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jueves, 24 de noviembre de 2016

Infierno de cobardes (Aka High Plains Drifter)

3*

Segunda película como director de Clint Eastwood, tras el thriller poeiano Escalofrío en la noche, y una vuelta a sus orígenes Westernianos. Un pistolero andrajoso y maloliente llega al polvoroso pueblo de Lago sin una razón aparente. Los habitantes del mismo compran sus servicios para enfrentarse a una panda de matones que tienen sometido al pueblo. De hecho, tiempo ha, esa misma pandilla mató a latigazos al antiguo Marshall, con la complicidad pasiva de todos los ciudadanos. Siguiendo un extraño y misteriso plan, el extraño pistolero convierte el pueblo en un Infierno figurado, para que el fuego pueda purificar todos los pecados. Estilísticamente, Eastwood toma prestado múltiples elementos visuales de sus dos maestros, Leone y Siegel, a los que les infunde un sello personal, que el propio director irá desarrollando y mejorando conforme vaya avanzando en su carrera (composición arquitectónica del paisaje, claroscuros en interiores, personajes grisáceos, ritmo soñoliento en la trama, mensaje moral en el argumento, figuras femeninas fuertes, etc.). A destacar la interesante plétora de personajes secundarios, encabezada por el enano Mordecai (que recuerda al de Los chicos del maíz) y por Verna Bloom. Por cierto, el film tiene una escena con una violación que resulta sorprendente y tremenda. Su siguiente película como director, para sorpresa de sus seguidores, será un drama amoroso entre William Holden y Kay Lenz, Primavera en Otoño, otra prueba de que el actor siempre ha sido un artista que nunca ha tenido miedo a reinventarse a sí mismo.

miércoles, 18 de noviembre de 2015

Ciudad muy caliente (Aka City Heat)

3*

Agradable pero imperfecto intento de reconstruir el antiguo y genuino cine de gángsters de los años treinta y cuarenta, con dos de las estrellas más rutilantes y varoniles de finales de la irredenta década de los setenta y comienzos de la ultraconservadora década de los ochenta: Burt Reynolds y Clint Eastwood, quien deja en manos de un novato Richard Benjamin una producción de su querida Malpaso y en clave de comedia. Tenientes incorruptibles, detectives privados ligones, matones sin escrúpulos, tiernas prostitutas, entregadas secretarias, partidas de póquer, tiroteos en plena calle, traiciones, Diners y locales de jazz, etc. Vamos, todo el potpurrí, toda la fauna y la flora del noir USAmericano clásico pasado por las manos de Blake Edwards. En pantalla, tenemos un estimable y simpático barnizado a ese cine añorado que ejemplifica a las mil maravillas El enemigo público número Uno, del gran James Cagney, a quien se rinde cumplido homenaje, por supuesto. Coincidió  en los cines de la época (3 años antes) con la entronizada Los intocables de Eliot Ness, lo cual no dejó de ser un gran handicap, ya que, debido a ello, no ha disfrutado, desde entonces, de especial éxito de público ni de crítica. Como curiosidad, la película trasluce el amor del propio Eastwood por el jazz, además de sentarle frente a un piano de cola. 

martes, 27 de octubre de 2015

La jungla humana (Aka Coogan's Bluff)

2.5*

Coogan (Clint Eastwood), un sheriff de Arizona, viaja a Nueva York persiguiendo a un peligroso criminal, Don Stroud. Una vez en la ciudad, sus métodos expeditivos y poco convencionales contrastarán con el estilo policial de los agentes capitaneados por el teniente Lee J. Cobb quienes, además, le confunden con un policía de Texas. Don Siegel abre los brazos al Eastwood post spaghetti western y rubrica un policíaco solventemente rodado y apropiadamente narrado, que parece prefigurar algunos de los posteriores éxitos del Clint actor, en particular los de su serie Harry el sucio. En todo caso, el film no destaca por nada especial y, de hecho, tiene ciertos fallos de montaje y de guión (sobre todo con la relación sentimental de Coogan). Por otro lado, se pueden apreciar los rostros de los especialistas (lo cual siempre es un bajón) durante la persecución en moto por el rintintineante parque, el cual aparece, curiosamente, vacío. Por otro lado, también parece mostrarse una única localización y parece que muchas de las escenas se han grabado con un plan de rodaje muy estricto. En fin, una película que no exige demasiado del espectador pero que tampoco le engaña. Querido lector: póntela, si no te parece mal, para echarte una siesta nocturna.

