El padre y la madre de casi todo
el cine reciente sobre found footage,
este film de Ruggero Deodato explota
sin rubor ni conmiseración ninguna el morbazo de una buena parte de los
espectadores cinematográficos, a la vez que muestra el cruel espíritu que hay
detrás del colonialismo Occidental (incluso de su acercamiento antropológico al
mismo). De hecho, los documentalistas son una panda de cabrones en toda regla. Deodato,
además, introduce escenas de sexo, sacrificios y desmembramientos reales de
animales (una tortuga, varias serpientes, monos, un cerdo salvaje), todo tipo
de secuencias desagradables, crueldades varias, etc., y todo ello acentuado por
una BSO que dramatiza y subraya todo lo que las imágenes muestran. A la postre,
lo que el espectador contempla no es plato de buen gusto ni educa de ninguna
manera. ¿Cine de denuncia? ¿Cine auto complaciente sin valor? ¿Obscenidad? Es
verdad que la obra juega a la ambigüedad y que, al incluir, varios puntos de
vista sobre los hechos, se desliza hacia la metaficción, recalcada por ese
“todos somos caníbales” final. Pero una cosa no se puede olvidar. Desde el
punto de vista ético, cuando una película muestra (y se recrea en) la muerte
gratuita de animales, traspasa el límite de lo razonable, pisoteando la
dignidad animal, y, por tanto, transforma el resultado en un insulto a la
razón y en una vergüenza para la empatía humana. Todas las demás
consideraciones (estéticas, técnicas, interpretativas, etc.) no pueden estar
por encima de la vida, por muy humilde que ésta sea.
Mostrando entradas con la etiqueta Documental falso. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Documental falso. Mostrar todas las entradas
viernes, 8 de abril de 2016
Holocausto caníbal (Aka Cannibal Holocaust)
1*
Etiquetas:
1980,
Aventuras,
Colonialismo,
Documental falso,
Gore,
Holocausto caníbal,
Metraje encontrado,
Película de culto,
Ruggero Deodato
viernes, 24 de octubre de 2014
El gran marciano
0.5*
El anticine en una de sus máximas expresiones: intereses comerciales absolutamente coyunturales y mucha pereza artística. Y todo ello con alguna que otra ínfula. ¿De verdad que es necesario hacer basuras como esta?
jueves, 23 de enero de 2014
Threads
3.5*
Threads es una de las más dramáticas y desoladoras visiones sobre
un hipotético holocausto nuclear. La película comienza con la presentación de la
vida normal en una ciudad de Gran Bretaña, a mediados de los ochenta, y en
cómo, de una forma abrupta e imprevisible, comienza una escalada militar que
acaba con el lanzamiento generalizado de misiles nucleares. Pero la película
destaca por mostrar con todo lujo de detalles las secuelas de un ataque
atómico, a todos los niveles, tanto a nivel personal como a nivel colectivo;
tanto a nivel psicológico como a nivel biológico; y todo ello narrado “día a
día”, destacando por su aspereza y contundencia, como algunas imágenes de Cartas de un hombre muerto. En 1984, la
BBC retransmitió este film por
televisión y, debido a la dureza de lo que retrata y al carácter cuasi documental
con el que fué rodado, produjo depresión en miles de espectadores. De alguna
forma, causó las mismas o similares reacciones que El día después, la famosa producción USAmericana que tanto
impresionó al mismo Ronald Reagan. Como curiosidad, Carl Sagan ejerció como
consultor técnico-científico de este film,
una producción que el propio Ted Turner costeó en su pase por la TBS. Por
cierto, la película presenta una denuncia solapada de la inutilidad de la
tecnología, de la fragilidad e interconexión de la vida moderna y muestra
también algunos curiosos guiños al imaginario cristiano. Una de las más desagradables y desalentadoras historias que un espectador se puede echar a la
vista.
domingo, 7 de abril de 2013
El último cazador
3*
Docudrama en clave de epopeya (o balada) sobre los últimos cazadores de pieles o tramperos del Yucón, la zona canadiense de las
Rocosas. El director francés Nicolás Vanier regala la vista del espectador con
espectaculares imágenes y soberbias fotografías de la naturaleza en estado
salvaje y cuenta una historia interesante y atractiva sobre la supervivencia de
una forma de vida, en peligro de extención, que ha basado su éxito a lo largo
de los siglos en su respeto de la naturaleza (aunque esto daría pié a una
interesante discusión que la película, sin embargo, no plantea). Por su parte,
los “actores” hacen lo que pueden para hacer creíbles sus líneas de diálogo y
sus emociones. Hay un par de escenas extrañamente musicalizadas con la voz de Leonard Cohen. Sería conveniente que el espectador pudiera comparar con Atanarjuat, la leyenda del hombre veloz
(de Zacharias Kunuk), con Hacia rutas
salvajes (de Sean Penn) y con Infierno
blanco (de Joe Carnahan). O, incluso, con Perdidos en la nieve.
lunes, 4 de febrero de 2013
Project X
2.5*
Norte de Pasadena, California. Año 2012. tres
adolescentes nerds, en busca de
popularidad, pretender celebrar el cumpleaños de uno de ellos en casa de sus
padres. Para ello, lanzan una invitación viral que consigue movilizar a cientos
de personas. Resultado: una de las High
School parties más locas y salvajes de las que se recuerdan en el cine.
Mucho más loca y salvaje que la de Desmadre
a la americana, Risky Business, Movida del 76, Ya no puedo esperar o Supersalidos. Project X es un retrato despiadado de una generación de clase
medio-alta que consigue canalizar su vacío mediante la exageracion de varias
constantes (sexo, drogas y alcohol) junto con la más plana e inocensiva subversión
(tipo Jackass). La idea que subyace es
muy sencilla: la fiesta como rito de iniciación y presentación en sociedad. Y es que una auténtica party puede ser una buena radiografía de las costumbres sociológicas de la época en que se desarrolla. Warner Brothers produce esta película y
la dirige el novel Nima Nourizadeh, con una mezcla de texturas y formatos
visuales (en plan falso documental), muy bien montada y espectacularmente iluminada. Por su parte, estética y
musicalmente, parece una rave light de los Zombie Kids. El listón está alto pero uno se queda con la sensación de que se
puede filmar una fiesta aún más brutal y absurda. No tendremos que esperar
mucho. Al tiempo. Igual que pasó con Hemingway que, después de Fiesta, publicó póstumanente París era una fiesta.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



















