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martes, 27 de junio de 2017

Desafío al mundo (Aka Rosebud)

2.5*
La célula terrorista “Septiembre Negro”, de la Organización para la Liberación de Palestina, dirigida por Arafat, secuestra a 5 jovencitas en el yate Rosebud, asesinando fríamente a toda la tripulación. En verdad, todas son herederas de inmensos negocios e imperios económicos y financieros, desde Inglaterra hasta los Estados Unidos, de ahí el interés de los palestinos por ellas. A raíz de su secuestro, la OLP solicita varias medidas para ir liberando a cada una de ellas, mientras el agente secreto Larry Martin (Peter O'toole) ha de ir investigando el lugar donde se encuentran recluidas las víctimas.. Penúltima película del maestro Preminger y una de las películas más extrañas de su filmografía (como también lo sería la siguiente, una estupenda adaptación del gran Graham Greene), puesto que estamos ante una obra fallida pero interesantísima, tanto desde el punto de vista histórico como político, tanto desde el punto de vista socio-cultural como cinematográfico. En todo caso, sin duda alguna, lo más interesante del film es el enorme reparto: el mencionado más Richard Attenborough, Peter Lawford, Raff Valone, Isabelle Huppert (jovencísima), Kim Catrall, Claude Dauphin, etc.
 

jueves, 11 de mayo de 2017

La noche de las gaviotas

2.5*

Última parte de la tetralogía templaria de Amando de Ossorio y, probablemente, la más redonda de todas ellas, una especie de mixtura entre el Dagon lovecraftiano, La noche de los muertos vivientes y el imaginario espectral creado por el director gallego. No por casualidad, el film tiene ciertos puntos de contacto con la mejor de las producciones de la Fantastic Factory en España, la película de Stuart Gordon basada en “La sombra sobre Innsmouth”. El director cuenta con mejores medios (tampoco muchos), mejores actores, un guión más elaborado, sus típicos estilemas visuales (como la cámara lenta peckinpahiana) y la música de Antón García Abril. El resultado, sin ser una de las mejores producciones fantaterroríficas del país, sí que es un film estimable por su atmósfera y por algunos aciertos parciales, aunque, a su pesar, la trama adolece de un ritmo pomposo, ya del todo caduco, así como de multitud de puntos muertos. En todo caso, en conjunto, la película merece un aprobado por el difícil contexto en el que se rodó, por el tosco talento de su director para contar una historia de cultos primigenios y por las magníficas resonancias que produce en el espectador (esas gaviotas que vuelan de noche, esos sacrificios en la playa, ese monstruo que come corazones sangrantes, etc.).

viernes, 31 de marzo de 2017

Mis 5 imprescindibles de Hayley Mills:


-       Polyanna (1960).
-       Tú a Boston y yo a California (1961).
-       Nervios rotos (1968).
-       La noche sin fin (1972).
-       Encuentro mortal (1975).

miércoles, 15 de febrero de 2017

Trilogía del terror (Aka Trilogy of Terror)

2.5*

Telefilm de episodios, en la línea de Cuentos Asombrosos (1985), Pesadillas (1983) o En los límites de la realidad (1983), con la diferencia de que es de 1975 y está dirigida por un director tan poco conocido como eficiente, el gran Dan Curtis, poseedor de una filmografía prodigiosa en el marco del cine fantástico y de terror (Las cintas de Norliss, Pesadilla diabólica o Vientos de guerra así lo atestiguan). Las 3 historias están protagonizadas por Karen Black, una actriz tan imperfecta como icónica y convincente, y todas ellas están basadas, nada menos que, en relatos del conocido y respetado Richard Matheson. Mientras el segundo corte es bastante mediocre, el primero y el tercero son dos historias bastante imprevisibles, interesantes y muy bien rodadas. El propio director rodaría una segunda entrega de historias de terror, aunque ya en la década de los noventa.

 

domingo, 15 de enero de 2017

Mis 5 imprescindibles de Roberto Bodegas:


-       Españolas en París (1971).
-       Vida conyugal sana (1974).
-       La adúltera (1975).
-       Matar al Nani (1988).
-       20-N: los últimos días de Franco (2008).

jueves, 29 de septiembre de 2016

Los aristócratas del crímen (Aka The Killer Elite)

