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jueves, 6 de julio de 2017

Pánico en la residencia (Aka The Stay Awake)

2*
Uno de los slashers más curiosos y atmosféricos de finales de los ochenta, en parte gracias al carácter sobrenatural de todo el film (en la línea de El muñeco diabólico o de Shocker) pero también en parte a que se trata de una película sudafricana. Con claras influencias del Suspiria de Argento, John Bernard, el director, se marca un estupendo thriller de asesinatos sangrientos (que es, más menos, lo que quiere decir slasher), en el marco de un colegio europeo y católico para señoritas. La excusa argumental consiste en que un serial killer, “el ángel de las tinieblas”, es ajusticiado por la ley pero vuelve de la tumba para cobrarse su personal venganza. Mucha cámara subjetiva, una banda sonora apropiada a la trama, buena iluminación, un buen grupete de potenciales víctimas, buenos momentos atmosféricos, fuerzas del mal descontroladas y varios de los elementos del subgénero... Pero poco más… De hecho, la película puede defraudar por varias razones, incluyendo su extraño montaje y su deficitario guión, así como varios maquillajes y efectos... Atención, por cierto, a la escena del corazón volador o a las protagonizadas por el “monstruillo” de ojos rojos! ¡Tremendas! ¡“matadla”!
 

jueves, 6 de abril de 2017

Viernes 13 5 parte: un nuevo comienzo (Aka Friday the 13th: A New Beginning)

1.5*

En la anterior entrega, el pequeño Tommy Jarvis se hizo pasar por Jason Voorhees como estrategia psicológica defensiva para poder acabar con él de una forma despiadada. En este nuevo comienzo, un ya adulto Travis desarrolla una personalidad traumatizada, tiene alucinaciones y es ingresado en Pinehurst, un hospital para adolescentes con trastornos mentales. Por otro lado, parece que Jason está continuando su infinita venganza, curiosamente cerca del mismo hospital, aunque unas marcas rojas o azules en la máscara de hockey pueden dar una buena pista. Danny Steinmann, el director de Gemidos en la oscuridad y de Calles Salvajes, una auténtica actionpunk movie, tiene que hacerse con un material infumable para perpetrar este fake regreso del asesino psicópata de Crystal Lake, cuya característica más notoria es su cronología indeterminada (no se conoce cuánto tiempo ha pasado, en qué estación del año se desarrolla o qué día de la semana es). En todo caso, el equipo técnico-artístico intenta elevar el nivel de originalidad en el diseño de los crímenes, en la explicitación de la violencia y en el paseo de desnudos gratuitos aunque, por otro lado, también hay crímenes calcados a otros anteriores, lo que demuestra una ejecución rutinaria. En la última escena, la transformación que se intuía al final de la cuarta entrega, se llega a materializar, cerrando el círculo del transtornado personaje interpretado por Corey Feldman (quien, en esta entrega, solo aparece en un cameo porque estaba rodando Los Goonies). Como curiosidad, en una escena televisiva un par de personajes están contemplando Un lugar en el sol, de la misma productora que toda la saga, la Paramount, que venía ingresando su periódica remesa de dólares del box office con una saga aparentemente sin fin.

 

lunes, 6 de marzo de 2017

La iniciación (Aka The Initiation)

2.5*
Un más que digno slasher de la época de oro del subgénero, repletito de homenajes a otros films señeros (desde Black Christmas y La noche de Halloween a Viernes 13, pasando por Siete mujeres atrapadas o por Pesadilla en Elm Street), y con la presentación de la luego muy televisiva, muy superpopera y, por lo tanto, muy carpetera Daphne Zuniga. ¿De qué va la peli? pues de un grupito de universitarias que están pasando por las pruebas y por las novatadas de aceso a una hermandad anal-fabeta de esas, mientras una de ellas tiene una pesadilla recurrente que, con la ayuda de uno de sus profesores, intentará descifrar. Por otro lado, un grupo de perturbados se ha escapado del manicomio, con lo que la ensalada psicotrónica y machetera está convenientemente aderezada. Para terminar de redondear el producto, aparecen nada menos que Vera Miles y Clu Gulager, siguiendo la sana costumbre de recuperar a grandes actores para todo tipo de producos fílmicos. Buenas escenas gore, buenos asesinatos y, sobre todo, buena sorpresa "especular" final. Es decir, un film de género muy recomendable, dirigida por Larry Stewart.

miércoles, 15 de febrero de 2017

Pistola de clavos (Aka The Nail Gun Massacre)

