Uno de los slashers más
curiosos y atmosféricos de finales de los ochenta, en parte gracias al carácter
sobrenatural de todo el film (en la
línea de El muñeco diabólico o de Shocker) pero también en parte a que se trata
de una película sudafricana. Con claras influencias del Suspiria de Argento, John Bernard, el director, se marca un
estupendo thriller de asesinatos
sangrientos (que es, más menos, lo que quiere decir
slasher), en el marco de un colegio europeo y
católico para señoritas. La excusa argumental consiste en que un serial killer, “el ángel de las tinieblas”, es ajusticiado por la ley pero vuelve de la tumba para cobrarse su
personal venganza. Mucha cámara subjetiva, una banda sonora apropiada a la
trama, buena iluminación, un buen grupete de potenciales víctimas, buenos
momentos atmosféricos, fuerzas del mal descontroladas y varios de los elementos
del subgénero... Pero poco más… De hecho, la película puede defraudar por
varias razones, incluyendo su extraño montaje y su deficitario guión, así como varios
maquillajes y efectos... Atención, por cierto, a la escena del corazón volador
o a las protagonizadas por el “monstruillo” de ojos rojos! ¡Tremendas! ¡“matadla”!
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jueves, 6 de julio de 2017
jueves, 6 de abril de 2017
Viernes 13 5 parte: un nuevo comienzo (Aka Friday the 13th: A New Beginning)
1.5*
En la anterior entrega,
el pequeño Tommy Jarvis se hizo pasar por Jason Voorhees como estrategia
psicológica defensiva para poder acabar con él de una forma despiadada. En este
nuevo comienzo, un ya adulto Travis desarrolla una personalidad
traumatizada, tiene alucinaciones y es ingresado en Pinehurst, un hospital para adolescentes
con trastornos mentales. Por otro lado, parece que Jason está continuando su
infinita venganza, curiosamente cerca del mismo hospital, aunque unas marcas
rojas o azules en la máscara de hockey pueden dar una buena pista. Danny
Steinmann, el director de Gemidos en la
oscuridad y de Calles Salvajes,
una auténtica actionpunk movie, tiene que hacerse con un material
infumable para perpetrar este fake
regreso del asesino psicópata de Crystal Lake, cuya característica más notoria
es su cronología indeterminada (no se conoce cuánto tiempo
ha pasado, en qué estación del año se desarrolla o qué día de la semana es). En
todo caso, el equipo técnico-artístico intenta elevar el nivel de originalidad
en el diseño de los crímenes, en la explicitación de la violencia y en el paseo
de desnudos gratuitos aunque, por otro lado, también hay crímenes calcados a
otros anteriores, lo que demuestra una ejecución rutinaria. En la última
escena, la transformación que se intuía al final de la cuarta entrega, se llega
a materializar, cerrando el círculo del transtornado personaje interpretado por
Corey Feldman (quien, en esta entrega, solo aparece en un cameo porque estaba
rodando Los Goonies). Como
curiosidad, en una escena televisiva un par de personajes están contemplando Un lugar en el sol, de la misma
productora que toda la saga, la Paramount,
que venía ingresando su periódica remesa de dólares del box office con una saga aparentemente sin fin.
lunes, 6 de marzo de 2017
La iniciación (Aka The Initiation)
2.5*
Un más que digno slasher de la época de oro del subgénero, repletito de
homenajes a otros films señeros (desde Black Christmas y La noche de Halloween a Viernes 13, pasando por Siete mujeres atrapadas o por Pesadilla en Elm Street), y con la presentación de la luego muy
televisiva, muy superpopera y, por lo tanto, muy carpetera Daphne Zuniga. ¿De qué va la peli? pues de un grupito de universitarias que
están pasando por las pruebas y por las novatadas de aceso a una
hermandad anal-fabeta de esas, mientras una de ellas tiene una pesadilla recurrente que, con la ayuda de uno de sus profesores, intentará
descifrar. Por otro lado, un grupo de perturbados se ha escapado del
manicomio, con lo que la ensalada psicotrónica y machetera está convenientemente
aderezada. Para terminar de redondear el producto, aparecen nada menos
que Vera Miles y Clu Gulager, siguiendo la sana costumbre de recuperar a
grandes actores para todo tipo de producos fílmicos. Buenas escenas
gore, buenos asesinatos y, sobre todo, buena sorpresa "especular" final. Es decir, un film de género muy recomendable, dirigida por Larry Stewart.
