Desde los años cincuenta del
pasado siglo XX, las productoras de televisión han venido ofreciendo al público
espectador todo tipo de productos visuales para conseguir que permanezca frente
a la caja tonta. La mayoría de las veces mediante productos de baja calidad y
baja estofa. Aunque, en otras ocasiones, las cadenas de televisión han
conseguido aunar entretenimiento y calidad en diversos productos televisivos.
Como en este caso, un telefilm de
suspense y terror acerca de 5 viejas compañeras de una elitista universidad
USAmericano que se reencuentran para pasar unos días en una isla sin saber que
un psicópata se ha escapado, recientemente, de un manicomio cercano. El
producto está bien planificado y rodado, por obra y gracia de un ya no tan
jovenzuelo Ted Post, maravillosamente interpretado (por Joan Hackett o Stefanie
Powers, entre otros) y tiene las suficientes dosis de intriga (sobre todo
acerca de la identidad del maníaco asesino, de quien se presentan dos
sospechosos) para hacer agradable su visionado. Podría haber dado para más (falta
sangre, desnudos o comportamientos un poco más coherentes) pero parece que la
intención del director era, simplemente, hacer pasar un mal rato al espectador.
Por cierto, la excusa argumental y el desarrollo de la trama serán copiados
hasta la saciedad por decenas de producciones posteriores.
Mostrando entradas con la etiqueta psychokiller. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta psychokiller. Mostrar todas las entradas
viernes, 30 de junio de 2017
miércoles, 29 de marzo de 2017
Killing Spree
1.5*
Una auténtica aberración fílmica, maldita y de culto, dirigida por un tal Tim Ritter. Caspa nociva y ochentera, medio slasher medio drama social que, para más INRI, se intenta hacer pasar a sí misma por una obra de arte, por una obra cultureta (atención a los planos, a la iluminación, al guión y a las interpretaciones). La verdad es que le falta un poco de más de desnudos (¡por decir algo coherente con la clase de película que tenemos delante!) pero los efectos son acartonadísimos, sanguinolentos y tronchantes. Y el argumento es mejor que lo descubra el propio espectador porque es la monda.
Una auténtica aberración fílmica, maldita y de culto, dirigida por un tal Tim Ritter. Caspa nociva y ochentera, medio slasher medio drama social que, para más INRI, se intenta hacer pasar a sí misma por una obra de arte, por una obra cultureta (atención a los planos, a la iluminación, al guión y a las interpretaciones). La verdad es que le falta un poco de más de desnudos (¡por decir algo coherente con la clase de película que tenemos delante!) pero los efectos son acartonadísimos, sanguinolentos y tronchantes. Y el argumento es mejor que lo descubra el propio espectador porque es la monda.
jueves, 28 de enero de 2016
Terror y encajes negros
3*
Siempre se ha dicho que Luis
Alcoriza es el principal discípulo de Luis Buñuel, un creador que tiene entidad
propia pero que siempre estará a la sombra del maestro. Sin embargo, revisando
su filmografía, el espectador atento puede advertir que Alcoriza tiene entidad
por sí mismo. Ahí están sus obras Tlayucán
o Las fuerzas vivas para constatarlo.
Es verdad que hay elementos del cine de Buñuel en su obra (especialmente de la
comedia negra y de la sátira) pero eso tiene fácil explicación: ambos
colaboraron juntos en varios guiones para films
del aragonés. Por otro lado, en el cine de Alcoriza aparecen otros elementos
novedosos respecto del creador de Los
olvidados. En esta ocasión, Alcoriza trama una comedia terrorífica, es
decir, una obra mixta, donde el “terror” lo pone un profesor psicopático
(Claudio Obregón), obsesionado con las melenas femeninas. Y los “encajes negros”
se los pone una hermosa mujer (Maribel Guardia), que está casada con un
mexicano extremadamente celoso y posesivo (Gonzalo Vega). Hay un momento en que
el espectador sabe que ambos elementos se van a cruzar y vislumbra cuándo y
cómo va a producirse. Incluso sospecha el punto sarcástico que Alcoriza va a
imprimir al desenlace. Pero lo que no se imagina es la extraña y satírica película
de serie B que nos traemos entre manos. Una obra diferente, imprevisible,
entretenida, divertida.
