Mostrando entradas con la etiqueta Lars von Trier. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Lars von Trier. Mostrar todas las entradas

miércoles, 23 de septiembre de 2015

Dogville

3*
PastillaCrítica de Máximo Pablo
"Dogville es un concepto, y como tal luce mejor desprovisto de aderezos, de ambientación y de decorados. Su naturaleza pide a gritos esa desnudez para que se presente con toda su fuerza y contundencia. De paso, Lars von Trier nos recuerda que es preferible una buena idea sin recursos que muchos recursos sin ideas. Al prescindir de localizaciones reales sitúa la atención sobre los actores que son los que cargan exitosamente con el peso dramático de la acción. Que muestra uno de los aspectos más tenebrosos de la naturaleza humana. Thomas Hobbes hubiera disfrutado de esta propuesta estética que desarrolla uno de sus principios más divulgados: “el hombre es un lobo para el hombre”. El poder sobre el otro convierte a pobres corderos en lobos y el miedo produce ese efecto que hace al ser humano vulnerable y manipulable para ceder su dignidad hasta límites insospechables" [la PastillaCrítica completa en el siguiente link].

lunes, 7 de octubre de 2013

Cuando los mundos chocan (Aka When Worlds Collide)

3*

El cine de SciFi USAmericano de los años cincuenta, aunque no fuese bueno, tenía una indudable virtud: su concisión. Es decir, las historias se desarrollaban en torno a los 90’ pero había muchas que rondaban los 60’-70’. Por tanto, por muy peregrinas o bizarras que fueran sus historias, no concedían tiempo al aburrimiento. Cuando los mundos chocan, de 1951, es una de estas creaciones. Un equipo de científicos descubre que un nuevo planeta va a pasar cerca de la Tierra y que, con la cercanía y potencia de su atracción, va a producir todo tipo de desastres. Pero ahí no acaba su descubrimiento porque revelan que, además, un segundo astro va a chocar directamente contra nuestro devastado planeta, acabando con todo rastro de vida y, por tanto, con nuestra civilización. Por ello, se embarcan en una difícil y contrarelojera misión: construir una nave que pueda poner a salvo a un selecto grupo de humanos y animales en un nuevo planeta. Una idea propia de una sociedad optimista e industrial. Una idea que casa muy bien con una sociedad que acababa de salir de la Segunda Guerra Mundial con el dominio mundial en sus manor. Y una idea que, por otro lado, no encaja con el nihilismo pesimista y generalizado de la actualidad. De hecho, es una idea que ni se plantea el infeliz Lars von Trier en su endeble reflexión estético-apocalíptica. Rudolph Maté, el director de la excelente Con las horas contadas, rueda uno de los primeros clásicos del género catastrofista, muchos años antes de Armageddon, El día de mañana o Deep Impact. Y lo hace con la solvencia narrativa y los ajustados medios técnicos propios de la época, aunque con un resultado más que loable y un espíritu final absolutamente resplandeciente. A la producción, el inquieto George Pal, que quería rodar una secuela titulada After Worlds Collide.

lunes, 15 de julio de 2013

Mis 5 directores sobrevalorados imprescindibles:


-       Tim Burton.
-       Danny Boyle.
-       Lars von Trier.
-       Michael Haneke.
-       M. Night Shyamalan.




lunes, 6 de agosto de 2012

Melancolía

2*

El Apocalipsis ya no es lo que era. Ni científicos, ni políticos ni esperanzas: solo seres humanos pasándolo mal e intentando sobrevivir en un post mundo hostil y asilvestrado, muy asilvestrado, como en La carretera, de John Hillcoat, o en la regular serie de TV The Walking Dead. El inquieto Lars von Trier no quería dejar escapar la ocasión de regalarnos su visión de una humanidad condenada a la extinción y nos ofrece una decepcionante reflexión post enlace matrimonial (que, además, es de alto copete), con ínfulas psicológicas y complacencias estéticas (entre Kubrick, los Prerafaelitas y Tarkovsky), que no levanta el vuelo en ningún momento y que, además, se pasa Dogma por el forro (como ya viene siendo habitual). Y es que una película es algo más que un conjunto sucesivo de imágenes hermosas y un preludio de Wagner: es una historia interesante, bien narrada y con personajes estimulantes, todo lo cual está ausente de esta película. Los personajes son cansinos y estereotipados (la mayoría, gente pudiente, orgullosa, estúpida y desencantada), el argumento es mediocre (y juega algunas de sus principales bazas a intentar provocar al espectador), no está bien narrada (aburre y los dos puntos de vista no aportan nada sustancial), la inquieta cámara acaba fastidiando y, cinematográficamente, es un vil saqueo de varias películas, incluso algunas del propio von Trier (Sacrificio, El padrino, Celebración o Rompiendo las olas, por ejemplo). Incluso los nombres de las dos partes, Justine (Kirsten Dunst) y Claire (Charlotte Gainsbourg), han sido elegidos consciente pero gratuitamente. Steve Carrell y Keira Knightley lo hacían un poquito mejor (y, sobre todo, más humildemente) en la contemporánea Seeking a Friend for the End of the World. Incluso la fallida 4:44 Last Day on Earth, de Abel Ferrara, es un poquito más entretenida. Y, por supuesto, son más interesantes las preguntas que se hizo Murakami, a mediados de los ochenta, en The Age of Stupid. Hard-Boiled Wonderland and The End of The World.