En Tinseltown, varios personajes luchan por regularizar su situación
legal, cruzando sus historias o viviéndolas de forma paralela. Wayne Kramer desarrolla
un mosaico desagregado sobre un tema muy particular, siguiendo el ejemplo de Crash, más
compacta pero igual de lacrimógena.
La diferencia es que, aquí, existe un misterio criminal que revelar (en la
historia principal, la que interpreta Harrison Ford). El resultado es una
película extraña: estamos ante un discurso bastante convencional sobre los
valores culturales USAmericanos pero que se atreve a deslizar una lectura
revisionista sobre los atentados terroristas de las Torres Gemelas, entre otros
aciertos parciales. Visual y narrativamente, el film no levanta el vuelo más allá de los recursos típicos de las
teleseries, donde se entrecruzan varias historias y cuyo desarrollo vamos
conociendo cronológica pero alternativamente (lo cual produce un falso efecto
de complejidad), a lo que hay que añadir los inconfundibles planos aéreos sobre
la laberíntica y cancerígena ciudad de Los Ángeles (para que el espectador
pueda llenar su garganta de palomitas), además de algunas escenas
enigmáticamente patrioteras. Desde este punto de vista, es comprensible la
decepción de la mayoría de la crítica. Sin embargo, y al margen de un final
agridulce pero esperanzador, la producción tiene otros aciertos, como el hecho
de mostrar las dificultades del multiculturalismo existente en el American Dream, así como el dolor y el sufrimiento que se derivan de su estricta
política de inmigración. Completan el reparto, Ashley Judd, Ray Liotta, Alice
Eve o Ciff Curtis.
Mostrando entradas con la etiqueta Ashley Judd. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ashley Judd. Mostrar todas las entradas
lunes, 5 de octubre de 2015
lunes, 10 de febrero de 2014
Heat
4*
El teniente Vincent Hanna (Al Pacino) persigue
con ahínco al equipo de Neil McCauley (Robert de Niro), un grupo de ladrones
sofisticados, en una ciudad envilecida y rodeados, asimismo, de un paisanaje
donde no faltan los más atroces depredadores, tanto en las altas esferas (Van
Zant) como en las cloacas (Waingro). Michael Mann filma su propio guión de plomo (un guión que ya había rodado en ese borrador de Heat que fue L.A. Takedown), con la ayuda de una fotografía crepuscular de Dante Spinotti, una BSO
épica de Eliott Goldenthal y un abultado presupuesto. 60 millones de euros pueden dar para mucho: para firmar 170’
de implacable narración de género, para rodar en más de 95 localizaciones en
Los Ángeles, para desarrollar un guión absorvente y trágico, para contratar a
un buen puñado de excelsos profesionales y actores, para no tener que deber
nada a ninguno de los grandes estudios, etc. Es verdad que la escena de la
conversación entre McCauley y Hanna podría haber dado más de sí ya que
decepciona un poco, le falta intensidad e ingenio. Es verdad que algún
personaje, algún diálogo, alguna escena podrían haber sido eliminados del
montaje final. Pero tambien es verdad que la película funciona maravillosamente
bien allí donde Michael Mann quería que funcionase: en el retrato abstracto
pero apasionado de dos mundos enfrentados —de dos “profesiones” límite, el de
los ladrones y el de heat, con sus
respectivos códigos de honor—, engarzado en el espacio y el tiempo de una
epopeya urbana que se mueve, además, en los límites del thriller y del drama romántico. Aunque, finalmente, todo acaba
siendo trágico porque nadie gana nada. Mientras que Amy Brenneman, Diane
Venora, Val Kilmer y Jon Voight están perfectamente fusionados con sus
personajes y Al Pacino está desbocado, Robert de Niro y Ashley Judd se llevan
la película de calle: dos actores como la copa de un pino que, muy a menudo,
alcanzan el techo de sus capacidades interpretativas. Todo el mundo recordará a
Neil McCauley, ese perfeccionista y solitario ladrón enamorado, y a Charlene
Shiherlis, esa madre ex prostituta que solo quiere llevar una vida normal. Ambos
actores están maravillosamente comedidos, entregados, convincentes. Y el film les rodea y les quiere aunque, al
final, les abandona.
Etiquetas:
1995,
Acción,
Al Pacino,
Ashley Judd,
Dante Spinetti,
Eliot Goldenthal,
Heat,
Michael Mann,
Policía,
Robert de Niro,
Robos,
Thriller,
Val Kilmer
jueves, 15 de agosto de 2013
Mis 5 imprescindibles de Ashley Judd:
- Ruby en el paraíso (1993).
- La pasión de Darkly Noon (1995).
- El coleccionista de amantes (1997).
- Come Early Morning (2006).
Etiquetas:
1993,
1995,
1997,
2006,
Ashley Judd,
Bug,
Come Early Morning,
El coleccionista de Amantes,
La pasión de Darkly Noon,
Ruby en el paraíso
Suscribirse a:
Entradas (Atom)