lunes, 7 de septiembre de 2015

J. Edgar

3*
Como en Entrevista con el vampiro, un viejo John Hoover dicta sus memorias a un mecanógrafo. Para ello, ha de rememorar sus acciones y experiencias pasadas, trayendo al presente la compleja vida de un hombre que puso su vida entera al servicio de un patrioterismo infantil y de un conservadurismo hipócrita y banal. Al frente del FBI, John Edgar Hoover, racista y obsesivo, hizo muchas cosas pero casi ninguna loable, por lo menos no desde el punto de vista moral (sí desde el punto de vista criminológico, por ejemplo). Como el personaje es tan minusválido (desde el punto de vista personal) y repugnante (desde el punto de vista ético), resulta extraño que Clint Eastwood ruede un biopic tan sutil como, a la postre, secretamente laudatorio de una figura tan controvertida como el autor de la caza de brujas, por citar solo una de sus polémicas lindezas. Es como si hubiera hecho una biografía de Henry Kissinger (sic). Aunque toodo se andará, ya que ya se ha hecho una de la insolidaria Dama de Hierro (sic). Habrá que esperar un tiempo para saber qué piensa realmente el viejo “hombre sin nombre” de estos ídolos de la raison d’État republicana y neoliberal. En todo caso, una cosa parece clara: los matizados recursos retóricos y fílmicos, esa fotografía gris, verdosa, claro-oscúrica así como esa BSO, entre patética y nostálgica, están puestos al servicio de una narración intrincada que complejiza al personaje contextualizando decenas de situaciones y de personajes históricos. Y eso se agradece. Porque enseña. Sin embargo, por lo demás, estamos ante un escalón más en el último esfuerzo del director de Carmel por traer al presente a los héroes de la historia reciente USAmericana, siguiendo el mandato del viejo John Ford de El hombre que mató a Liberty Valance. De esta forma, el Eastwood anciano parece como la Némesis de Oliver Stone.

viernes, 5 de junio de 2015

Ejecución inminente (Aka True Crime)

3*

En el corredor de la muerte, hay un hombre condenado por un crimen que no ha cometido. Un crimen "racial". Fuera de la cárcel, un periodista medio alcohólico, en horas bajas, con líos de faldas y problemas familiares, sale en busca de una historia de “interés humano” para satisfacer el morbo de los lectores. Sin embargo, lo que encontrará es una de esas pepitas de oro que le salvará la vida. Pero no solo a él. Ejecución inminente es como uno de esos clonados telefilms de sobremesa que retransmienten cadenas como Antena 3, en España, o como la FOX, en los EE.UU., pero que, en realidad, consiste en un ejercicio muy sobrio y muy efectivo de suspense cinematográfico. Dirigido e interpretado por Clint Eastwood, el film mantiene un muy buen pulso narrativo y desliza al espectador alguna que otra crítica sociológica aunque, en definitiva, se se lastrado por varios innobles elementos melodramáticos y lacrimógenos en el desarrollo. En cualquier caso, una película estimable y, hasta cierto punto, admirable, dentro de la magnífica filmografía del director de Carmel y que, además, contiene varias excelentes interpretaciones (como la de Lisa Gay Hamilton). En definitiva, una película políticamente incorrecta, en el buen sentido de la expresión, y con un excelente desarrollo del suspense. Por cierto, el final tiene un cierto parecido con otro thriller a recuperar, El silencio de la sospecha.

