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sábado, 14 de marzo de 2015

Cara de ángel (Aka Angel Face)

3.5*

Una película ciertamente curiosa por cuanto supone una más de las espléndidas incursiones de Otto Preminger en el terreno del film noir para subvertir alguna de sus premisas, como ya hiciera con Al borde del peligro o Vorágine. En este caso, una angelical femme fatale (Jean Simmons), egoísta y manipuladora, no consigue convencer al indeciso enfermero interpretado por Robert Mitchum para que le ayude a cometer un crimen. Crimen que, sin embargo, acaba sucediendo y por el que ambos son acusados. Sin embargo, Simmons se arrepiente de lo ocurrido y pretende declarar la verdad; a continuación se produce un juicio del que ambos son absueltos; la ex pareja de Mitchum no le acepta cuando pretende volver; y, finalmente, la despechada Simmons acaba reventando su plan original, lo que pone en duda las sospechas del espectador sobre sus auténticos sentimientos. Con un final un tanto previsible, Preminger se sirve de un buen guión de Oscar Milliard y Frank Nugent (tras su participación en El hombre Tranquilo) y perfila una solvente producción de Howard Hughes para la RKO, con la música del siempre acertado Dimitri Tiomkin. Una película irónica, consciente del género al que pertenece y de una solvencia técnico-artística admirable.

lunes, 9 de diciembre de 2013

El último magnate (Aka The Last Tycoon)

3*

Interesante pero fallida adaptación de la novela inconclusa de Francis Scott Fiztgerald, The Last Tycoon, una novela que, curiosamente, fue editada póstumamente por el compañero de Fitzgerald en Princeton, el gran crítico literario Edmund Wilson. La historia trata sobre otro de esos amores imposibles que obsesionaron al esctritor de Minnesota (como El gran Gatsby o Suave es la noche). Por su parte, el guión gira en torno a la vida de un exitoso productor de cine judío, Monroe Star (Robert de Niro), que trabaja para el sistema hollywoodiense de la época dorada (es decir, para el famoso Star System), en medio de la Gran Depresión (al parecer, el personaje protagonista está basado en el productor de la MGM, Irving Thalberg). Elia Kazan, en este su último trabajo tras la cámara, acierta al reforzar un firme aire historicista y nostálgico pero se extravía al dejarse llevar por una cadencia perezosa y asincopada respecto del desarrollo de la historia. Los personajes y los diálogos, por su parte, no parecen salidos de la pluma del guionista, un desubicado Harold Pinter. Completan el reparto un auténtico abanico de magníficos actores: Robert Mitchum, Jean Moreau, Tony Curtis, Ray Milland, Dana Andrews, Donald Plesance, Jack Nicholson, John Carradine, Peter Strauss, Theresa Russell, Seymour Cassell y Anjelica Houston. Y una principiante Ingrid Boulting, una actriz no especialmente acertada ni sensual. Kazan se apoyó en un equipo de profesionales técnico-artísticos principiantes, como Victor Kemper o Richard Marks, y experimentados, como Jack T.Collins o Maurice Jarre, todos ellos orquestados, irónicamente, por el propio productor Sam Spiegel. Curiosamente, fue estrenada unos pocos años después que La noche americana y unos pocos años antes que Entrevista, con las que mantiene puntos de contacto cinéfilos y metaficcionales. Por cierto, hay algún plano, alguna secuencia, que parece obra más bien del propio Scorsese.




jueves, 19 de septiembre de 2013

Cara de angel (Aka Angel Face)

3.5*

Una película ciertamente curiosa por cuanto supone una más de las espléndidas incursiones de Otto Preminger en el terreno del film noir para subvertir alguna de sus premisas, como ya hiciera con Al borde del peligro o con Vorágine. En este caso, una angelical femme fatale (Jean Simmons), egoísta y manipuladora, no consigue convencer al indeciso enfermero Frank Jessup, interpretado por Robert Mitchum, para que le ayude a cometer un crimen. Crimen que, sin embargo, acaba sucediendo y por el que ambos son acusados. Sin embargo, Simmons se arrepiente de lo ocurrido y pretende declarar la verdad; a continuación se produce un juicio del que ambos son absueltos; la ex pareja de Mitchum no le acepta cuando pretende regresar a su lado; y, finalmente, la despechada Simmons acaba reventando su plan original, lo que pone en duda las sospechas del espectador sobre sus auténticos sentimientos. Con un final un tanto previsible, Preminger se sirve de un correcto guión de Oscar Milliard y Frank Nugent (tras su participación en El hombre Tranquilo) y perfila una solvente producción de Howard Hughes para la RKO, con la música del siempre acertado Dimitri Tiomkin. Las pasiones, en Cara de ángel, no son suficientes para dominar a un hombre, al contrario que en muchos clásicos del género (desde Perdición a Perversidad).