2.5*

Una película menor de un director mayor. El argumento es el consabido para esta clase de producciones: un mercenario traicionado y herido que, al recuperarse, tiene la ocasión de vengarse y de hacer su último trabajo. Una especie de Daredevil de Frisco (James Caan) es el mercenario. Robert Duvall, el estibador, el traidor. Y los consabidos jefes sin escrúpulos. La misión: proteger a un político japonés de sus enemigos ninjas. La primera hora del film es estupenda, apunta maneras y crea un buen clima de tensión. Sin embargo, la segunda hora es un barco a la deriva y hace aguas por varios costados (agujeros de guión, diálogos caricaturescos, diversas situaciones humorísticas que rozan el ridículo, un montaje precipitado, etc.). En todo caso, Peckinpah acierta al importar al asesino japonés embozado al thiller USAmericano, años antes de las películas de ninjas de la Cannon, así como al fotografiar a un San Franciso setentero hermoso y luminoso. Por lo demás, ni siquiera el habitual compositor de la casa, Jerry Fielding, resulta especialmente inspirado en esta obra que parece haber sufrido las típicas amputaciones de la filmografía del director. 

lunes, 15 de agosto de 2016

Mis 5 imprescindibles del giallo:

 
-       Seis mujeres para el asesino (1964).
-       Angustia de silencio (1972).
-       Torso: violencia carnal (1973).
-       Rojo profundo (1975).
-       Huellas de pisadas en la luna (1975).

miércoles, 14 de octubre de 2015

El asesino de muñecas

2.5*

Uno de esos films oscuros y malditos que salpican la filmografía española y que es el producto de una forma artesanal e irrepetible de hacer cine, en un contexto en el que la industria se estaba reestructurando, de ahí la proliferación de coproducciones. Por otro lado, es un producto hijo de la irredenta década de los setenta, patria y madre de todo tipo de experimentos fílmicos, en este caso siguiendo, en cierta medida, la veta abierta por el gran Mario Bava (en especial, de su Un hacha para la luna de miel). Sobre el papel, una simple historia de un asesino perturbado. En la pantalla, una absorbente historia de múltiples resonancias sobre los desmanes de un coleccionistaa (un ex estudiante de medicina que se encapricha de una adolescente), con una sugerente ambientación y unas correctas interpretaciones (en particular, la de su protagonista, un David Rocha exultante, recuperado para la causa por esos expertos apasionados de Exhumed Movies y Miskatonic Videos). La puesta en escena no escatima en aciertos de todo tipo, como las escenas frente al espejo, la del árbol sangrante o las de las propias muñecas que dan nombre al título. En su contra, todo hay que decirlo, hay que mencionar cierta torpeza en la planificación y en el rodaje de varias escenas, un score que no deja un solo segundo al silencio y a la sugerencia y, para terminar, continuos y gratuitos movimientos de cámara, zooms y demás recursos típicos de la época, por no hablar de ese videoclip insertado en medio de la película o de esa camiseta de cuello vuelto con logotipo de playboy. Lo curioso del asunto es que la producción parece adelantarse a obras como Tourist Trap o Maniquí (aunque, a la vez, puede hacer recordar en el espectador una de las historias de Al morir la noche).

lunes, 14 de septiembre de 2015

Furtivos

3.5*

Ángel (Ovidi Montllor), un alimañero furtivo, vive con su despiadada madre (Lola Gaos) en medio de un bosque cincelado por una veda de caza para políticos de la capital: el gobernador (el propio José Luis Borau) y sus adeptos politicastreros. En una de sus visitas al pueblo, Ángel conoce a Milagros (Alicia Sánchez), una joven que se ha escapado de un reformatorio de monjas y a la que persigue el Cuqui, su “novio”, un delincuente urbano. El gran administrativista Alejandro Nieto explicó (en Los Primeros Pasos del Estado Constitucional: Historia Administrativa de la Regencia de María Cristina de Borbón) que la verdadera historia de España no se puede contemplar leyendo el BOE o las obras de los publicistas de la época. La verdadera cara del país, en casi cualquier momento histórico, está constituida por el caciquismo, el corporativismo y el clientelismo y nada tiene que ver con esas palabras bonitas que los liberales y los conservadores “consensúan” sobre el gobierno, la política y la sociedad. Lo mismo puede decirse respecto de esta película: ofrece una de las caras verídicas de esa España de los años sesenta/setenta que se caracteriza por ser una realidad caciquil, conservadora, desalmada e ignorante, que se mueve por instintos y pasiones más que por los raciocinios propios de una humanidad a la que no todos los nacidos hombres consiguen llegar. Por lo demás, un film muy competentemente rodado y montado, con unas interpretaciones de Goya y unos elementos técnicos excepcionales (tanto la fotografía como la música, de Vainica Doble). De hecho, se trata de uno de los clásicos del cine español de la segunda mitad del siglo XX, obra de un cineasta tan ocasional como interesante. Una pulsión metafórica, saturnical, recorre todo la obra, como en los mejores trabajos de Saura.

