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viernes, 16 de septiembre de 2016

Danza macabra

3*

Anthony Dawson (seudónimo de Antonio Margheriti) dirige esta dignísima película gótica a la italiana, en la estela de La máscara del demonio o Los vámpiros. Además, la premisa argumental no puede ser más atractiva. Un periodista de The Times se reune con Edgar Allan Poe en una taverna de Londres para entrevistarle. Por su parte, un amigo del escritor le propone una apuesta: si consigue pasar la noche de difuntos en la mansión de los Blackwood, recibirá una interesante cantidad de dinero. El periodista acepta la apuesta, lo que le supondrá vivir la noche más extraña y peligrosa de su vida. Margheriti acierta en el uso del blanco y negro expresionista así como de la música, creando una pequeña joya del cine fantaterrorífico italiano, con la presencia ineludible, por tanto, de la gran Barbara Steele. En 1971, el mismo director estrenaría La horrible noche del baile de los muertos, un remake en technochrome y que cuenta con la inestimable colaboración de Klaus Kinski en el papel de Poe.

jueves, 27 de septiembre de 2012

Los vampiros

3*

Riccardo Freda fue uno de esos directores que probó suerte en casi todos los géneros conocidos, incluido el gótico italiano (ese raro subgénero que creció en paralelo a las producciones de Roger Corman y de la Hammer sobre Edgar A. Poe y los monstruos literarios clásicos, respectivamente), en el que destacan films como El justiciero rojo, El molino de las mujeres de piedra o El cuerpo y el látigo. En esta película de 1956, Freda cuenta una historia cuasi folletinesca de misterios, secuestros y asesinatos, con el típico mad doctor de por medio. En este caso, al servicio de una aristocrática dama que desea recuperar su juventud para seducir a un periodista que es el hijo de alguien a quien, tiempo ha, no pudo seducir ni enamorar. Para ello, el susodicho mad doctor debe inocular a la anciana y despechada protagonista la sangre de las muchachas secuestradas (en la línea de la Condesa Bathory), para, con ello, renovar su juventud y su belleza. Lo más destacable de esta película es el diseño gótico de la producción (obra de Beni Montresor), la majestuosa puesta en escena y la fotografía en blanco y negro de Mario Bava, quien, por cierto, aplicaría buena parte de lo aprendido en su maravillosa La máscaradel demonio. Por otro lado, el propio Freda continuaría esta veta abierta con Lo spettro, al igual que Antonio Margheriti y su Danza Macabra, de 1964, protagonizadas ambas por la recurrente Barbara Steele. Una de las primeras, por no decir la primera, manifestación del horror gótico italiano.