A finales del siglo XIX, en la
Inglaterra victoriana, la hermosa Paula Alquist (Ingrid Bergman) contrae
matrimonio con Gregory Anton (Charles Boyer), un conocido y respetado pianista.
Entran a vivir a una casa aristocrática en la que comienzan a ocurrir sucesos
extraños, lo que hace peligrar la salud mental de la principal inquilina. Magnífico
thriller psicológico, repleto de
suspense y con una atmósfera represiva muy bien conseguida, obra del director
George Cukor que pone en imágenes una historia retorcida con la única ayuda de
los decorados, la luz y una puesta en escena aguerrida y llena de aciertos escénicos.
Además, cuenta con varias geniales interpretaciones, especialmente las de
Charles Boyer, Ingrid Bergman, Joseph Cotten y Angela Landsbury. Por otro lado,
el argumento recuerda, siquiera levemente, al de Nido de víboras, de Anatole Litvak, estrenada en 1948. E incluso a obras
tan personales y satisfactorias como Secreto
tras la puerta o Rebeca. Pero, en realidad, es un remake de una obra inglesa de 1940, dirigida por el desconocido Thorold Dickinson.
Mostrando entradas con la etiqueta Charles Boyer. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Charles Boyer. Mostrar todas las entradas
sábado, 30 de mayo de 2015
miércoles, 23 de enero de 2013
Si no amaneciera
3.5*
Georges Iscovescu (Charles Boyer), un antiguo gigoló, es ahora
un inmigrante rumano que está esperando en un pueblo de la frontera de México (Tijuana)
para entrar legalmente en USAmérica. Un día, su antigua compañera de baile
(Paulette Goddard) le encuentra y le sugiere la idea de que se case con una
profesora (Olivia de Haviland) para adquirir la nacionalidad. Sobre esta
premisa, Mitchell Leisen rueda una emotiva historia acerca de los sueños dispares
de un hombre (atrapado por su pasado) y de una mujer (atrapada por su presente)
que, para nuestro regocijo, acaban confluyendo. Toda la película está narrada a través de un flash back que el propio
protagonista cuenta de viva voz a un director de cine (el propio Leisen), en
pleno rodaje con Veronica Lake y Richard Webb, y al que le está intentado
vender la historia de su vida, una artimaña narrativa que recuerda a la de El crepúsculo de los dioses. No por
casualidad, el guión es del tándem Brackett-Wilder. El final, que recuerda a la
obra maestra de Rosselini, Te querré
siempre, es de una modernidad aplastante, por su juego con la elipsis y
porque evita hacer caer el desenlace en ese pozo de la ridiculez melodramática que
tanto hemos sufrido como espectadores. La música de Victor Young ayuda a que todo esté en su sitio.
Etiquetas:
1941,
Amor,
Billy Wilder,
Charles Boyer,
Charles Brackett,
Drama,
Mitchell Leisen,
Olivida de Haviland,
Paulette Goddard,
Si no amaneciera,
Victor Young
Suscribirse a:
Entradas (Atom)