viernes, 15 de mayo de 2015

El viento y el león

3.5*

¡Joder, además de algunos portentosos guiones, el cabrón de Milius sabe hacer películas! Larga vida y feliz recuperación a John Milius.


viernes, 9 de enero de 2015

El honor perdido de Katharina Blum

2.5*

Katharina Blum conoce en una fiesta a un presunto terrorista con el que pasa la noche. Al día siguiente, las fuerzas especiales de la policía se presentan en su casa y comienzan una investigación que trastoca por completo su vida personal y profesional. Adaptación fílmica de una novela del gran Heinrich Böll sobre la prensa sensacionalista a la que le falta una característica presente en el texto ogirinal: el humor negro (y otras cuestiones. Por ejemplo, el final de la película ya se adelanta al comienzo del libro). Así, y a pesar de tan kafkiana premisa, la película se muestra un tanto fría, como el mismo personaje protagonista, y, además, presenta varias interpretaciones un tanto chirriantes. La película no ha sobrevivido muy bien, ni a su fama ni al propio paso del tiempo. En todo caso, constituye un curioso ejemplo del llamado “nuevo cine alemán”, rodado por el director de El tambor de Hojalata (Volker Schlöndorff, que antes y después ha adaptado varios clásicos de la literatura alemana) y con una afilada sátira sobre la morbosa y pecuniaria connivencia entre los mass media y una parte de la institución policíal, tergiversando la verdad según los intereses de unos y de otros. De hecho, el subtítulo de la novella original es: “o Cómo surge la violencia y adónde puede conducir”. Como curiosidad, podemos encontrar en uno de sus primeros papeles, al luego famosísimo Jürgen Prochnow.

martes, 4 de noviembre de 2014

El unicornio (Aka Black Moon)

3*
Louis Malle tiene una carrera cinematográfica ciertamente interesante y llena de joyas (desde Ascensor para el cadalso hasta Atlantic City, pasando por El fuego fatuo o El unicornio). En este caso, Malle y la nuera de Luis Buñuel ponen en escena una historia fantástica sobre una joven (Cathrin Harrison, hija y nieta de actores) que huye de un conflicto bélico entre hombres y mujeres y que se refugia en una extraña mansión siguiendo a un unicornio que se ha encontrado en la campiña. Ahí es nada. En esta mansión, la joven vivirá una serie de bizarros acontecimientos, protagonizados por varios insólitos personajes que se mueven entre un grupo de niños desnudos y distintos animales domésticos. Haciendo uso de una simbología surrealista y un tanto críptica, como la que muestran producciones como Dorothea’s Rache o El viaje de Chihiro, Malle presenta una historia que puede admirar y horrorizar a partes iguales (de mumble-jumble se ha llegado a hablar) pero que no dejará a nadie indiferente. Lo sorprendente del film es su mezcla de clasicismo formal y experimentación conceptual. En el reparto, podemos encontrar al divo de la Factoría de Warhol, Joe Dallesandro, mientras que la fotografía, soberbia, es de Sven Nykvist, el operador del genio sueco, nada menos.


sábado, 13 de septiembre de 2014

Las esposas de Stepford (Aka The Stepford Wives)

3*

La familia Eberhart abandona Nueva York y se instala en Stepford, Connecticut, para intentar llevar una vida más tranquila y ordinaria. Sin embargo, lo que se encuentran en el pueblo va más allá de lo ordinario porque tanto los hombres como sus mujeres se comportan de una forma un tanto extraña. El director de Plan siniestro y La caja de las sorpresas, Bryan Forbes, adapta una novela de Ira Levin, mezclando comedia costumbrista, cine de intriga y un ligero toque de horror con resultados aceptables pero con ciertas interferencias en la forma. La idea básica es una vuelta definitiva a un periodo anterior a la guerra de sexos, donde los hombres hagan cosas de hombres y las mujeres se ocupen de la casa y la familia: es decir, un mundo machista sin conflictos de género. Por eso, el espectador despierto notará alguna similitud con La invasión de los ladrones de cuerpos (aunque en versión Nueva Inglaterra), con Almas de metal y, más recientemente, con The Faculty. En definitiva, un canto en falsete a la familia tradicional, aun a pesar de su lado más espeluznante. El espectador desprejuiciado se reirá con una escena siliconada que resulta muy síntomatica del tipo de American Way of Life, conservador y superficial, que Levin pretendía diseccionar y criticar. En 1987, se realizó un telefilm que se llamó Los niños de Stepford, en el que se sustituía a los adultos por niños, más acorde con la clase de público que llenaba los cines a finales de la ultraconservadora década de los ochenta. Recientemente, para finalizar, se ha perpetrado un remake (Las mujeres perfectas).