 

lunes, 15 de diciembre de 2014

Mis 5 imprescindibles de Clint Eastwood director:


-       Escalofrío en la noche (1971).
-       El aventurero de medianoche (1982).
-       Bird (1988)
-       Sin Perdón (1992).
-       Mystic River (2003).

viernes, 28 de junio de 2013

Los violentos de Kelly

3*

Hayden White afirmó en Metahistoria que el pasado puede ser contado de varias formas: como tragedia, como comedia, como sátira o como un romance. De hecho, el cine sobre la Segunda Guerra Mundial ha ido tocando cada uno de estos palos, aunque ha prevalecido la forma trágica (disfrazada o mezclada con el cine de aventuras). Incluso se pueden encontrar películas cómicas lo que, en el fondo, le da la razón al historiador USAmericano. De hecho, el cine bélico en clave de comedia, referido a la 2ª GM, tiene su propia sección en la historia del cine, desde El gran dictador hasta La vida es bella, pasando por ¿Qué hiciste en la guerra, papi?, 1941 o Desventuras de un recluta inocente. Y, por supuesto, no han faltado los críticos que se han llevado las manos a la cabeza por frivolizar y trivializar tan dramático y cruel acontecimiento histórico. En todo caso, matiza White, la preferencia por una u otra versión de la misma porción del pasado responde a razones estéticas o morales más que científicas. En el caso de Los violentos de Kelly, la historia se centra en un grupo de soldados que descubren que, pocos kilometros tras las líneas enemigas, los nazis guardan 16 millones de dólares en oro, lo que disparará sus ganas de hacerse ricos y, por tanto, sus avaricias personales. Pero también la capacidad de trabajar en equipo, como en Tres reyes. Brian G. Hutton rueda una ácida historia de acción, con un nutrido grupo de simpáticos y entrañables personajes y con un acertado uso del ritmo narrativo (aunque la mezcla de géneros y la excesiva duración no juegen siempre a favor del film). Además, no faltan los momentos de humor, las parodias y las burlas, lo que estimula nuestras representaciones amables de la guerra (sic). 




domingo, 5 de mayo de 2013

Fuga de Alcatraz

4*
Quinta y última colaboración entre Clint Eastwood (actor) y Don Siegel (director), Fuga de Alcatraz es una de las mejores películas que sobre el mundo carcelario se han rodado jamás. Frank Morris (Eastwood) es trasladado de Atlanta a La roca para cumplir una condena que ni se describe ni se explica, lo que ayuda a transformar el personaje central en un misterio cuyo carácter y personalidad son tan interesantes como el hecho de planear una posible fuga de la famosa cárcel de San Francisco, una de la más protegidas de la época. Basada en hechos reales, Siegel reconstruye tanto la vida en la prisión como el plan de fuga, con una dirección tan efectiva como las propias interpretaciones. La tensión y el suspense acerca de si se logrará o no la fuga son magníficos y están convenientemente apoyados por la música de Jerry Fielding. No por casualidad, el propio Siegel ya habia abordado el género en Motín en el pabellón 11, un film crudo, contundente y con un cierto carácter documental. Una sesión ideal de películas carcelarias debería incuir La evasión, El hombre de Alcatraz, Brubaker o Cadena perpetua, entre otras. 
 




martes, 26 de febrero de 2013

Hombre sin fronteras

3*

Primera película dirigida por el actor Peter Fonda, de una humildad y una sencillez sólo comparable a algunos de los mejores logros de Clint Eastwood como director. A comienzos de los setenta y tras el éxito de Easy Rider, Peter Fonda aprovecha para rodar una historia de bajo presupuesto, producida por la Universal, rodada en Nuevo México y en las antípodas del film de Hopper. Así, el guión de Alan Sharp (La noche se mueve o La venganza de Ulzana) se mueve entre la tradición USAmericana (la vuelta al hogar, la defensa de la familia como núcleo social básico) y la salvaguardia de la amistad, tan querida por un director como Sam Pechinpah. Estilísticamente, The Hired Hand  se sitúa entre el western experimental de Monte Hellman, la mitificación renovada propuesta por Leone y, una vez más, el intimismo clásico de Eastwood. Junto con la excelente interpretación de Warren Oates y Verna Bloom, el personaje de Fonda prefigura de alguna manera el de El oro de Ulises. Además, la película cuenta con la fotografía de Vilmons Zsigmond (que justo un año más tarde fotografiaría la supervivencia de un grupo de hombres en los Apalaches: Deliverance) y una BSO hermosamente climática de Bruce Langhorne, famoso guitarrista de sesión, con un emotivo corte principal elaborado al calor de una guitarra arpegiada y un violín celta.

