El ingeniero y armador Richard
Tideman envía a un analista de sistemas (Martin Sheen) al portaaviones USS Nimitz para supervisar la actividad
a bordo. La cuestión es que, tras una extraña tormenta surgida de la nada, el
portaaviones se traslada al pasado, concretamente a la víspera del ataque
japonés a Pearl Harbour, desencadenando toda una cadena de paradojas
espacio-temporales. Lo interesante de esta obra, además de la "arousing premise" (como la llama John Clute), es lo ingeniosamente que están resueltas
dichas paradojas, así como la presencia de distintos puntos de vista sobre la
situación, con elementos filosóficos-históricos y con el propio Einstein como
telones de fondo intelectual. Por suerte, el capitán (Kirk Douglas) lleva el
sentido común USAmericano al puente de mando aunque, en definitiva, la historia
sigue su curso inexorable, aun a costa de diversos anacronismos. El film constituye un pequeño y semi
olvidado clásico de la ciencia ficción sobre los viajes en el tiempo, con unos curiosos FX y un presupuesto más bien excaso (de hecho, utiliza material grabado de Tora Tora). La película fue rodada por un veterano de la TV, Don
Taylor, y plantea la duda de si los viajes en el tiempo son un sueño o una
pesadilla. Algo parecido (pero con la cronología invertida) a lo que esboza la
ochentera El experimento Filadelfia.
viernes, 14 de marzo de 2014
El final de la cuenta atrás
3*
Etiquetas:
1980,
Ciencia Ficción,
Cine fantástico,
Don Taylor,
El final de la cuenta atrás,
James Farentino,
Kirk Douglas,
Martin Sheen,
Viajes en el tiempo
miércoles, 12 de marzo de 2014
Cría cuervos...
3.5*
En el Madrid de 1975, tres pequeñas hermanas huérfanas comienzan a vivir,
en la casa paterna, con su tía Pauline. Ana, la mediana de las tres hermanas, empieza
a evocar y a ensoñar la presencia de su madre, recientemente fallecida, así
como la de su padre, militar de profesión. Carlos Saura, nuevamente producido
por Querejeta, continúa con su análisis simbólico de la sociedad española tardofranquista, especialmente sobre su forma de vida y sus tres pilares: la
falange, la iglesia y el ejército. Una sociedad que, por cierto, se opuso al film. En este caso, Saura retrata pausada,
intelectual y sutilmente el clima de represión moral e hipocresia en el que
fueron criados buena parte de los sucesores del franquismo, incluso en vísperas
de la muerte del dictador. En particular, Saura retrata el dominio al que
sometió a las mujeres a la vez que sugiere sus pedagógicas consecuencias. De
ahí, probablemente, el título del film.
En todo caso, la película es también un retrato del paso de la infancia a la
adolescencia, ejemplificado por la mirada de la pequeña Ana Torrent, cruel,
tierna y risueña a la vez (una mirada ya adiestrada por el gran Víctor Erice
para su maravillosa El espíritu de la
colmena, de dos años antes). Convendría destacar la modernidad de la música de Jeanette, como ya hiciera Saura en La
caza, con el twist. Estupendas
las interpretaciones de Alterio, Chico, Chaplin, Randall y Torrent. La nota
discordante sería la muerte de una cobaya para los fines dramáticos de la obra,
absolutamente injustificada. Pero, por otro lado, es tan típico del cine de la
época y del país que casi no extraña, ajeno como estaba a una tratamiento
generoso para con el resto de animales.