sábado, 4 de octubre de 2014
De repente la oscuridad (Aka And Soon the Darkness)
3*
El director inglés Robert Fuest
filma un admirable psycho thriller en
la campiña francesa. El argumento gira en torno a la desaparición de una joven
que se encuentra recorriendo en bicicleta con una amiga auya una setentera zona
rural de Francia. Una de las películas de terror más sorprendentes de toda la
producción británica de la época, tanto por estar rodada en el país galo como
por la estimulante mezcolanza de temas y motivos que propone, a medio camino entre
las producciones de Claude Chabrol y de Alfred Hitchcock. La puesta en escena
es minuciosa e inquietante, plenamente al servicio del suspense y la ambigüedad
que va creando el desarrollo de la historia la cual, a su vez, va abriendo el
espectro de personajes y posibles sospechosos. En todo caso, Fuest delimita la
topografía del film de una forma muy
precisa mediante la repetición de encuadres y localizaciones. Con ello se
consigue que el espectador se introduzca en el misterio, poco a poco, y decida
jugar al whodunit que propone. La BSO
original, salvo el tema de créditos, juega su papel de una forma muy apropiada:
subrayando y destacando el clima festivo del comienzo así como el clima de
sospecha, disimulo y peligro posterior. Los actores, por su parte, cumplen a la
perfección con los objetivos del guión con lo que, sumado con lo anterior, el
público tiene asegurado un jeroglífico apetitoso durante toda la función. Se ha
realizado un remake reciente de muy
inferior interés, por cierto.
lunes, 2 de diciembre de 2013
Prisioneros (Aka Prisioners)
3.5*
El desconocido director canadiense Denis Villeneuve,
propietario de una interesante y lóbrega filmografía, presenta su nuevo thriller, un laberinto cruel, escabroso
y moralmente atroz, que funciona en el mismo nivel en el que destacó la obra
maestra de Clint Eastwood, Mystic River.
Aunque también puede ser vista como El silencio de los corderos de la generación ni-ni. El director mete el
bisturí en un pequeño pueblo rural para revelar el lado oscuro de la fe, la
materialización sombría del fervor religioso, la cara oculta de la USAmérica
creyente, represiva y fundamentalista, pero con la novedad de que está
ambientada en Pennsylvania, es decir, lejos del tradicional y atrasado Sur. De hecho, sería algo así como una versión más oscura del Ice Haven de Daniel Clowes. Sin
ningún tipo de estridencia en la dirección ni casi rasgo alguno que pueda concretar
la firma de su autor (al contrario de lo que ocurre con Zodiac o con Memories of
murder, por ejemplo), Villeneuve va enlazando unos personajes bien
perfilados, una trama lluviosa y opresiva, poquísima truculencia o gore, un score bien pegado a la imagen y un
dignísimo trabajo interpretativo, todo lo cual consigue ir tensando convenientemente
la cuerda del misterio y de la intriga hasta el mismo final, como hace la sorprendente Big Bad Wolves. Las pegas, algún
que otro vacío en el guión (como cuando una niña afirma en el hospital haber
visto a alguien), varios tópicos (policía sin vida privada, un chivo expiatorio
extremadamente frágil, una familia media que pierde el norte cuando entra en shock, etc.), el happy ending así como su excesiva duración (146’). Por cierto, a la
vuelta de la esquina espera el próximo estreno del director, Enemy, sobre una novela de José
Saramago.