2*
 
La película comienza de forma abrupta: una mujer es violada por una pandilla de obreros. Así, chinpum. Al poco tiempo, curiosamente, un desconocido disfrazado con un traje de camuflaje militar, con un casco de moto y con una pistola de clavos, comienza a eliminar, uno a uno, y sin misericordia, a todos los violadores implicados en la escena del comienzo, con resultados funestos. Una producción serie Z, repleta de fallos de todo tipo, rodada con muy poca profesionalidad y con unas interpretaciones tan horribles como los mismos crímenes. Aunque, en parte, el producto se redime por su carácter sanguinolento así como por su macabro sentido del humor. Sin embargo, es un curioso slasher, a la zaga del Viernes 13 de Cunningham y de tantas otras simpáticas bazofias de comienzos de la ultraconsevadora década de los ochenta.  Es decir, un clásico de videoclub en toda regla.


domingo, 15 de enero de 2017

Olimpiada de muerte (Aka Fatal Games)

2.5*

En un ambiente tan competitivo como el del deporte universitario, ¿qué pasaría si un serial killer estuviera quitando de en medio a la posible competencia? Pues que todas las personas implicadas (compañeros, entrenadores, fisioterapeutas, médicos, etc.), al menos secretamente, estarían encantados. Todos menos quien ya no puede competir por haber sufrido una lesión, que será el detective amateur que intentará resolver el caso de unas misteriosas desapariciones en una escuela deportiva de élite (la Falcon Academy). Esta es la premisa de este recóndito slasher de la época dorada del género, rodado por un tal Michael Elliot y con la interpretación híbrida de un buen grupo de atletas y de actores. Los asesinatos no son especialmente elaborados ni sorprendentes (todos casi en la sombra y con una jabalina) pero el film cuenta con un buen puñado de desnudos, en esta ocasión no totalmente gratuitos. Además, como todo buen thriller (o derivación genérica) que se precie, la trama está bien sembrada de sospechosos pero, también como todo buen thriller que se precie (y, en especial, respecto de los giallos), la película guarda al espectador una sorpresa final, que mantiene puntos de contacto con otra glorioso ejemplo del género, Sleepaway Camp, estrenada solo un año antes. Asimismo, la película mantiene conexiones con éxitos como Pesadilla en Elm Street (por la escena en un sótano) o como Sé lo que hicisteis el último verano (por la vestimenta del asesino). Como curiosidad, el guión está escrito por uno de los hijos de Buñuel, Rafael, que tuvo una cortísima pero interesante carrera en el cine, principalmente como guionista de películas de terror.

sábado, 31 de diciembre de 2016

Viernes 13 4 parte: último capítulo (Aka Friday the 13th. The Final Chapter)

2*

Justo un día después. Sí. No ha pasado más que un día desde los acontecimientos mostrados en la tercera parte y Jason ya vuelve a hacer de las suyas en esta cuarta entrega de la serie. Tras el típico resumen pre créditos, comienza el festín de adolescentes, hormonas y sangre. En la tercera parte, Jason, ese alma torturada, es eliminado con su misma medicina: un machetazo en la cabeza le dejó seco en una granja cerca de Crystal Lake. En esta entrega, Jason es trasladado a un hospital y, al poco de llegar, resucita, sale del hospital y regresa a Crystal Lake para acosar al típico “hatajo de cachondos”, entre los que se encuentra Tommy Jarvis (Corey Feldman), un adolescente admirador de los efectos especiales que vive con su madre y su hermana en una casa cerca de Crystal Point. Por cierto, años antes, Feldman apareció en Los pasajeros del tiempo en un brevísimo personaje que se llamaba Jason. Joseph Zito, el creador de ese clásico slasher que fue The Prowler, agarra un presupuesto limitado y con una rusticidad narrativa aplastante, regala al espectador un nuevo cóctel de sexo gratuito, desnudos, violencia explícita y esos gotarrones de sangre propios de la saga. Algo que, por otra parte, ya había rodado en la oscurísima Bloodrage, de finales de los setenta, aunque con un toque argento. Lo demás, diálogos absurdos (atención al que tienen Crispin Glover y su acompañante en el coche), saltos de escena execrables y unas interpretaciones de casting deshechado de teleserie, aunque la sorpresa y el efecto de maquillaje finales dejan un relativo buen sabor de boca.

