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domingo, 9 de agosto de 2015

Arachnid

1.5*

Si alguien quiere ver al gran Pepe Sancho parándose a contemplar unas extrañas telarañas, en mitad de una isla salvaje del pacífico, justo un segundo después de huir de una araña mutante extraterrestre que ha atacado a su expedición de científicos y militares, esta es su película. Estamos ante un producto serie B “prima”, mal escrita, deficitariamente interpretada y con unos FX más caseros que la tarta de manzana de la tía Ágatha. De hecho, podría hablarse de una de las peores realizaciones de la Fantastic Factory, ese loable pero decepcionante intento de asentar una productora de cine fantástico en España. De hecho, es de justicia suponer que Yuzna y Fernández no esperaban esta clase de infamias. Tanto el argumento como muchas escenas intentan reproducir el cine clásico de aventuras en la selva (un grupo heterodoxo de personas que debe enfrentarse a una amenaza), junto con el cine de monstruos de los cincuenta (esos bichejos de cartón piedra que tienen menos articulaciones que un Click de Playmobil®), agregándole unas gotitas provenientes de grandes éxitos contemporáneos como Depredador, Jurassic Park o Alien. Detrás de las cámaras, por cierto, el otrora interesante Jack Sholder.

viernes, 20 de diciembre de 2013

Hidden: lo oculto (Aka The Hidden)

3*

Jack Sholder, el director de la nostálgica Solos en la oscuridad, sorprendió al público de finales de los ochenta con esta estupenda mezcla de thriller policial y ciencia ficción de bajo presupuesto, una auténtica monster movie en la era Reagan. Dos agentes, uno de homicidios y otro del FBI, deben investigar una serie de extraños sucesos en los que ciudadanos normales abandonan su identidad anterior para cometer todo tipo de maldades y tropelías. Según se vaya acercando el desenlace, se irán descubriendo las razones de tan inusual comportamiento así como las causas que le dieron origen. A medio camino entre La invasión de los ladrones de cuerpos, Terminator, Arma letal y el clásico sobre invasiones alienígenas Están vivos (de John Carpenter), Hidden destaca por ofrecer unas notables escenas de acción y unas correctas persecuciones, dentro de una vigorosa aunque simplista estructura narrativa. Pero también destaca por proponer un discurso maniqueo, propio de la ultra moralista década de los ochenta, sobre la pérdida de la identidad, la moral y el poder, algo que volvería a intentarse con Fallen, de Gregory Hoblit (1998). En último lugar, no destacan especialmente ni las actuaciones ni la BSO.