Etiquetas:
2013,
Crimen,
Denis Villeneuve,
Desapariciones,
Drama,
Hugh Jackman,
Jake Gyllenhaal,
Policía,
Prisioneros,
psychokiller,
Secuestros,
Thriller
miércoles, 19 de junio de 2013
Llama a un extraño (Aka When a Stranger Calls)
2*
Cuasi telefilm de
terror, bastante prescindible, sobre un psicópata que llama a una babysitter. Más originalidad es
imposible, por tanto (teniendo en mente Acosadas
por el pánico, La noche de Halloween,
Are You in the House Alone?, Navidades negras, Prom Night o Scream). Lo
más interesante del film es la primera
parte, los primeros 21’ (que, por cierto, provienen de un cortometraje anterior, The Sitter, 1977), decentemente rodados y montados y con un angustioso
desenlace, puesto que, a continuación, toda la película se transforma en una aburrida historia que
sigue a un homeless psychokiller por los bajos fondos para
comprobar si se ha rehabilitado o no. Por cierto, la interpretación del asesino
es estupenda. A la dirección, Fred Whalton, quien rodaría un remake aún más inncesario casi 20 años
después, con los mismos actores protagonistas (Charles Durning y Carol Kane).
jueves, 9 de mayo de 2013
Zodiac
4*
La mejor de las
versiones cinematográficas de los asesinatos de Zodiac, tras la popular
adaptación de Don Siegel en Harry el Sucio (donde el criminal se llamaba Scorpio). A diferencia del policíaco
protagonizado por Clint Eastwood, Fincher firma una película enmarañada,
construida alrededor de varias investigaciones cruzadas, similar a uno de esos
puzzles y criptogramas que el psycho
killer enviaba a las autoridades californianas de la época.
Es decir, la película no representa sino las múltiples líneas que se siguieron
en la investigación: la de un periodista, la de una pareja de policías, la de
un dibujante de periódicos, etc. Y, como en multitud de casos reales (incluido
éste mismo), la trama llega a callejones sin salida, a puntos muertos y
a soluciones falsas. De alguna manera, es como la materialización fílmica de esa
incertidumbre defendida en El hombre que nunca estuvo allí. Así, tanto el misterio como el suspense se
mantienen excelentemente hasta el áspero final. La trama, por tanto, puede
llegar a aburrir y a confundir por un exceso deliberado de información. En el plano artístico, Fincher filma una historia minuciosa y obsesiva, de una
perfección técnica apabullante, rodada íntegramente en formato digital y con
una producción detallista hasta el delirio (aunque no logre evitar varios
anacronismos). Por otro lado, la dirección está convenientemente ajustada al
magnífico guión, la puesta en escena es sencilla por pulida y, además,
todo el film se beneficia de un conjunto de ajustadísimas interpretaciones (especialmente la de
Robert Downey y la de Mark Ruffalo). Textura fotográfica similar a la de la
época (Todos los hombres del presidente,
por ejemplo) y variedad de guiños cinéfilos, implícitos y explícitos, para una
historia que ha recibido alabanzas de los profesionales más dispares, como
Joon-ho Bong, el director de Memories of
Murder (una película que, curiosamente, es de 4 años antes). Por cierto, Silencio de hielo es un buen hijo putativo.
Etiquetas:
2007,
David Fincher,
Don Siegel,
Hechos reales,
Intriga,
Jake Gyllenhaal,
Joon-ho Bong,
Mark Ruffalo,
psychokiller,
Robert Downey jr.,
San Francisco,
Thriller,
Zodiac
martes, 19 de febrero de 2013
Navidades negras
3.5*
Uno de los clásicos del slasher, origen de varias imitaciones de
distintas calidades y, todavía hoy, un hito del terror canadiense. Bob Clark
materializa varias constantes del género con franca pericia y un logrado
suspense: una fraternidad de estudiantes femeninas acosadas por un individuo demente
que realiza constantes llamadas lascivas, cámara subjetiva para retratar las
correrías criminales, muertes “imaginativas”, varios sospechosos, heroína
acorralada, etc. El carácter subversivo del film,
repleto de conversaciones y de motivos espinosos (palabrotas, sexo, alcohol,
aborto), enriquece la trama ofreciendo, además, una representación sociológica
de una buena parte de la USAmerica de la época, algo que no es ajeno a otras
películas de similar contenido (en tiempos recientes, Scream sería un buen ejemplo). Por cierto, el comienzo de la
película remite directamente al principio de Blow Out, el famoso thriller de Brian de Palma, mientras el final sería calcado por la inmensa mayoría de
las películas posteriores en su género. Llama
un extraño, de 1979, aprovecha parte del desenlace de esta historia en su
primer tercio. Curiosamente, la idea de asociar la demencia del asesino con un
ático ha sido sustituída, en las últimas décadas, por la metáfora del sotano.
