Mostrando entradas con la etiqueta Joss Whedon. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Joss Whedon. Mostrar todas las entradas

lunes, 17 de abril de 2017

La cabaña en el bosque (Aka The Cabin in the Woods)

3.5*

Lovecraft decía que “the oldest and strongest emotion of mankind is fear”, especialmente el miedo a lo desconocido. Y el ser humano, no todos pero sí casi todos, se han sentido atraidos por las distintas formas de representar el terror, tanto en literatura como en las artes plásticas o el cine. Sobre los rituales, sobre los dioses antiguos y sobre los sacrificios, especialmente a los que el maestro de Providence llamaba los Great Old Ones. Una película que rompe las reglas, los moldes de varios géneros (terror, ciencia ficción, comedia), donde no se sabe muy bien qué va a pasar a continuación pero que, en última instancia, se sostiene sobre un guión que de tan sofisticado que es por momentos se muestra parcialmente inverosímil. Por otro lado, como en Muerte entre las flores, hay demasiados detalles que encajan muy forzadamente y que, además, continuamente llaman la atención del espectador sobre la naturaleza titiritera del producto. En última instancia, la película es una muestra de lo que podríamos llama terror metaficcional, como la interesante Detrás de la máscara: El encumbramiento de Leslie Vernon. De hecho, desde una posición típicamente postmoderna (autoconsciencia irónica), el film está repleto de múltiples referencias a los mitos del terror de varias culturas y de varios lugares (desde el hombre lobo hasta Cube, desde el payaso de It hasta la obra de Clive Barker), además de a varias películas, especialmente a Posesión infernal Viernes 13 y a los clásicos slasher de la ultraconservadora década de los ochenta. Es decir, lo mismo que Joss Whedon está realizando con la space opera.

viernes, 29 de mayo de 2015

Vengadores: La era de Ultrón

3*

Supervitaminada y mineralizada segunda entrega del superhero team de la Marvel, el todopoderoso contubernio que se hace llamar The Avengers, con una pequeña representación de alguno de sus más conspicuos integrantes (los que aparecen en la primera parte de la saga, es decir, superhéroes de reconocido tirón comercial, que Stan Lee no es tonto) y con la presencia, nada menos, que de Ultrón, el robot egocéntrico. Al contrario que la primera parte de la serie, sin embargo, el guión flojea más de la cuenta (negativo a Joss Whedon) y el espectador nostálgico corre el riesgo de aburrirse entre tantas batallas hiper cósmicas, entre tanto pressing catch cuasi mutante y entre tanto compañerismo pseudopatriotero y pseudo dramatizado. De hecho, el texto deja fuera varias complicaciones y complicidades del evento creado por el comic book original, obra de Brian Michael Bendis. En todo caso, un film poderosamente rodado y montado, con unos FX de últimísima generación, que articulan a la perfección varias contundentes escenas de acción (como la lucha entre Hulk e Iron Man, por ejemplo), y con la siempre estimulante presencia de Robert Downey Jr. (en su fantástico papel de Tony Stark/Iron Man) y de la actriz de la casa de al lado, Scarlett Johansson, cada uno para un público muy bien determinado. Ahh, por cierto, además se puede contemplar al insípido Capitán América y el mitológico Thor, el escandinavo de acero. Una película intrascendente, por tanto, que gustará a espectadores +/- 16 años, aunque estén acostumbrados a esta clase de historias y a esta clase de efectos especiales debido a su adicción cuasi diaria a los videojuegos.

martes, 22 de mayo de 2012

Los vengadores

3.5*
 
Tras un buen surtido de fascículos coleccionables de la Marvel (algunos de ellos soberbios, otros grotescos), por fin llega el Almanaque Anual, el Número Especial, un episodio repleto de acción, aventura y esa imaginaria clase de hombres que, dentro de su -a menudo- ridícula apariencia, inyectan ilusión a la raza humana: los superhéroes. Y tratándose de la compañía fundada por Stan Lee, no podrían ser otros que Los Vengadores. Joss Whedon (el creador de esa extraña y muy efectiva space opera que es Serenity), consigue crear un compacto y divertido entretenimiento -alejado de la oscura introspección de alguna de las mejores entregas anteriores-, basándose en unos fascinantes personajes, en un guión épico (que se va densificando según avanza la trama) y, sobre todo, en unos brutales efectos especiales que, cuando inundan la pantalla, se someten a los requerimientos de la acción y del desarrollo dramático (y no al revés). La historia gira en torno al apetito de poder de Loki, Príncipe de Asgard, que dirige su venganza contra su hermano Thor y contra su protegida: la Tierra. Mención aparte para unos actores que se enfundan (como sus alter egos) en sus respectivos trajes, sin ningún tipo de fisura (salvo, quizás, Viuda Negra u Ojo de Halcón), especialmente Robert Downey y Mark Ruffalo. Sin embargo, ese Nick Furia que propone Samuel L. Jackson, ni convence ni resulta apropiado a la historia. Por otro lado, reconforta encontrar en pequeños papeles a Powers Boothe, Harry Dean Stanton y Stellan Skarsgard. En su contra, la película tiene un flojo comienzo, esporádicos diálogos adolescentes, una BSO mil y una vez escuchada y un exotismo globalizador francamente superficial. Referencias cruzadas a El señor de los Anillos, a la cuantifísica de Albert Einstein (la omnipresente energía) y a acontecimientos políticos como el 11 de septiembre.
-->