La primera incursión de J.J. Abrams en la saga creada
por Gene Roddenberry es un auténtico tour
de force tanto argumental como visualmente. De hecho, constituye un
retruécano feroz en cuanto a lo que un espectador acostumbrado a la saga podría
esperar: viajes en el tiempo, amenazas romulanas, la USS Enterprise sola ante
el peligro, la vieja relación amor-odio de Kirk y Spock (una relación que, por
cierto, ha sido superada tras las primeras 2-3 entregas originales de la
filmografía trekkie). Pero, además,
Abrams rellena todo ese viejo material con situaciones, diálogos y personajes
recién forjados en el yunque de la novedad pero listos para ocupar su lugar en
la trepidante trama: el origen de los principales personajes (especialmente de
Spock y de James Tiberius Kirk), qué es la federación y cuál es su misión, qué
son los viajes de curvatura y la teletransportación, etc. Por otro lado, Abrams
actualiza la estética de la saga, con un diseño de producción apabullante,
realmente a la altura de la inversión hecha por la Paramount. La película
agradará a seguidores fieles y a nuevos adeptos por una mezcla bastante
conseguida de profundidad temática y acción impetuosa, aunque algunas superficialidades
y algunas redundancias convierten el resultado final en una película olvidable. Y solo con el visonado de su continuación puede sobrevivir.
Mostrando entradas con la etiqueta J.J. Abrams. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta J.J. Abrams. Mostrar todas las entradas
sábado, 28 de marzo de 2015
Star Trek
3*
Etiquetas:
2009,
Acción,
Aventura espacial,
Chris Pine,
Ciencia Ficción,
Cine fantástico,
Eric Bana,
Gene Roddenberry,
J.J. Abrams,
Star Trek,
Zachary Quinto,
Zoe Saldana
lunes, 10 de octubre de 2011
Super 8
2.5*
Cruce vintage entre Los Goonies y Alien con el toque benevolente y bienintencionado de una producción Spielberg. Todo ello escrito y dirigido por el perdido J.J. Abrams, con la sana intención de recuperar el cine de aventuras sci-fi de los cincuenta y los sesenta. Con una BSO de carton piedra y un doblaje al castellano infame (pero ¿qué héroe proto adolescente habla como los chavales de la peli?), el argumento, los personajes estereotipados (padre destrozado por la muerte accidental de la madre; padre destrozado por sentimientos de culpa acerca de la muerte accidental de la madre del compañero de su hija; hijos respectivos haciendo las cosas bien; soldaditos de plomo) y algunos diálogos parecen extraídos de una lata caducada de sopa de tomate Campbell con bicho retrofuturista incluído. Sin embargo, el resultado final merece disfrutarnos por los innumerables guiños cinéfilos y por el dinamismo sostenido de la narración. Del rollo de Stranger Things, la serie actual de Netflix, por ejemplo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)





