Mostrando entradas con la etiqueta Dead of night. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Dead of night. Mostrar todas las entradas

viernes, 30 de septiembre de 2016

Dead of night

3*

Otra de las trilogías de terror rodadas por Dan Curtis para la televisión y, en este caso, con la ayuda inestimable del gran Richard Matheson, que escribe el guión de las tres historias aunque la primera de ellas sobre una novela de Jack Finney. Curtis demuestra que es un maestro en la planificación y en el montaje y rueda con la elegancia de un artesano cuyo ego está supeditado a las necesidades de cada historia. La primera parte trata sobre un coche de 1926 que permite viajar al pasado (en un retruécano maravilloso que parece adelantarse a Regreso al futuro). La segunda, la más floja de las tres, trata sobre un vampiro. Y, por último, el tercer capítulo del film gira en torno al obsesivo deseo de una madre por recuperar a su hijo muerto, lo que le llevará a realizar un rito satánico y, con él, a desencadenar un regreso realmente infernal. No falta quien afirma que de esta última historia, titulada “Bobby”, el gran John Carpenter podría haberse inspirado para su maravillosa La noche de Halloween. En definitiva, una curiosa oportunidad de ver en acción una forma efectiva y digna de hacer cine para la caja tonta.

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Crimen en la noche (Aka Dead of night)

2.5*
El joven Andy (Richard Backus), que ha sido dado por muerto por sus superiores, regresa del Vietnam y comienza a preocupar a sus padres con su extraño y huraño comportamiento. Por otro lado, el médico del pueblo alerta al padre del soldado (John Marley) de que su hijo ha podido ser el causante de un crimen reciente. El director Bob Clark, autor de las magníficas Navidades negras y Asesinato por Decreto, presenta una cinta que retrata con una inusual capacidad evocadora el estado en el que volvieron muchos de los soldados USAmericanos tras su presencia en Vietnam. Una generación traumatizada por la guerra y denostada por una sociedad que no los quería en su seno. Para ello, se sirve de la metáfora del vampiro, del no muerto (al igual que haría George Romero en Martin), a la que le añade algunos componentes del zombi moderno y unas pinceladas provenientes del mito de Edipo. El desarrollo de la historia se hace un poco lenta (hasta su tramo final) pero la idea y su planteamiento componen entre sí una curiosa muestra de los derroteros por los que iría buena parte del cine de la época. Por cierto, en el film aparecen varios homenajes: a los At-The-Drive-In, al cine de Sci-Fi (Death in Space y The Spacenauts), a la comedia familiar (George) y al cine de terror de comienzos de los setenta (The Deathmaster). Por otro lado, la BSO se escucha bastante fuera de lugar, cansa y extraña a partes iguales. Como curiosidad, en el equipo de efectos especiales estaba nada menos que Tom Savini, en su primer trabajo.