipo de adversidades en el mar, incluyendo el riesgo de su propia muerte. El director de Margin Call, J.C. Chandor, juega algunas buenas bazas pero desaprovecha otras. Por ejemplo, el film puede ser disfrutado por personas que conozcan el manejo de un velero y la vida en el mar pero el personaje de Redford sorprende por algunos de sus comportamientos. Por otro lado, la estructura de la trama sigue paso a paso el viejo adagio épico-narrativo “después de la tormenta vendrá la calma”, lo que termina por aburrir al espectador, en una película que no pretende ser épica sino intimista (de ahí su sobriedad general). Finalmente, los efectos digitales son como de telefilm de Antena 3 (esos bancos de peces, esos tiburones…), lo que resta credibilidad al conjunto. Por otro lado, si bien este Redford versión photoshop pone el cuerpo y la cara apropiadas en la mayoría de los casos, en otros no parece del todo convincente, aunque el papel tampoco exige mucho, la verdad.

miércoles, 23 de julio de 2014

El parque Gorki (Aka Gorky Park)

3*

Gélido thriller político y policial, rodado en Suecia, Finlandia y la URSS, que supone una interesante inversión de los temas, personajes y situaciones típicas del género USAmericano. Bien visto, el film podría leerse casi como una reinvidación del intervencionismo soviético en contraposición a la avaricia típica del capitalismo en su versión más salvaje (donde, además, se juega con el doble sentido del comercio de pieles). Los personajes de William Hurt, Brian Donehy y Lee Marvin engrandecen la trama y el conjunto final de la película con su buen hacer mientras que el personaje de Joanna Pacula desespera por su laguidez, confusión y volatilidad

martes, 22 de julio de 2014

El fotógrafo del pánico (Aka Peeping Tom)

4*

Influenciado por las investigaciones de su propio padre (un cameo autoirónico del propio Michael Powell), el operador y fotógrafo erótico Mark Lewis (Carl Boehm) asesina mujeres para filmar su miedo ante la muerte. Película incomprendida en su momento, produjo tal escándalo cuando se estrenó que supuso el declive definitivo de la carrera del director, por la violencia y el sexo que mostraban sus fotogramas. Sin embargo, hoy en día constituye una de las más sutiles reflexiones sobre el acto de filmar, sobre el cine en general y sobre el voyeurismo mórbido que suele agazaparse detrás de nuestra necesidad de mirar (un comportamiento sublimado recientemente en la conquista de nuestras ciudades por parte de las cámaras de vigilancia). Estrenada el mismo año que Psicosis o La máscara del demonio, Peeping Tom (en su título original) constituye una producción con dos niveles bien diferenciados: el de un thriller con psicópata (nivel material) y el de una investigación sobre sus impulsos voyeurísticos y psicoanalíticos (nivel metaficcional). Con una enorme capacidad de resonancia, sus efectos completos solo suelen aparecer en el espectador tras varios visionados, por la naturaleza gaseosa y aparentemente trivial de la inmensa cantidad de detalles de que está compuesto el film. Michael Powell se adelanta a varias producciones míticas sobre el mundo del cine, desde El cuchillo en el agua o Impacto hasta Blow Up o Arrebato. Como curiosidad, la iluminación de Otto Heller ha influido poderosamente en directores como Mario Bava y en operadores como Ubaldo Terzano, por ejemplo. 

martes, 15 de julio de 2014

Mis 5 imprescindibles de Isabel Coixet:


-       Cosas que nunca te dije (1996).
-       Mi vida sin mí (2003).
-       La vida secreta de las palabras (2005).
-       Elegy (2008).
-       Aral, el mar perdido (2010).

lunes, 14 de julio de 2014

7 días de enero

3*

Docudrama sobre el asesinato de 5 abogados laboralistas, perpetrado por un pequeño grupo de ultraderechistas sin cerebro ni personalidad, en el Madrid de plomo de la transición. En esa transición modélica que se construyó sobre un clima de inusitada violencia, aunque ahora poca gente se quiera acordar. Juan Antonio Bardem reconstruye los hechos, basándose en las experiencias de primera mano del ultraindependiente Gregorio Morán pero, también, en las actas judiciales, elaboradas con los testimonios de 3 supervivientes, de los acusados, sus superiores organizativos y las pocas pesquisas policiales que se facilitaron. Lo interesante del film es la poderosa labor de montaje que se ha realizado, superponiendo acontecimientos, personajes, puntos de vista, causas y resultados. Otro aspecto interesante es que la película muestra muchas de las cobardes e institucionales conexiones de los asesinos, tanto con las élites políticas franquistas (que defiendes solo sus propios intereses) como con las estructuras policiales represivas y falangistas (esas camisas azules que lo mismo hablan de revolución que de eliminar el sindicalismo [sic]). La película fue estrenada unos dos años después de los hechos y viene a sintetizar el esfuerzo de los partidos y sindicatos de izquierda, no solamente por olvidar la Guerra Civil y la represión de que fueron objeto hasta bien entrada la democracia, sino también por reconciliarse con los elementos que les habían sometido. De ahí la referencia final al símbolo de la reconciliación, la constitución de 1978.

 

Alta tensión (Aka Haute Tension)

2.5*
El argumento de Alta Tensión se centra en la visita que un psicópata hace a una granja en medio de la nada. Una vez que ha masacrado a una familia entera, habrá de enfrentarse a una chica de ciudad que se encontraba de fin de semana con la familia de su amiga quien, a su vez, ha sido secuestrada por el psychokiller. Salvaje en su planteamiento y ejecución, la cinta compensará a los amantes adolescentes del slasher más violento y gore, pese a sus contradicciones, trampas y copias descaradas (desde Viernes 13 y Tenebre a La matanza de Texas y Pesadilla mortal). Mil veces visto (salvo la supuesta sorpresa final), Alta tensión constituye la segunda película de su director, Alexandre Aja, y, ciertamente, está rodada con cierto tino. A destacar la presencia de la siempre estimulante ex pareja de Luc Besson, Maïwenn. El score, por cierto, es uno de los valores añadidos del film: sin esa música electrónica industrial, la película daría menos miedo y su climax sería menos impactante.

Walker

3.5*
Años antes de que Allan Moore asombrara al mundo con From Hell y sus postmodernas reflexiones sobre la historia y la ficción, Alex Cox presentaba su irredenta y nada convencional sátira de la política expansionista USAmericana. Y lo hacía con la excusa de reconstruir visual y narrativamente un episodio del pasado reciente de su país. William Walker, un filibustero nacido en Nashville, puso su vida y sus inmortales al servicio de diversas campañas de anexión y dominio en beneficio de los EE.UU. De hecho, la película comienza con su abortada campaña militar en Sonora, territorio mexicano. Pero el film se centra en la narración de sus diversas campañas mercenarias en Nicaragua, bajo la mirada atenta de Cornelius Vanderbilt y las élites locales. Cox apoya su experimento historiográfico en un guión sarcástico e irónico del autor de Pat Garret y Billy el niño y El regreso, dos películas con las que Walker tiene varios puntos en común, y no solamente en el plano intelectual sino también en la puesta en escena, en la técnica cinematográfica y en la música. Robert Rosenstone escribió que Walker subvierte las convenciones del cine histórico tradicional y, al mismo tiempo, ofrece una representación más compleja y crítica que las trilladas manifestaciones fílmicas que sobre el pasado se estrenan continuamente. De hecho, no por casualidad, es una de las películas favoritas de uno de los más respetados expertos en el estudio de las relaciones entre la historia y el cine. Nada menos.