 

domingo, 13 de noviembre de 2016

Frenesí sangriento (Aka Blood Frenzy)

2*

Slasher cuasi casero, dirigido por y que trata sobre un grupo de personas con problemas psicológicos que van a pasar unos días al desierto, para hacer una especie de “terapia confrontativa”, sin saber que un asesino ronda cerca. Incluso uno de ellos puede ser un asesino. Entre los personajes hay un veterano del Vietnam, una ninfómana, un alcohólico, etc. Todos llevamos máscaras y la mejor forma de quitarlas es poner a la gente entre la espada y la pared. Eso por no hablar de los traumas infantiles, que pueden transformar a las personas en psicópatas sociópatas. Con múltiples errores y defectos (de guión, de ambientación, de actuación), el film avanza sin pena ni gloria como una serpiente por entre las dunas, torrándose de calor y sin ninguna dirección clara. De hecho, los asesinatos, por ejemplo, que suelen ser uno de los principales reclamos de este tipo de cine, son repetitivos a más no poder (casi todos son degollamientos o pinchazos estilo Tom Savini). Con estos mimbres está elaborada esta cestita sanguinolenta y costrosa. Encima, se propone un jueguecito del whodunit de lo más curioso. Dirigida por Hal Freeman, un experto creador de caspa porno direct to video.

lunes, 7 de noviembre de 2016

El asesino de la isla (Aka The Slayer)

2.5*

En pleno auge del slasher, J.S. Cardone estrenó este curiosísimo exponente del género, ambientado en una isla (del estado de Georgia) y con el protagonismo de dos parejas que deciden pasar unos días de vacaciones, dedicándose a descansar y a pescar. Durante su estancia en la isla, los visitantes sufrirán los ataques de lo que parece ser un psychokiller. Pero para terminar de complicar el asunto, el director introduce un elemento sobrenatural. Una de las jóvenes, artista para más señas, tiene unas pesadillas que parecen muy reales y que parece, también, que adivinan el futuro. Así ha sido desde pequeñita. Y, de hecho, uno de esos sueños siniestros, un cruel y extraño asesinato, le persigue hasta la isla. Cardona rueda con un estilo límpido y sin grandes ostentaciones estilísticas, salvo los planos picados y contrapicados, alargando la trama mediante un ritmo parsimonioso, que pretende crear una conveniente atmósfera de aislamiento y amenaza. Los asesinatos son relativamente cruentos, además de sangrientos y sorprendentes, al igual que el catártico (y ambiguo) final. Pero lo más destacable del film es que parece contener el germen argumental de algunos éxitos posteriores del terror contemporáneo, como de Pesadilla de Elm Street o de Sé lo que hicisteis el último verano.

martes, 27 de septiembre de 2016

Cortinas (Aka Curtains)

2*

Para conseguir el papel de Audra, Samantha Eggar se hace pasar por loca y es ingresada en un manicomio con la ayuda de un director bastante especialito. Pero Striker, el director, la deja encerrada y convoca a 6 candidatas para que pasen un fin de semana en su mansión y así poder hacer una audición con todas ellas. Para complicar las cosas, Eggar se escapa y decide planear una venganza. Con esta historia tan rocambolesca, inspirada, quizás, en Corredor sin retorno, el desconocido Richard Ciupka cocina un slasher siguiendo el libro de recetas canadiense, sin muchas virtudes que destacar y con una historia y un desarrollo ciertamente deficitarios pero que, sin embargo, puede despertar cierto interés en el espectador más fiel al género. Primero, por la presencia de la Eggar. Segundo, por alguna escena bien pergeñada y ciertas gotas de erotismo malsano. Tercero, porque supone todo un homenaje al cine de terror, desde Suspiria, Prom Night y Viernes 13 hasta Trampa para turistas o 7 mujeres atrapadas, por ejemplo. Y, cuarto, por el típico y aparentemente inesperado final, que transforma al film en una especie de antecedente de la saga Scream. Pero, quinto, para enamorados del slasher, en todo caso.

sábado, 24 de septiembre de 2016

Humongous

2*

1982 fue un año complicado para el slasher: ya habían aflorado algunas de las mejores muestras del género y, además, en Canadá (de donde es este film) también se estaban produciendo cintas admirables (como Cumpleaños mortal, San Valentín sangriento o 7 mujeres atrapadas). Por eso, el slasher debía dar un giro. O volver a los orígenes. Paul Lynch, que con Prom Night ya había aportado su granazo de arena al desarrollo del género, agarra una historia con ciertas resonancias pasadas: tras un prólogo histórico en el que aparece una extraña violación, la historias comienza como un viaje en barco por parte de un grupo de amigos, los cuales llegan a una isla en la que parece que van a ser masacrados, uno a uno, por un misterioso ser deforme. El origen, en este caso, sería la influencia de La matanza de Texas, una influencia que se palpa tanto en los decorados como en las atmósferas, tanto en la figura del asesino malformado como en la música. La película tiene su encanto, algunas escenas más gore de las que se pudieron ver en su momento y algunos buenos planos pero, en conjunto, solo embelesará a los incondicionales del género. Y ello pese a la buena labor de dirección, un buen par de solventes interpretaciones y el patético y entrañable final.