Sería interesante investigar las razones de este cambio. Por otro lado, la
historia cuenta con varias apreciables interpretaciones, especialmente de Olivia
Hussey (la Julieta de Zeffirelli), Margot Kidder (la Lois Lane de Superman) y John Saxon (en un papel que
volvería a repetir con cierta asiduidad, como En pesadilla en Elm Street). El mismo año del estreno, Tobe Hopper
presentaba su obra maestra y, al año siguiente, Clark volvería a alcanzar altas cotas macabras con su Asesinato por
decreto.
Etiquetas:
1974,
Bob Clark,
Brian de Palma,
John Saxon,
Margot Kidder,
Navidad,
Navidades negras,
Olivia Hussey,
psychokiller,
Slasher,
Suspense,
Terror,
Thriller,
Tober Hopper
lunes, 14 de enero de 2013
The Collector
2.5*
Versión hiper violenta, hiper cruel e hiper sangrienta de
El sótano del miedo mezclada con la
saga Saw y con La habitación del pánico. No por causalidad, el director es el
guionista de buena parte de la saga de Jigsaw. Una película de terror muy
efectista y cuasi sobrenatural, llena de trampas y errores que, sin embargo,
consigue desasosegar un tanto al espectador con su, por momentos, conseguida
mezcla de thriller y horror. Las
intepretaciones son de lo más normalitas, tiene los diálogos justos y el montaje,
por momentos, es un tanto caótico. El acierto fundamental de la película, sin
embargo, es el juego del ratón y del gato entre el asesino y la víctima, un
juego que te puede mantener en vilo buena parte del metraje. Aunque mejor sería
hablar de los movimientos desesperados de una mosca en la tela de una araña. Unos
ojos inhumanos, furtivos, inexpresivos, de un negro insensible y profundo, junto
con la máscara retorcida del sádico criminal, hacen el resto. De hecho, el
criminal es muy efectivo por su naturaleza híbrida: a un típico psychokiller slasptick se le unen las cualidades de Máquina, el perverso
criminal de Asesinato en 8mm, y de
Bufallo Bill, de El silencio de los
corderos. En 2012, el director, Marcus Dunstan ha estrenado una secuela por
todo lo alto y similares logros, The
Collection, con más sangre y más personajes.
miércoles, 24 de octubre de 2012
Sabe que estás sola
1.5*
Un asesino despiadado y despechado, se dedica a acuchillar a todo el que se pone por
delante. Su objetivo principal está compuesto por novias a punto de casarse.
Armand Mastroianni, que no tiene nada que ver con el gran Marcelo, firma su
primera película, un slasher que es
una copia en toda regla de La noche de
Halloween (junto con elementos del giallo
de Argento) con lo que la originalidad brilla por su ausencia. Hasta la BSO es
una mala mímesis del icónico tema de John Carpenter. Sólo es destacable el
hecho de que el psychokiller no
esconde su rostro, que está rodada en Staten Island, Nueva York, lejos de la
California original (por decir algo), alguna escena suelta (como la de inicio)
y el discurso sobre el horror que ofrece Tom Hanks, en su debut cinematográfico
oficial. Finalmente, el film tiene una estructura
circular, lo cual es algo muy del gusto de las mentes privilegiadas.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)







