Etiquetas:
1975,
Ana Torrent,
Carlos Saura,
Cría cuervos...,
Drama,
Elias Querejeta,
Florinda Chico,
Franquismo,
Geraldine Chaplin,
Héctor Alterio,
Mónica Randall
martes, 11 de marzo de 2014
San Francisco, ciudad desnuda (Aka The Laughing Policeman)
2.5*
Un individuo sube a un autobús se
sienta en la parte de atrás. De repente, saca una metralleta desmontable y
liquida, sin inmutarse, a todos los pasajeros. El autobús se accidenta y él se
da a la huída. La policia, por su parte, se encuentra con varias víctimas,
entre las cuales está un inspector de homicidios, con lo que, muy intrigada,
comienza las pesquisas y la investigación. Walter Mattau (en uno de sus
primeros thrillers) y Bruce Dern
lideran un grupo de buenos actores USAmericanos para este desconocido thriller de Stuart Rosenberg, el
director de La leyenda del indomable
o Brubaker, por ejemplo. ¿Qué se
puede encontrar el espectador? Pues un policíaco en el que aparecen casi todas
las constantes del género, especialmente de aquellas películas que se ha rodado
en San Francisco (como Vértigo, Bullit o Harry el sucio): brutales asesinos, policías obsesivos, bajos
fondos, tiroteos y peleas, persecuciones, etc. Por lo demás, es una película ambientada
en una ciudad liberal y progresista pero que también esconde sombríos y
depravados secretos. Precisamente, la perspectiva moral del film parece rozar el conservadurismo más
gratuito (asociando diferencia con perversión) pero pequeños matices aquí y
allá, pequeños golpes de humor y alguna que otra mirada irónica, hacen relativamente
entretenido su visionado.
Etiquetas:
1973,
Bruce Dern,
Crimen,
Drama,
Policía,
San Francisco,
San Francisco ciudad desnuda,
Stuart Rosenberg.,
Thriller,
Walter Matthau
lunes, 10 de marzo de 2014
Cara a cara (Aka Faccia a Faccia)
3.5*
La segunda parte de la trilogía
de Sergio Sollima con Tomás Milian como protagonista, Cara a cara supone una vuelta de tuerca respecto de alguno de los
planteamientos presentados en El halcón y
la presa, en una película desmedida en propuestas intelectuales,
salvajemente rica en matices y con un espíritu político claramente subversivo.
Cuenta la historia de cómo un profesor de historia, convaleciente en Texas a
causa de su tuberculosis, es secuestrado por casualidad por un bandido que
intenta huir, y de cómo se replantea todos sus principios vitales para, final y
progresivamente, decidir abandonar su vida contemplativa anterior y pasar a la
acción. Tal y como dijo Carlos Marx en las famosas Tesis sobre Feuerbach, de lo que se trata es de transformar el
mundo, aunque la posición del profesor de historia daría para toda una amplia reflexión
sobre el papel de estos intelectuales en las sociedades contemporáneas. Excelentes
actores protagonistas, especialmente Gian María Volontè, y una excelsa
partitura del siempre efectivo Ennio Morricone, con órgano de tubos, sonidos
naturales y secciones “corales” incluidos. Por otro lado, al parecer, Sollima
rodó mucho más de lo que el montaje final nos muestra por lo que no es de
extrañar algunas de las lagunas y de los flecos sueltos de la historia.
domingo, 9 de marzo de 2014
El proceso paradine
3.5*
Alfred Hitchcock tiene una de
las filmografías más absorbentes de la historia del cine. A pesar de sus
continuas manipulaciones, errores y macguffins,
el orondo director ha conseguido pergeñar un buen puñado de obras maestras, atestadas
de una poderosísima fuerza visual. Hitchcock sabía contar una historia, crear
el suspense, retorcer sus tiempos, encadenar situaciones, mantener el misterio y la ambigüedad.
En esta película, por ejemplo, hay unas cuantas escenas narradas de una forma sincrética
al alcance de muy pocos (las tomas de transición de la primera parte del film, por ejemplo), un muestrario
completo de encuadres (incluyendo un plano wellesiano del dormitorio de la
pareja protagonista) o con un uso del movimiento de cámara que dice más de lo
que muestra (como ese travelling circular
alrededor de Gregory Peck). De una sutileza psicológica maravillosa (atención a
las conversaciones entre Gregory Peck y Ann Todd) la película cuenta con una
Alida Valli, de origen aristocrático, que convence con su papel de mujer fría y
extrañamente serena. Por cierto, es de justicia destacar a los secundarios
(Charles Coburn, Ethel Barrimore, Louis Jourdan y Charles Laughton, nada
menos). El espectador perspicaz, como el propio François Truffaut, podría
preguntarse, ¿pero quién ha seleccionado el casting?
