[Spoiler: ¿Se imaginan una conspiración para asesinar políticos
incómodos? ¿Se imaginan a una misteriosa empresa, Parallax (como las que describe Dave Eggers), detrás de esa
conspiración? ¿Se imaginan a alguno de ustedes investigando para desenmascarar
dicha conspiración? ¿Y se imaginan presentando una solicitud para entrar a
formar parte de los recursos humanos de esa empresa? ¿Se imaginan que las cosas
no acaban como uno espera? Pues bien, esto es justo de lo que trata esta
película]. Warren Beatty, testigo de un crimen político en Seattle, descubre
que el resto de espectadores del magnicidio están muriendo en extrañas circunstancias.
Poco a poco se pone a investigar y lo que descubre no le hará ni pizca de
gracia. Con una puesta en escena realmente sobria, típica de la filmografía del
director (planos fijos, pequeños movimientos de cámara, ligeros travellings, grandes planos generales,
etc.), y un ritmo adecuadamente sincopado, Pakula entrega al espectador uno de
sus característicos thrillers de política-ficción (con más política que ficción, por cierto), y con un espíritu
políticamente fustigador, en la línea de Acción
ejecutiva o JFK, por ejemplo. A
la postre, estamos ante un producto muy pesimista, que denuncia la naturaleza realpolitik que hay detrás de buena
parte de la democracia liberal representativa USAmericana (tal y como destaca
Beverly Merrill en su Reelpolitik
Ideologies in American Political Film), y que, incluso, se atreve a ponerle
una buena zancadilla a la comisión Warren, pantomima demócrata para averiguar los
motivos del asesinato de Kennedy. Como diría el propio Beatty, en el clásico de
Peter Biskind, Star: The Life and Wild
Times of Warren Beatty, “there’s nothing that can destroy Democratic Party
like a Democrat”. Convendría destacar la similitud entre el cine rodado por
Coppola en la época (especialmente, las dos primeras partes de El padrino) con el aspecto visual de este
film. No por casualidad, el artífice
de las tres narraciones visuales es Gordon Willis, nada menos, que comenta su
trabajo en el imprescindible The Masters
of Light. Uno de esos films que
ayudan al espectador ingenuo a comprender las reglas del juego político.
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miércoles, 21 de octubre de 2015
viernes, 14 de noviembre de 2014
Capricornio Uno
3*
Tras el escándalo del Watergate (narrado en Todos los hombres del presidente) y en
plena moda del cine de Ciencia Ficción y de catástrofes (Star Wars, Aeropuerto), Peter
Hyams estrenó esta película sobre una conspiración nacional para amañar una
misión tripulada a Marte, como muchos consideran que pudo ser la presencia del
hombre en la Luna en 1969: un montaje Hollywoodiense. El film, protagonizado por un James Brolin post Westworld, Sam Waterston y O.J. Simpson, cuenta con el omnipresente
pero coyuntural Elliot Gould así como con un nutrido grupo de característicos
(Brenda Vaccaro, Telly Savalas, Karen Black), entre los que destaca el siempre
acertado Hal Holbrook. Si bien la producción comienza como una película de Sci-Fi clásica, rápidamente se da paso a
una trama de política ficción en la línea de Hangar 18. Plano a plano, la historia avanza a través de un ritmo sosegado
pero seguro, como de otra época, en el que cada escena está bien engarzada con
la anterior y con la siguiente, por lo que el ritmo y la tensión se va llevando
con mano firme hasta la segunda parte del film,
donde el guión da un vuelco y todo se transforma en una survival movie, llena de persecuciones y tiroteos. A propósito,
algunas escenas de vuelo son francamente memorables. En definitiva, un auténtico
“paranoid thriller of the space age”, tal y como escribe John Kenneth Muir, muy
disfrutable y dignamente ejecutado.
Etiquetas:
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Política ficción,
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Thriller
lunes, 13 de enero de 2014
Amanecer Rojo
2.5*
En un futuro cercano, una conspiración ruso-cubana (es decir, un entente comunista) invade
el país de la libertad, desencadenándose nada menos que la III Guerra Mundial.
Pero John Milius no quiere contar salvo una parte muy humilde de esa historia:
la de unos jóvenes amigos y familiares del Medio Oeste (concretamente de
Colorado, del Arapaho National Forest) que, cuando comienza la invasión, deben
refugiarse en las montañas cercanas para sobrevivir y para intentar hace frente
al invasor. Amanecer Rojo cuenta una historia de bautismo de sangre, lucha y
resistencia paramilitar, es decir, una auténtica teen survival casera, hiper
violenta y en un marco ideológico que se mueve entre la política-ficción, el
panfleto patriotero conservador y la 2ª enmienda. Algo así a lo que el
espectador puede encontrar en Invansión USA, de Alfred E. Green, que retrata
una ficticia invasión USAmericana por parte de los rusos. Pero es que la
paranoia databa de 1952 mientras que la de Milius es de 1984, justo en un momento en que todo el mundo quería un acercamiento entre los USA y la URSS. Aunque la premisa
es bastante abstrusa y el desarrollo inverosímil, el film está bien rodado y
la narración se sigue con un cierto aunque desconcertante interés. Por otro lado, la
verdad, no se explica muy bien qué pueden hacer en este engendro (aunque
relativamente entretenido) producto, Harry Dean Stanton, Powers Boothe o Ben
Johnson. Por cierto, en el 2012 se estrenó un remake aun más absurdo, peligroso y chapucero.
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Política ficción
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