miércoles, 15 de febrero de 2017
Pistola de clavos (Aka The Nail Gun Massacre)
2*
La película comienza de forma abrupta: una
mujer es violada por una pandilla de obreros. Así, chinpum. Al poco tiempo, curiosamente, un desconocido disfrazado
con un traje de camuflaje militar, con un casco de moto y con una pistola de
clavos, comienza a eliminar, uno a uno, y sin misericordia, a todos los
violadores implicados en la escena del comienzo, con resultados funestos. Una
producción serie Z, repleta de fallos de todo tipo, rodada con muy poca
profesionalidad y con unas interpretaciones tan horribles como los mismos
crímenes. Aunque, en parte, el producto se redime por su carácter sanguinolento así como por su macabro sentido del humor. Sin embargo, es un curioso slasher,
a la zaga del Viernes 13 de
Cunningham y de tantas otras simpáticas bazofias de comienzos de la
ultraconsevadora década de los ochenta. Es decir, un clásico de videoclub en toda regla.
domingo, 15 de enero de 2017
Olimpiada de muerte (Aka Fatal Games)
2.5*
En un ambiente tan competitivo
como el del deporte universitario, ¿qué pasaría si un serial killer estuviera quitando de en medio a la posible
competencia? Pues que todas las personas implicadas (compañeros, entrenadores, fisioterapeutas,
médicos, etc.), al menos secretamente, estarían encantados. Todos menos quien
ya no puede competir por haber sufrido una lesión, que será el detective amateur que intentará resolver el caso
de unas misteriosas desapariciones en una escuela deportiva de élite (la Falcon Academy). Esta es la premisa de
este recóndito slasher de la época
dorada del género, rodado por un tal Michael Elliot y con la interpretación
híbrida de un buen grupo de atletas y de actores. Los asesinatos no son
especialmente elaborados ni sorprendentes (todos casi en la sombra y con una
jabalina) pero el film cuenta con un
buen puñado de desnudos, en esta ocasión no totalmente gratuitos. Además, como
todo buen thriller (o derivación genérica)
que se precie, la trama está bien sembrada de sospechosos pero, también como
todo buen thriller que se precie (y,
en especial, respecto de los giallos),
la película guarda al espectador una sorpresa final, que mantiene puntos de
contacto con otra glorioso ejemplo del género, Sleepaway Camp, estrenada solo un año antes. Asimismo, la película
mantiene conexiones con éxitos como Pesadilla
en Elm Street (por la escena en un sótano) o como Sé lo que hicisteis el último verano (por la vestimenta del
asesino). Como curiosidad, el guión está escrito por uno de los hijos de Buñuel, Rafael, que tuvo una cortísima pero interesante carrera en el cine,
principalmente como guionista de películas de terror.
sábado, 31 de diciembre de 2016
Viernes 13 4 parte: último capítulo (Aka Friday the 13th. The Final Chapter)
2*
Justo un día después. Sí. No ha
pasado más que un día desde los acontecimientos mostrados en la tercera parte y
Jason ya vuelve a
hacer de las suyas en esta cuarta entrega de la serie. Tras el típico resumen
pre créditos, comienza el festín de adolescentes, hormonas y sangre. En la
tercera parte, Jason, ese alma torturada, es eliminado con su misma medicina:
un machetazo en la cabeza le dejó seco en una granja cerca de Crystal Lake. En
esta entrega, Jason es trasladado a un hospital y, al poco de llegar, resucita,
sale del hospital y regresa a Crystal Lake para acosar al típico “hatajo de
cachondos”, entre los que se encuentra Tommy Jarvis (Corey Feldman), un
adolescente admirador de los efectos especiales que vive con su madre y su
hermana en una casa cerca de Crystal Point.
Por cierto, años antes, Feldman apareció en Los
pasajeros del tiempo en un brevísimo personaje que se llamaba Jason. Joseph
Zito, el creador de ese clásico slasher
que fue The Prowler, agarra un
presupuesto limitado y con una rusticidad narrativa aplastante, regala al espectador
un nuevo cóctel de sexo gratuito, desnudos, violencia explícita y esos
gotarrones de sangre propios de la saga. Algo que, por otra parte, ya había
rodado en la oscurísima Bloodrage, de
finales de los setenta, aunque con un toque argento. Lo demás, diálogos
absurdos (atención al que tienen Crispin Glover y su acompañante en el coche),
saltos de escena execrables y unas interpretaciones de casting deshechado de teleserie, aunque la sorpresa y el efecto de maquillaje finales dejan
un relativo buen sabor de boca.