Efectivamente, Selznick impuso casi todo el reparto, lo que produce no pocas
reticencias en el espectador. Sin embargo, el resultado final es absorvente y admirable, aunque el desarrollo de la historia pueda parecer un tanto
previsible e, incluso, pueda hacerse un tanto pesado. Hay películas cuya trama
no se debería explicar. Esta es una de ellas: mejor véanla, aunque sea una obra menor, y amplien su alma.
Etiquetas:
1947,
Alfred Hitchcock,
Alida Valli,
Ann Todd,
Charles Coburn,
Charles Laughton,
Drama judicial,
El proceso Paradine,
Ethel Barrimore,
Gregory Peck,
Intriga
martes, 4 de marzo de 2014
Piel de asno
3*
C.S. Lewis ha escrito sobre distintas formas de amor en su libro sobre Los
cuatro amores: el cariño, la amistad, el eros y la caridad. Y subrayó que
muchas veces se confunden y superponen varios de ellos. En todo caso, cuando Charles
Perrault escribió La piel de Asno
para su Cuentos de mamá Ganso, no tenía
en mente estas disquisiciones sino la vieja y decadente costumbre de casarse
entre familiares. Jacques Demy dirige una película infantil que, como todas las
grandes películas infantiles, dice más sobre los adultos que sobre el mundo de
los niños ¿Por qué? Porque los cuentos infantiles, destinados a enseñar y a
educar, denuncian las deformaciones y los prejuicios del mundo de los adultos,
como muy bien sabía Jean Cocteau cuando rodó La bella y la bestia o Neil Jordan cuando rodó la magnífica En compañía de lobos. El film es un trabajo realmente bello, muy
bien ambientado y bastante bien rodado, lleno de esa fantasía, belleza y
crueldad presente en algunos de los mejores cuentos de hadas y que, además,
destila ese espíritu profundamente conservador de muchas de las fábulas
clásicas, aunque sugiera y presente temas tabú como el complejo de Electra y el
incesto. Demy vuelve a ese cinéma
enchanté musical (que tan bien
conoce desde Los paraguas de Cherburgo) y, una vez
más, con el protagonismo de la angelical Catherine Deneuve. La BSO, a la que le
sobra orquestación y a la que le falta más melodías festivas, es del gran Michel Legrand. Es una
lástima que sea una película tan desconocida para el gran público. Pero no es
de extrañar, ya que no la ha producido ni distribuido Walt Disney.
Etiquetas:
1970,
Adaptación,
Amor,
C.S. Lewis,
Catherine Deneuve,
Charles Perrault,
Cine fantástico,
Cuento infantil,
Jacques Demy,
Michel Legrand,
Musical,
Piel de asno
lunes, 3 de marzo de 2014
Machete
2.5*
Ultraviolenta, llena de sanguinolentos
efectos digitales, tacones y sexo jamesbondiano, Robert Rodríguez presenta su
enésimo homenaje hard al cine de
Leone, con gotitas de Carpenter y de Cheech & Chong. Aunque la etiqueta que mejor define a Machete es, sin duda, la de parodia, a mitad de camino entre el cartoon, la extravaganza y el trailer ampliado. Estilisticamente, el
director texano (junto a su último
editor) se adapta a lo que cuenta y va
tomando prestado de aqui y de alla tanto ideas visuales como soluciones de
puesta en escena y montaje si bien la iluminación, obra de Jimmy Lindsey, es
una auténtica maravilla. Estereotipada en personajes, contenido y diálogos, el film cuenta con pequeños lapsus de humor fino y con una simbología
religiosa y política explicita y evidente, para hacer quedar bien al espectador (como la ironía final). Comienza
como los míticos programas grindhouse de los setenta, tan queridos por el tándem Rodriguez/Tarantino pero, en seguida,
se transforma en una parodia de las películas de Steven Seagal o de la Cannon, aunque con ese sabor Mexicali
propio de un Peckinpah o un Sollima. Una historia de frontera que John Sayles
ha contado con la fortuna que le caracteriza en Lone Star. Danny Trejo, ese Edward James Olmos tarantinizado, es un
actor excelente, dentro de su limitacion, pero este papel se le queda grande en
miradas y ademanes. El resto del reparto está aceptable en su sobreactuación,
aunque la musica es repetitiva y cansina, no aporta nada. De hecho, la banda de
sonido está altísima y saturada, con un volumen desquiciante.
