Uno de los
primeros trabajos tras la cámara del maestro del fantástico Terence Fisher (y
la segunda colaboración con Antony Darnborough). Extraño suceso es la historia de los hermanos Barton (Jean Simmons
y David Tomlinson), que recalan una noche en París, con motivo de la Exposición
Universal de 1889. A la mañana siguiente, el hermano desaparece y todos en el
hotel donde están hospedados afirman que ni siquiera se alojó la noche
anterior. A partir de este momento, Simmons habrá de superar la impotencia y la
desesperación inicial para embarcarse en una investigación que le llevará a
descubrir lo que verdaderamente ha ocurrido. Para ello, contará con la ayuda de
un pintor USAmericano afincado en la ciudad del amor, interpretado por un casi
treintañero Dirk Bogarde. Una premisa que recuerda ligeramente al argumento de Alarma en el expreso, del maestro
Hitchcok. Al parecer, toda la historia era una leyenda muy popular tiempo ha en
Europa y en los EE.UU. Por su parte, Fisher añade al folletinesco relato varios
elementos (suspense, drama, misterio, comedia), enriqueciendo el producto final
con una intriga bien elaborada. André Morell, admirado por su papel del doctor
Watson en la famosa producción de la Hammer, aparece como el doctor Hart. La película recuerda en algunos aspectos a varios films de mediados de los cuarenta de Edwin L. Marin.