jueves, 8 de diciembre de 2011

Solaris

4*

Dos han sido las versiones que, por ahora, han intentado trasladar a imágenes la extraordinaria novela de ciencia ficción homónima de Stanislaw Lem, publicada en 1961: la película de Andrei Tarkovski (de 1972) y la de Steven Soderberg (del 2002). La primera es, sin duda alguna, la mejor de ellas porque constituye el intento más serio y conseguido de trasladar a la pantalla tanto la trama de la novela como su espíritu filosófico, psicológico y místico. Solaris es el tercer film del director ruso (si excluimos sus primeros trabajos como estudiante) y una de sus obras maestras, aunque el propio Tarkovski no quedó satisfecho del todo con el resultado porque lo consideraba ordinario, convencional. Con la influencia de un selecto e importante grupo de directores (Buñuel, Bresson, Bergman, Mizoguchi, entre otros) pero desarrollando un estilo personalísimo, fundado en una obsesiva puesta en escena, en una fotografía pausada y en un sereno pulso narrativo, Tarkovski plasma el complejo drama psicológico de la novela en unos absorventes 165' que, desde luego, no parecen aconsejables para todos los públicos, especialmente para aquellos que han crecido subyugados por los acelerados montajes de las películas de Michael Bay. Una curiosidad: en esta película, como en la innovadora obra autobiográfica El Espejo, se pueden encontrar interesantes referencias a España. En Solaris, en concreto, al Quijote.

2 comentarios:

  1. Además de verdad. Muchas gracias por tu comentario, querido Anónimo.

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