domingo, 13 de noviembre de 2016
Frenesí sangriento (Aka Blood Frenzy)
2*
Slasher cuasi casero, dirigido por y que trata sobre un grupo de
personas con problemas psicológicos que van a pasar unos días al desierto, para
hacer una especie de “terapia confrontativa”, sin saber que un asesino ronda
cerca. Incluso uno de ellos puede ser un asesino. Entre los personajes hay un
veterano del Vietnam, una ninfómana, un alcohólico, etc. Todos llevamos
máscaras y la mejor forma de quitarlas es poner a la gente entre la espada y la
pared. Eso por no hablar de los traumas infantiles, que pueden transformar a
las personas en psicópatas sociópatas. Con múltiples errores y defectos (de
guión, de ambientación, de actuación), el film
avanza sin pena ni gloria como una serpiente por entre las dunas, torrándose de
calor y sin ninguna dirección clara. De hecho, los asesinatos, por ejemplo, que
suelen ser uno de los principales reclamos de este tipo de cine, son
repetitivos a más no poder (casi todos son degollamientos o pinchazos estilo Tom
Savini). Con estos mimbres está elaborada esta cestita sanguinolenta y costrosa. Encima, se propone un jueguecito del whodunit de lo más curioso. Dirigida por Hal Freeman, un experto
creador de caspa porno direct to video.
lunes, 7 de noviembre de 2016
El asesino de la isla (Aka The Slayer)
2.5*
En pleno auge del slasher, J.S. Cardone estrenó este
curiosísimo exponente del género, ambientado en una isla (del estado de
Georgia) y con el protagonismo de dos parejas que deciden pasar unos días de
vacaciones, dedicándose a descansar y a pescar. Durante su estancia en la isla,
los visitantes sufrirán los ataques de lo que parece ser un psychokiller. Pero para terminar de
complicar el asunto, el director introduce un elemento sobrenatural. Una de las
jóvenes, artista para más señas, tiene unas pesadillas que parecen muy reales y
que parece, también, que adivinan el futuro. Así ha sido desde pequeñita. Y, de
hecho, uno de esos sueños siniestros, un cruel y extraño asesinato, le persigue
hasta la isla. Cardona rueda con un estilo límpido y sin grandes ostentaciones
estilísticas, salvo los planos picados y contrapicados, alargando la trama
mediante un ritmo parsimonioso, que pretende crear una conveniente atmósfera de
aislamiento y amenaza. Los asesinatos son relativamente cruentos, además de
sangrientos y sorprendentes, al igual que el catártico (y ambiguo) final. Pero
lo más destacable del film es que
parece contener el germen argumental de algunos éxitos posteriores del terror
contemporáneo, como de Pesadilla de Elm
Street o de Sé lo que hicisteis el
último verano.
martes, 27 de septiembre de 2016
Cortinas (Aka Curtains)
2*
Para conseguir el papel de Audra,
Samantha Eggar se hace pasar por loca y es ingresada en un manicomio con la
ayuda de un director bastante especialito. Pero Striker, el director, la deja
encerrada y convoca a 6 candidatas para que pasen un fin de semana en su
mansión y así poder hacer una audición con todas ellas. Para complicar las
cosas, Eggar se escapa y decide planear una venganza. Con esta historia tan
rocambolesca, inspirada, quizás, en Corredor
sin retorno, el desconocido Richard Ciupka cocina un slasher siguiendo el libro de recetas canadiense, sin muchas
virtudes que destacar y con una historia y un desarrollo ciertamente
deficitarios pero que, sin embargo, puede despertar cierto interés en el
espectador más fiel al género. Primero, por la presencia de la Eggar. Segundo,
por alguna escena bien pergeñada y ciertas gotas de erotismo malsano. Tercero,
porque supone todo un homenaje al cine de terror, desde Suspiria, Prom Night y Viernes 13 hasta Trampa para turistas o 7
mujeres atrapadas, por ejemplo. Y, cuarto, por el típico y aparentemente
inesperado final, que transforma al film
en una especie de antecedente de la saga Scream.
Pero, quinto, para enamorados del slasher, en todo caso.
sábado, 24 de septiembre de 2016
Humongous
2*
1982 fue un año complicado para
el slasher: ya habían aflorado
algunas de las mejores muestras del género y, además, en Canadá (de donde es
este film) también se estaban
produciendo cintas admirables (como Cumpleaños
mortal, San Valentín sangriento o
7 mujeres atrapadas). Por eso, el slasher debía dar un giro. O volver a
los orígenes. Paul Lynch, que con Prom
Night ya había aportado su granazo de arena al desarrollo del género,
agarra una historia con ciertas resonancias pasadas: tras un prólogo histórico
en el que aparece una extraña violación, la historias comienza como un viaje en
barco por parte de un grupo de amigos, los cuales llegan a una isla en la que
parece que van a ser masacrados, uno a uno, por un misterioso ser deforme. El
origen, en este caso, sería la influencia de La matanza de Texas, una influencia que se palpa tanto en los
decorados como en las atmósferas, tanto en la figura del asesino malformado
como en la música. La película tiene su encanto, algunas escenas más gore de las que se pudieron ver en su
momento y algunos buenos planos pero, en conjunto, solo embelesará a los
incondicionales del género. Y ello pese a la buena labor de dirección, un buen
par de solventes interpretaciones y el patético y entrañable final.