lunes, 12 de agosto de 2013

Yakuza

4*

Harry Kilmer (Robert Mithcum) debe viajar al Japón para ayudar a un viejo amigo suyo, George Tanner (Brian Keith), a recuperar a su hija, secuestrada por los Yakuza a causa de un negocio truncado. Una vez en el país del sol naciente, Kilmer contará con la colaboración de Tanaka Ken (Takakura Ken), un ex gángster reformado que trabaja dando clases de Kendō. Sobre la base de un cotizadísimo guión de Paul Schrader (un autor obsesionado con la culpa, la expiación y fiel devoto de Yukio Mishima), Sydney Pollack moldea un vigoroso pero contenido thriller que desarrolla una fibrosa historia de chantajes, mentiras y deudas morales, protagonizada por un puñado de personajes atormentados y donde hay, además, un gran espacio para el honor y el deber, tan propios de la cultura japonesa. De hecho, en El crisantemo y la espada, Ruth Benedict subraya la importancia del Giri para la sociedad nipona: “Giri is hardest to bear”. Y el Giri es algo que se debe a alguien, una cadena que uno mismo decide llevar por respeto y dignidad. Pollack salpica el metraje de sólidas escenas de acción en las que, como un resorte escondido, salta y explota una cruel pero hermosa violencia contenida. Pero también hay espacio en Yakuza para las emociones y el amor. Por otro lado, un efecto probablemente no deseado es que no haya espacio para la renovación, puesto que todas las víctimas de la trama son jóvenes. Hay que destacar, sin duda, la maravillosa BSO de Dave Grusin así como la fotografía del experimentado Kozo Okazaki (el de Tiranía o el de Inn of evil), un operador que, curiosamente, trabajaría en El reto del samurai, de John Frankenheimer, donde aparecen juntos Scott Glenn y Toshiro Mifune. La influencia de este film se puede rastrear hasta en la hiper esteticista Black Rain.




miércoles, 10 de julio de 2013

Intriga extranjera

3*

Suntuosa producción de Sheldon Reynolds, con vestuario de Pierre Balmain incluido, basada en una serie de la televisión USAmericana aunque rodada en Europa. A la zaga de las películas de suspense y espionaje de Alfred Hitchcock y de otros directores de la época, con los nazis de por medio, al estilo de Conspiración en Berlín, Odessa o Conspiración Cicerón, aunque de mucha menor calidad. Con una iluminación francamente mejorable y algunos errores de rodaje (como en la primera escena, cuando Víctor se sube a la silla de la biblioteca y la cámara muestra una parte del mueble), la historia y el misterio se siguen con cierta simpatía hasta que llega el final, realmente anticlimático. Regulares interpretaciones de Robert Mitchum, Geneviève Page y de la bergmaniana Ingrid Thulin. Por cierto, la cienta tiene un cierto parecido temático con La clave del enigma, de Joseph Losey. Aunque esto pueda extrañar a más de uno.

martes, 14 de mayo de 2013

Bandido

3*

Años antes de Agáchate maldito y de Grupo salvaje (de los maestros Leone y Peckinpah respectivamente), Richard Fleischer rodó este interesante Western ambientado en la revolución mexicana, como Yo soy la revolución, de Damiano Damiani, su descendiente directo (como tantos otros). En 1916, los rebeldes andan escasos de armas en su lucha contra los regulares de Carranza, lo cual incita a aventureros de toda ralea a negociar con ellos. La película comienza con un travelling magnífico (digno antecedente del que Welles rodó, dos años más tarde, para la secuencia inicial de Sed de mal), que da pie a todo un conjunto de engaños y desengaños (en los dos sentidos de la palabra) entre el cínico cazador de fortuna Alacrán Wilson (Robert Mitchum), el líder insurrecto Escobar (Gilbert Roland), el contrabandista de turno (Zachary Scott) y su hermosa pero ninguneada mujer (Ursula Thiess). Por cierto, Mitchum volvería a interpretar un papel parecido en la desconocida Villa cabalga, de 1968, sobre un guión de Sam Peckinpah. Una partitura típica de Max Steiner (altisonante e intimista a partes iguales), una magnífica planificación y unos diálogos acerados completan la entretenida función. Por cierto, el espectador cinéfilo no puede dejar de sospechar que detrás de Serpiente Plissken se podría encontrar perfectamente este Alacrán Wilson.

lunes, 15 de octubre de 2012

Mis 5 imprescindibles de Robert Mitchum:


-       Retorno al pasado (1947).
-       La noche del cazador (1955).
-       El cabo del terror (1962).
-       El Dorado (1966).
-       Yakuza (1974).