5 años después de la
masacre del Campamento Crystal Lake, un grupo de monitores
vuelve al mismo condado para abrir un campamento de verano en un terreno
cercano. Como es natural, los organizadores son un heterogéneo grupo de jóvenes
hermosos y hormonados que alternan el trabajo y el placer. Steve Miner inaugura
oficialmente la saga de Viernes 13
con esta secuela del clásico slasher
de Sean S. Cunningham de 1980. Y es una inauguración porque mientras que en la
primera parte el asesino era la madre de Jason Vorhess, en esta segunda es el
propio Vorhess, un boogeyman
desfigurado, afásico y mongoloide, una especie de Quasimodo que se disfraza
como el asesino del clásico gótico The Town That Dreaded Sundown.
El guión es similar al de la primera parte, los asesinatos son un poco menos
truculentos y la calidad cinematográfica es similar (con los característicos
defectos de continuidad), aunque convendría reseñar la impresionante
iluminación nocturna. Aunque la estructura de ambos films es parecida (escena precréditos, presentación, asesinatos y
epílogo), ambas desarrollan una buena parte del metraje
por la noche y ambas finalizan con la típica escena resurreccional, to be continued, hay que destacar
algunas diferencias reseñables: en esta, la survival
girl ha practicado sexo con su pareja; el protagonista de la largísima
escena pre créditos no es Jason sino la superviniente de la primera, Alice (Adrienne
King); y hay, al menos, un superviviente (más los que se quedan en
el bar de carretera), mientras que en la primera sobrevivían tanto Alice como
Crazy Ralph. Dentro de la tradición del cine de terror, conviene señalar que
hay una escena homenaje a La matanza de
Texas y otra que recordará en el espectador el truculento final de Cumpleaños mortal, estrenada
ese mismo año (1981), y de El día de la
madre. Como curiosidad, también en 1981 se estrenó otro slasher con varios puntos de contacto
con este film, Scream.
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viernes, 13 de junio de 2014
jueves, 22 de agosto de 2013
La maldición de los Bishop (Aka Let's scare Jessica to Death)
3*
Rara avis del género
fanta terrorífico USAmericano pero con algunos puntos de contacto con varias
producciones de la época (finales de los sesenta y comienzos de los setenta),
en particular con La noche de los muertos
vivientes de George Romero, Imágenes
de Robert Altman y La reencarnación de
Peter Proud de J.L. Thompson. Además, presenta una idea seminal que sería
reutilizada por la saga de Viernes 13
aunque el argumento de base parece extraído de Carmilla, del escritor irlandés Sheridan Le Fanu. Una mujer sale de un psiquiátrico y se traslada a una casa de campo familiar con su marido y un amigo. La intención es recuperarse pero pronto comenzarán a surgir apariciones. El director, John
Hancock, consigue una atmósfera realmente inquietante sobre la base de una
historia que acierta al intentar confundir al espectador entre la realidad y la
fantasía, entre la pesadilla y el sueño, entre la cordura y la locura, para lo
cual cuenta con una apropiada fotografía, nostálgica y ominosa, unos personajes
perturbados y unas interpretaciones desasosegantes. La dirección y el montaje
están un tanto descuidados pero el resultado final sorprende por su
consistencia y personalidad.
Etiquetas:
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Fantastique,
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John D. Hancock,
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Sobrenatural,
Terror,
Viernes 13
miércoles, 25 de abril de 2012
La reencarnación de Peter Proud
2.5*
Crystal Lake es
algo más que el mítico lago donde Jason Vorhess murió ahogado en Viernes 13. Es también una de las
localizaciones de esta modesta película de suspense psicológico, que gira en torno a un
profesor universitario (Michael Sarrazin) que tiene unos extraños sueños
recurrentes, en los cuales no reconoce a ninguna persona ni a ningún lugar.
Para conseguir una explicación, visitará todo tipo de médicos y psicólogos. Sus
sospechas le harán considerar la idea de que quizá está siendo poseído por
alguien que murió tiempo ha (ahí es nada). J. Lee Thompson rueda esta cuasi inofensiva
historia de reencarnaciones ilógicas y venganzas renovadas en la que lo más
destacable es, sin duda, la presencia de la encantadora Jennifer O’Neill. A
destacar también las escenas eróticas, bastante atrevidas para la época,
especialmente una con Margot Lois Lane Kidder
en la bañera. Por otro lado, ni la música de Jerry Goldsmith, ni la fotografía
de Victor J. Kemper (experto en películas de naturaleza similar, como Ojos o Las dos vidas de Audrie Rose), ni el imprevisto final logran elevar
el film de su factura artesanal,
lastrada (además) por su excesiva duración, por varias escenas reiterativas y
por una trama que cae varias veces en el tedio.
sábado, 17 de marzo de 2012
The mutilator
Un joven mata accidentalmente a su madre el día del
cumpleaños de su propio padre. Cuando éste se entera, se vuelve loco. Años más
tarde, el ya crecidito matricida, vuelve a la casa donde ocurrió tamaño
desastre, con unos amigos de la universidad. Uno a uno, son salvajemente
asesinados por su vengativo padre, que ha perdido el
norte definitivamente y que utiliza todo lo que tiene a su alcance, de una forma harto imaginativa. Un slasher a
la sombra de Viernes 13 (1980) y otros
subproductos del momento, sin nada que añadir al subgénero salvo horrendas
interpretaciones, cierto erotismo inesperado, efectos especiales de la época, un
poco de gore, BSO cutrísima (con un par de hits de segunda B incluidos), montaje
abrupto y unas cuantas escenas bastante vergonzosas (típicas, por
otro lado, de la ultraconservadora década de los ochenta). Al perpetrador de
tamaña hazaña (un tal Buddy Cooper) le retiraron la licencia en los 50 estados
y no se ha vuelto a saber de él.
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