lunes, 23 de mayo de 2016
Carretera al infierno (Aka The Hitcher)
1.5*
Innecesaria y desdramatizada
reactualización (que no remake) del
clásico road movie thriller de los ochenta, de mismo título, y que no tiene nada que
ver con el archi tarareado Higway to Hell
de AC/DC (bueno, algo sí tiene que ver: en ambos productos culturales hay
accidentes y choques en la carretera). Para hacer contemporánea la trama, se ha
optado por incluir una pareja de jovencitos como protagonistas, de los cuales,
la chica será la que, finalmente, agarre la sartén por el mango, de una forma
inverosímil y amachistada. Por otro lado, el personaje de Hauer deja paso a una
interpretación sin carisma, perpetrada por el boromiriano Sean Bean, ese hombre
“mixto” que luce un rostro más propio de entrenador de beisball que de psicópata despiadado. La puesta en escena es
convencional y el desarrollo de la trama hiper previsible. Por lo tanto, estamos
ante algo que cualquier espectador puede perderse sin sentimiento de culpa
alguna y, así, poder dedicar su tiempo a visionar cualquiera de las obras
maestras de Luis Buñuel, por ejemplo. Por cierto, esta PastillaCrítica ha
hablado de “desdramatizada” porque el espectador ni sufre ni padece con las
peripecias de los personajes. Y, también, por el abrupto y estúpido final. En
cuanto aparecen los títulos de crédito, uno ya ha olvidado lo que ha visto en
pantalla.
sábado, 30 de mayo de 2015
La noche de Halloween (Aka Halloween)
4*
John Carpenter inauguró oficialmente
el subgénero del psicho killer metafísico, es decir, esa clase de películas donde el asesino es más bien una
idea que una persona. Y esa idea es el mal, la representación de la maldad. La
idea de Carpenter se subraya por el hecho de que Michael Myers, el psicópata,
no pronuncia ni una sola palabra en todo el film,
resaltando así su naturaleza inhumana. Mucho es lo que se ha escrito sobre este
clásico del slasher contemporáneo,
auténtica carta de presentación del director de Carthage. Y poco más se puede
añadir. Sin embargo, poco se sabe sobre sus antecedentes y descendientes. Entre
los primeros, hay que nombrar Haunts
(de Herb Freed), When a Stranger Calls
(de Fred Walton), Navidades negras
(de Bob Clark) y Are You in the House
Alone? (de Walter Grauman). Incluso la historia pergeñada por Carpenter
recuerda al argumento de Fright, de
Peter Collison. O al capítulo "Bobby" de Dead of Night, del gran Dan Curtis. Eso por no mencionar el propio cortometraje que, en 1969, dirigió el propio director de Carthage, Captain Voyeur, un aclaro antecedente estilístico y temático de este film. En todo caso, hay que señalar que Are You in the House Alone? es también el precedente directo de la
saga Scream. Entre los segundos, hay
que citar No respondas al teléfono
(de Robert Hammer), The Silent Scream
(de Denny Harris) o He Knows You’re Alone,
que es una auténtica mimicry de la
obra maestra de Carpenter, a la vez que un antecedente directo de Scream II (la escena de inicio en el
cine es un precedente directo de la del film
de Craven). En definitiva, un film que, debido a la cantidad de elementos anteriores que consiguió reunir, y, sobre todo, debido a la cantidad de imitadores que ha desatado desde su estreno, puede ser considerada como un auténtico bedrock of order del terror contemporáneo.
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lunes, 30 de marzo de 2015
El día de los inocentes (Aka Slaughter High)
2*
El mismo día de su santo, el 1 de abril (fool's day), Marty es objeto de una
broma que termina en accidente. Unos años después, todos los implicados en la
broma son invitados a asistir al High
School donde ocurrió pero, una vez dentro, son asesinados uno a uno, en lo
que parece una terrible y sangrienta venganza. Uno de los slashers más desconodicos para el gran público pero no por ello
totalmente carente de interés. Al contrario. Sobre una excusa argumental
similar a la de The Burning, el equipo de directores
pone en escena una típica trama de asesinatos en serie, con el desparpajo, la
usencia de rigor y las salpicadas de sangre propias del género. Aunque en este
caso, el film es británico, no USAmericano (ni canadiense), como suele ser lo
habitual. La película tiene cientos de fallos de raccord y de guión y unas interpretaciones chapuceras pero
contemplar en pantalla a Caroline Munro, como una adolescente de “36” años, es
una auténtica sorpresa, al igual que el innovador final. En la línea de Inocentada sangrienta, Siete
mujeres atrapadas o Mil gritos tiene
la noche, por ejemplo.
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