Cuatro individuos se dan cita en
la malvada mansión Crain, de Nueva Inglaterra, para estudiar supuestos fenómenos
sobrenaturales que parecen producirse en su interior, ya que la vieja casa
arrastra una oscura maldición que el doctor Montague pretende esclarecer. Como
es sabido, la trama de este film se
basa en la novela neogótica de Shirley Jackson, a la que sigue con mucha
fidelidad y delicadeza, como ha destacado Stephen King. Por eso, no es de
extrañar la presencia de varios personajes propios de una mente femenina de la
segunda mitad del siglo XX (como el de Eleanor, pero también el del doctor Markway).
De hecho, la propia Shirley Jackson asesoró al director, Robert Wise, como
también lo haría Ira Levin con la adaptación de Roman Polansky de La semilla del diablo. El argumento hay
que situarlo en la tradición de las casas encantadas, hechizadas (es decir,
casas poseídas por espíritus o almas en pena, por maldiciones o por la
depravación de sus antiguos propietarios), aunque el personaje central no es la
Spooky Mansion, sino la débil mente
de Eleanor Vance (lo que permite que la comparemos con el clásico Los intrusos, de Lewis Allen, y con The Unknow, de Henry Levin). Discípulo
de Val Lewton, y eficaz en casi todos los géneros, Wise sostiene el relato
gracias a una puesta en escena (encuadres, juegos de cámara, travellings, iluminación) tan suntuosa
como opresiva, en la línea de The Innocents, de Jack Clayton. Por otro lado, la
música subraya más el carácter psicológico de la trama que sus componentes terroríficos o de suspense. Finalmente, sorprende la presencia del pequeño de
los Pontipee, Gideon (Russ Tamblyn). Un auténtico hit del cine de terror clásico.
Mostrando entradas con la etiqueta Russ Tamblyn. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Russ Tamblyn. Mostrar todas las entradas
martes, 31 de enero de 2017
La mansión encantada (Aka The Haunting)
3.5*
Etiquetas:
1963,
Casas encantadas,
Claire Bloom,
Fantasmas,
Julie Harris,
La mansión encantada,
Robert Wise,
Russ Tamblyn,
Shirley Jackson,
Sobrenatural,
Terror,
The Haunting
jueves, 23 de junio de 2016
Hombres de infantería (Aka Take the High Ground!)
2.5*
Un puñado de ciudadanos
USAmericanos, un poco destartalados ellos, llegan a un fuerte de entrenamiento
del ejército de tierra de los EE.UU., en la árida Texas, para prepararse e ir a
la Guerra de Corea. Allí, el sargento Ryan y el sargento Holt (el bueno y el
malo, respectivamente), les intentarán transformarán en máquinas de sobrevivir
y de matar, llevándoles al extremo de su aguante físico y psicológico. Y es que
no hay nada peor que la guerra, ni siquiera 16 semanas de cruel y dura
instrucción. Entre medias, una historia de amor con la “alcohólica” de la zona,
la guapísima Elaine Stewart. Estamos ante el molde del que ha salido buena
parte del cine bélico contemporáneo (desde Oficial
y caballero y La chaqueta metálica
hasta El sargento de hierro, por
poner solo tres ejemplos), rodado con “pericia televisiva” por un principiante
Richard Brooks y con la típica visión moral de la época: por un lado, la
inocencia típica de un país crédulo y de una población ingenua; y, por el otro,
la crueldad real de su política exterior durante la Guerra Fría, que asoma en
escenas como la de la “carne de cañón” o la de los gases bélicos. En todo caso,
un film belicista y convencional, que
exhibe los más conservadores valores sociales, aunque con ciertos chispazos
propios del progresista Brooks y del insurgente guionista, Millard Kaufman. La
podrían poner de hilo de fondo en los restaurantes de comida rápida tipo Foster’s Hollywood o así.
Etiquetas:
1953,
Cine Bélico,
Drama,
Ejército,
Elaine Stewart,
Guerra de Corea,
Hombres de infantería,
Karl Malden,
Richard Brooks,
Richard Widmark,
Russ Tamblyn
sábado, 10 de mayo de 2014
West Side Story
4*
Robert Wise es un director USAmericano
absolutamente todoterreno. Lo mismo rueda un clásico de la Sci-Fi (Ultimatun a
la tierra) que un puntal del terror (The Haunting), un musical como Sonrisas y lágrimas que un Western como La ley de la horca. En este caso, lleva a la pantalla una vieja
historia: la de un amor que se encuentra cercado tanto por oposiciones sociales
como por la tragedia. Sí, la vieja historia de Romeo y Julieta, aunque con
toques de Una tragedia americana.
Pero lo maravilloso del caso es que la historia se localiza en un barrio de
Nueva York, a finales de los años cincuenta, y los Capuletos y los Montescos se
han transformado en los Jets y los Sharks, dos bandas callejeras al estilo
de las que, con crudeza, retrató Susan E. Hinton o Richard Price (adaptadas
también a la gran pantalla, Rebeldes
o The Wanderers). Con la ayuda de
Jerome Robbins, Wise rueda un film
excepcional, un musical moderno que rezuma elegancia y buen gusto en cada uno
de sus planos, tanto en los bailes como en las canciones, tanto en la
escenografía como en las coreografías narrativas, tanto en el uso del
Technicolor como en las interpretaciones (esos míticos Russ Tamblyn, Rita
Moreno, George Chakiris, Richard Beymer o Natalie Wood). Además, Wise incorpora
varios aciertos experimentales en la puesta en escena, como las transiciones
entre escenas o el momento en el que Tony y María se conocen en el baile. La
obra comienza con unos primeros minutos en los que se muestra la Gran Manzana
desde el aire (como en Crimen en las calles o en La calle) y, poco a poco, la cámara desciende hasta adentrarse en los
campos de juego de un barrio que podría ser de cualquier ciudad, puesto que los
prejuicios raciales y de clase existen en todos los lugares del mundo. La
partitura de Leonard Bernstein, por cierto, es una de las obras cumbre de la
música contemporánea, un score de una
gran complejidad instrumental y tímbrica pero que tiene esa extraña sabiduría
de la música yanqui: la melodía. Así, varios cortes de la BSO han pasado a
engrosar la memoria colectiva, como la de María,
la de América o la de Tonight, como las canciones de Grease. La escena de la pelea callejera
fue homenajeada por Coppola en Rumble
Fish, otra obra maestra ambientada en el mundo de las pandillas. Y los
títulos de crédito del final son obra de un inspiradísimo Saul Bass.
Etiquetas:
1961,
Amor,
Drama,
George Chakiris,
Jerome Robbins,
Leonard Bernstein,
Musical,
Natalie Portman,
Rita Moreno,
Robert Wise,
Russ Tamblyn,
West Side Story
Suscribirse a:
Entradas (Atom)