viernes, 28 de febrero de 2014
Mis 5 imprescindibles de Debra Paget:
-
Ave
del paraíso (1950).
-
Al
borde del río (1957).
-
La
tumba india (1959).
-
Why
must I die (1960).
-
El
palacio de los espíritus (1963).
Etiquetas:
1950,
1957,
1959,
1963,
Al borde del río,
Ave del paraíso,
Debra Paget,
El palacio de los espíritus,
La tumba india,
Why must I die
jueves, 27 de febrero de 2014
Perros de paja (Aka Straw Dogs)
3*
En esa línea de cine controvertido
que le hizo famoso entre la década de los sesenta y setenta, Sam Peckinpah
adapta para la pantalla una novela de Gordon Williams, a la que le añade
escenas de contenido sexual y mucha violencia, lo que causó no pocos problemas
a la distribución de la película (especialmente con la British Board of Film
Censors, BBFC). La historia es de una
simplicidad aplastante, en la misma medida que las pasiones y razones que
mueven a los personajes: una pareja se traslada a vivir a una zona rural de
Inglaterra (Cornualles), donde pronto comenzarán a sufrir el acoso y las
humillaciones de parte de sus vecinos. Los dos personajes protagonistas
(interpretados por Susan George y Dustin Hoffman) precipitan con sus actitudes
celosas y ambiguas algunas de las situaciones, a lo que hay que añadir el
comportamiento pusilánime de Hoffman y la limitación intelectual de George, así
como la falta de recursos emocionales de ambos. Por otro lado, el estallido de
violencia final no consigue convencer al espectador aunque la música de Fielding sí que consigue crear ese apropiado ambiente de claustrofobia y tensión
mediante un adecuado uso del timbre y la orquestación, como sugiere Salvador
Batlle. La historia ha conocido alguna que otra adaptación (como La violencia del sexo), así como un
mediocre remake, dirigido en 2011 por
Rod Lurie (el autor de la interesante Nothing
but the Truth).
Etiquetas:
1971,
Drama,
Dustin Hoffman,
Jerry fielding,
Perros de paja,
Sam Peckinpah,
Sexo,
Susan George,
Thriller,
Venganza,
Vida rural,
Violencia
miércoles, 26 de febrero de 2014
Aquella casa al lado del cementerio
2*
En una vieja mansión de Nueva
Inglaterra, un doctor y su familia se instalan para que el marido investigue el
suicidio de un científico. Pronto comenzarán a sufrir los sustos y acosamientos
de una extraña presencia. A partir de una historia que recuerda levemente al gran
escritor de Providence así como a Henry James, la película tiene un aspecto
visual que no esconde su inspiración argentiniana, especialmente de Suspiria. Aunque en este caso, la
mansión no está encantada ni poseída sino más bien ocupada. Ocupada por el
doctor Freudstein, nada menos. La dirección muestra muchos de los rasgos
típicos del estilo Fulci: mucha cámara subjetiva, mucho desenfoque, mucha saturación de luz, muchos
movimientos de cámara fulminantes y cosas así. Además, Fulci exprime hasta la
náusea una contracción del tiempo y del espacio más propia del cartoon que del cine de terror
convencional. La verdad es que la película es un poco costrosa en casi todos
sus aspectos técnico artísticos (la iluminación, el montaje, las
interpretaciones) y el argumento tiene más agujeros que un queso de Gruyère (lo
mismo que en El más allá pero todo
mucho más flojo). Por eso, es una lástima que Fulci no haya cuidado un poco más
algunos aspectos: le hubiera salido un film
basante más aceptable. En cuanto al factor gore,
la película parece un puesto de casquería: mucha sangre, muchos cuerpos
desmembrados, muchos gusanos y mucha putrefacción. Todo lo cual hará las
delicias de un público barbilampiño o nostálgico pero el neófito sentirá
repugnancia, aburrimiento o la risa floja. O las tres cosas. La música, por
cierto, es una podredumbre aparte (salvo algún que otro corte).