jueves, 27 de diciembre de 2012

El bueno, el feo y el malo

4.5*

Sergio Leone ha sido uno de los más grandes estilistas de la historia del cine, llegando hasta la obsesión por el detalle en la dirección artística, el vestuario y la composición de los planos y los encuadres. Leone es, además, un director que ha bebido de las fuentes cinematográficas más clásicas (al contrario que Quentin Tarantino, por ejemplo, cuya capacidad para poner en el mismo escalón el clasicismo y la baratilla hace que su cinefagia, en ocasiones, asuste) pero que, sin embargo, ha desarrollado una visión estética del medio fílmico muy personal (al contrario que toda su caterva de imitadores). No obstante, su perfeccionismo técnico (a diferencia del de Kubrick, por ejemplo) estaba al servicio de poderosas y emocionales historias épicas, cuyo efecto más reconocido ha sido re mitificar el género Western desde una perspectiva europea. En esta película, tercera entrega de su trilogía del dólar, El rubio (Clint Eastwood) y Tuco (Eli Walach) van en busca de un botín que se encuentra escondido en un cementerio. Tras sus pasos, se encuentra el malvado Sentencia (Lee Van Cleef). Al contraste entre las distintas interpretaciones, al alegórico y personalísimo uso del tiempo narrativo, a la fecunda fusión de imágenes y BSO (gracias a un Morricone mítico), Leone añade una considerable profundidad anamórfica a la trama, a los personajes y a los diálogos, consiguiendo con este film la sublimación que del Western había propuesto en sus dos entregas anteriores, Por un puñado de dólares y La muerte tenía un precio, porque Hasta que llegó su hora, su siguiente película, denota elementos un tanto periclitados. Hay que subrayar un aspecto habitualmente ignorado: constituye un acierto excepcional esas escenas en las que la cámara, en travelling, se abre a los espacios abiertos, a la realidad o a la sociedad circundante, mostrando la estrecha conexión existente entre los juegos de la ambición personal (donde el dinero lo es todo pero no sirve para nada, como dice el gran Carlos Aguilar) y las luchas colectivas (en este caso, la Guerra de Secesión). Un film que gana con cada visionado, con cada año que pasa, como le ocurre a la majestuosa obra maestra que dejó para la posteridad el genio de Sergio Leone, Érase una vez en América.




sábado, 20 de octubre de 2012

El desafío de las águilas

3*

A la sombra del inaugural Los Doce del patíbulo (1967), de Robert Aldrich, Brian G. Hutton dirigió esta cinta bélica de aventuras con un variopinto grupo de militares empeñados en intentar rescatar a un alto mando aliado que los nazis retienen en el Schloss Adler, un inexpugnable castillo en pleno corazón de los Alpes. Con eficaces toques de intriga, propios de las película de espionaje, el film juega muy bien sus escasas pero contundentes bazas: un guión sencillo (de Alistair MacLean, el autor de Los cañones de Navarone) pero efectivamente rodado y montado, un ritmo pausado que va adaptándose convenientemente al suspense y a la acción (donde no faltan las convenientes elipsis), una fotografía con apropiados tonos fríos para los exteriores y cálidos tonos para los interiores y, finalmente, unos intérpretes adecuados. Debut oficial de Clint Eastwood, tras la trilogía del dólar y tres papeles más: Las brujas, Cometieron dos errores y La jungla humana.

viernes, 15 de junio de 2012

Mis 5 imprescindibles de Clint Eastwood actor:

          
-        El bueno, el feo y el malo (1966), de Sergio Leone.
-        El seductor (1971), de Don Siegel.
-        El aventurero de medianoche (1982), de Clint Eastwood.
-        En la línea de fuego (1993), de Wolfgang Petersen.
-        Los puentes de Madison (1995), de Clint Eastwood.

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