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martes, 28 de junio de 2016

El asesino anda suelto (Aka The Killer is Loose)

3*

En una famosa portada de un comic de Mauro Entrialgo, un asesino encapuchado se encuentra sentado en el water haciendo sus necesidades mayores. La onomatopeya que se puede leer es “prefabsprout”. Así, como si fuera uno de esos soniquetes escatológicos tan queridos por Quevedo o por Mozart. Y la leyenda de la viñeta reza: “el asesino anda suelto”. Bromas y juegos de palabra aparte, Budd Boetticher le puso el mismo nombre a este thriller serie B sobre un asesino que se escapa de la cárcel para matar a la esposa del policía que le recluyó. El asesino es Wendell Corey, el policía Joseph Cotten y su esposa Rhonda Fleming. La narración es concisa como un relato de Hemingway, los diálogos secos como los de John Fante y la fotografía, de un noir como solo el cine de Hollywood podía plasmar (por obra y gracia del luego admirado Lucien Ballard). Un film estimable, muy bien narrado y robusto en todos sus aspectos técnico-artísticos y que fue estrenado antes de la serie Ranown Cycle, esos 7 Westerns que el director rodaría con Randolph Scott, amante secreto de Rock Hudson y un actor al que Boetticher lanzó al estrellato a finales de la década de los cincuenta.

viernes, 23 de marzo de 2012

Will Penny (El más valiente entre mil)

3.5*

Will Penny (Charlton Heston, en una de sus mejores interpretaciones) es la historia de un cowboy que es contratado por Alex (Ben Johnson) con la misión de vigilar el ganado de una enorme extensión de rancho, para lo cual debe pasar el invierno en una cabaña en las montañas. Tan modesta como coherentemente, Tom Gries dirigió su primer presupuesto abultado en torno a una historia de soledades y supervivencias, en la línea de Las aventuras de Jeremiah Johnson, con la que comparte –además del espíritu de frontera- una excelente fotografía, tanto del paisaje como de los interiores, obra del peckimpahiano Lucien Ballard. Hay que destacar también la BSO de David Raksin. La Paramount estrenó este magnífico Western justo una semana después de la presentación USA de El planeta de los simios, en abril de 1968, también con el protagonismo de Charlton Heston. Completaron el reparto Joan Hackett, Donal Pleasence, Bruce Dern y Slim Pickens, entre otros.

jueves, 9 de febrero de 2012

Grupo salvaje

5*
 
Sin lugar a dudas, la obra maestra de Sam Peckinpah y una de las mejores películas de la historia del cine, de una fuerza descomunal. The Wild Bunch (en su título original) no es un western arropado por las convenciones clásicas del género sino que es una película insurrecta, donde la historia y, sobre todo, los personajes desmitifican casi todas las convenciones previas. En este sentido, el film entronca con la crisis y con la desilusión USAmericana de la época y, también, con esa sombra del sueño americano: la figura del perdedor (pero de un perdedor que se sacrifica, al menos, por un ideal ético y contra la explotación y la crueldad humanas). Por eso se la ha calificado de crepuscular aunque podría ser preferible hablar de mexican western, en la línea de Veracruz, Bandido, Yo soy la revolución, ¡Agáchate maldito! o Los compañeros. Con un diseño de producción que potencia la belleza de lo miserable, de lo sucio y de lo imperfecto (obra de Edward Carrere), Peckinpah exprime al máximo a sus espléndidos actores protagonistas, a esa compacta y genial cuadrilla de secundarios (encabezados por un soberbio Warren Oates), a sus colaboradores técnico-artísticos (excelente fotografía de Lucien Ballard, renovador montaje de Lou Lombardo y soberbio score de Jerry Fielding), y, sobre todo, a un guión magníficamente escrito (pletórico de ideas y motivos), de una sutileza admirable, de una emoción infecciosa y de una complejidad vital, humana y social, que se expande hasta un nivel pocas veces alcanzado en el género. Tanto el comienzo como el final (de una violencia cinematográfica inusual hasta el momento, 1969) han pasado merecidamente a la historia del cine.