Etiquetas:
1981,
Aquella casa al lado del cementerio,
Dario Argento,
Gore,
H.P. Lovecraft,
Katherine MacColl,
Lucio Fulci,
Sobrenatural,
Terror,
Zombie
martes, 25 de febrero de 2014
An Occurrence at Owl Creek Bridge (Aka La rivière du hibou)
3.5*
Cortometraje francés, dirigido
por Robert Enrico en 1962, ganador del premio al mejor short film en el festival de Cannes, ese mismo año, y del Oscar de
la Academia el año siguiente. La película es una excelentre adaptación de uno
de los mejores cuentos del genio de Ohio, Ambrose Bierce, extraído de su
recopilación de relatos Cuentos de soldados y civiles. El film tiene
un trabajo de cámara magnífico, muy arriesgado y de una modernidad prodigiosa.
La fotografía es muy profesional y la BSO acompaña estupendamente todas las
partes del relato, tanto las más graves como las más alegres. Quizás, lo menos
destacable sean las interpretaciones pero la película es tan seca y abreviada
que los pequeños gazapos que pueda tener se deslizan corriente abajo, una vez
pasado el puente del arroyo del buho. Por cierto, fue retransmitido por la
televión USAmericana en la quinta temporada de la serie presentada por Rod
Serling, The Twilight Zone. Y por
cierto también, el disneysiano Robert Stevenson había rodado en 1959 su propia versión
del cuento para un capítulo de Alfred
Hitchcock presents.
Etiquetas:
1962,
Adaptación,
Ambrose Bierce,
An Occurrence at Owl Creek Bridge,
Cortometraje,
Drama,
Guerra de Secesión,
La Rivière du hibou,
Robert Enrico,
Robert Stevenson
lunes, 24 de febrero de 2014
Agente especial (Aka The Big Combo)
3.5*
Una de las películas más noir de todo el género negro USAmericano
de los cuarenta y cincuenta, rodada con un nervio envidiable y con una
depravación sorprendente por un Joseph Lewis casi irreconocible detrás de la
cámara. Un Joseph Lewis que desde Relato
criminal y El demonio de las armas no
había vuelto a demostrar su enorme talento en este género. De hecho, tanto en
la denuncia de la corrupción como en la descripción de diferentes y turbios
negocios; tanto en la presentación de unos personajes obsesivos y pasionales
como en la escritura de los diálogos, repletos de sucios y perversos matices;
tanto en la explicitación de la violencia como en el uso de la elipsis, Lewis
desciende al submundo torturado y fetichista de las alcantarillas para
contarnos, a partir de allí, el origen desde donde se levantan muchos de los
imperios económicos, en este caso el del Señor Brown (Richard Conte). Además de
las irrefutables composiciones del propio Conte, Jean Wallace y Cornel Wilde, y
de un buen puñado de magníficas escenas, planificadas al detalle y rodadas con
mucha imaginación, el film ofrece una
excelente fotografía de John Alton, abosolutamente desquicidada en sus
contrastes de luz y sombras y en su oblicua —y, por tanto, expresionista— estructura.
Por cierto, los personajes de Lee Van Cleef y Earl Holliman, los dos matones de
Mr. Brown, llamados Fante y Mingo, son de una originalidad y una solidez
aplastantes, como el resto de personajes, por cierto.
Etiquetas:
1955,
Agente especial,
Cine Noir,
Corneld Wilde,
Crímen,
Drama,
John Alton,
Joseph Lewis,
Lee Van Cleef,
Richard Conte,
The Big Combo
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



















