lunes, 23 de mayo de 2016

Carretera al infierno (Aka The Hitcher)

1.5*

Innecesaria y desdramatizada reactualización (que no remake) del clásico road movie thriller de los ochenta, de mismo título, y que no tiene nada que ver con el archi tarareado Higway to Hell de AC/DC (bueno, algo sí tiene que ver: en ambos productos culturales hay accidentes y choques en la carretera). Para hacer contemporánea la trama, se ha optado por incluir una pareja de jovencitos como protagonistas, de los cuales, la chica será la que, finalmente, agarre la sartén por el mango, de una forma inverosímil y amachistada. Por otro lado, el personaje de Hauer deja paso a una interpretación sin carisma, perpetrada por el boromiriano Sean Bean, ese hombre “mixto” que luce un rostro más propio de entrenador de beisball que de psicópata despiadado. La puesta en escena es convencional y el desarrollo de la trama hiper previsible. Por lo tanto, estamos ante algo que cualquier espectador puede perderse sin sentimiento de culpa alguna y, así, poder dedicar su tiempo a visionar cualquiera de las obras maestras de Luis Buñuel, por ejemplo. Por cierto, esta PastillaCrítica ha hablado de “desdramatizada” porque el espectador ni sufre ni padece con las peripecias de los personajes. Y, también, por el abrupto y estúpido final. En cuanto aparecen los títulos de crédito, uno ya ha olvidado lo que ha visto en pantalla.

sábado, 30 de mayo de 2015

La noche de Halloween (Aka Halloween)

4*
 
John Carpenter inauguró oficialmente el subgénero del psicho killer metafísico, es decir, esa clase de películas donde el asesino es más bien una idea que una persona. Y esa idea es el mal, la representación de la maldad. La idea de Carpenter se subraya por el hecho de que Michael Myers, el psicópata, no pronuncia ni una sola palabra en todo el film, resaltando así su naturaleza inhumana. Mucho es lo que se ha escrito sobre este clásico del slasher contemporáneo, auténtica carta de presentación del director de Carthage. Y poco más se puede añadir. Sin embargo, poco se sabe sobre sus antecedentes y descendientes. Entre los primeros, hay que nombrar Haunts (de Herb Freed), When a Stranger Calls (de Fred Walton), Navidades negras (de Bob Clark) y Are You in the House Alone? (de Walter Grauman). Incluso la historia pergeñada por Carpenter recuerda al argumento de Fright, de Peter Collison. O al capítulo "Bobby" de Dead of Night, del gran Dan Curtis. Eso por no mencionar el propio cortometraje que, en 1969, dirigió el propio director de Carthage, Captain Voyeur, un aclaro antecedente estilístico y temático de este film. En todo caso, hay que señalar que Are You in the House Alone? es también el precedente directo de la saga Scream. Entre los segundos, hay que citar No respondas al teléfono (de Robert Hammer), The Silent Scream (de Denny Harris) o He Knows You’re Alone, que es una auténtica mimicry de la obra maestra de Carpenter, a la vez que un antecedente directo de Scream II (la escena de inicio en el cine es un precedente directo de la del film de Craven). En definitiva, un film que, debido a la cantidad de elementos anteriores que consiguió reunir, y, sobre todo, debido a la cantidad de imitadores que ha desatado desde su estreno, puede ser considerada como un auténtico bedrock of order del terror contemporáneo.

lunes, 30 de marzo de 2015

El día de los inocentes (Aka Slaughter High)

2*

El mismo día de su santo, el 1 de abril (fool's day), Marty es objeto de una broma que termina en accidente. Unos años después, todos los implicados en la broma son invitados a asistir al High School donde ocurrió pero, una vez dentro, son asesinados uno a uno, en lo que parece una terrible y sangrienta venganza. Uno de los slashers más desconodicos para el gran público pero no por ello totalmente carente de interés. Al contrario. Sobre una excusa argumental similar a la de The Burning, el equipo de directores pone en escena una típica trama de asesinatos en serie, con el desparpajo, la usencia de rigor y las salpicadas de sangre propias del género. Aunque en este caso, el film es británico, no USAmericano (ni canadiense), como suele ser lo habitual. La película tiene cientos de fallos de raccord y de guión y unas interpretaciones chapuceras pero contemplar en pantalla a Caroline Munro, como una adolescente de “36” años, es una auténtica sorpresa, al igual que el innovador final. En la línea de Inocentada sangrienta, Siete mujeres atrapadas o Mil gritos tiene la noche, por ejemplo.