La sexta parte de la saga creada por Ridley Scott sigue con el prólogo
comenzado en Prometheus y sigue
intentando responder preguntas a la vez que consigue ir creando otros misterios
e incógnitas. Parece que el universo Alien se está expandiendo y se les está
yendo de las malos, con tanto juego entre replicantes, ingenieros y creadores (como en Blade Runner).
Pero no vamos a desvelar el contenido del film
o sus múltiples defectos. Vamos a intentar hacer algunas reflexiones sobre lo animado
de esta propuesta, sobre todo vista en pantalla grande. Es verdad que es una
película cero original (aunque tiene varias novedades interesantes); es verdad
que tiene varias escenas absurdas (que igual la versión extendida medio
corrigen, aunque algunas es imposible); es verdad que algunos CGI's son abruptos
(pero otros son maravillosos); es verdad que la tripulación es un tanto lela
(aunque menos que la de la Prometheus);
es verdad que algunos comportamientos son inconsistentes (como muchos de los de todas las tripulaciones); y es
verdad mucho de lo que se ha criticado de Covenant.
Y podríamos seguir horas pero podemos plantarnos
aquí y hacer tres reflexiones curiosas. Primera: en vez de Alien, la saga
debería empezar a llamarse David (en la línea del gran Ash, claro). Segunda: ¿acaso
Scott estaba pensando en el dueño de Virgin cuando decidió carbonizar a Branson?
Y, tercera: ¿os imagináis cómo tiene que ser
ver estas dos últimas películas, en primer lugar, y luego ir a las 4 previas de
la saga a buscar las respuestas? En fin, un entretenimiento palomitero, que
tiene de todo (incluso alguna que otra escena técnicamente maravillosa, como la
de la flauta) y con alguna que otra ínfula de ciencia ficción hard.
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viernes, 9 de junio de 2017
Alien: Covenant
3*
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Terror
viernes, 13 de septiembre de 2013
Mis 5 personajes femeninos imprescindibles:
- Tracy Lord (en Historias de Filadelfia, 1940).
- Margo Channing (en Eva al desnudo, 1950).
- Irma (en Irma la dulce, 1963).
- Ripley (en Alien el octavo pasajero, 1979).
- Maggie Fitzgerald (en Million Dollar Baby, 2004).
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lunes, 15 de julio de 2013
Terror en el espacio
3*
La nave Argos aterriza en el planeta Aura. La mayoría de
los tripulantes pierden la razón y comienzan a atacarse mutuamente pero, poco a
poco, recobran la compostura. A partir de ese momento, se proponen averiguar
qué misterio rodea al planeta y al extraño comportamiento que acaban de
presenciar, para lo cual comienzan a explorarlo. Así, descubren que la
tripulación de la Galliot han muerto. También descubren la existencia de una
tercera nave, una nave alienígena (escena que sería casi calcada por Ridley
Scott en Alien, el 8º pasajero), lo
que les pone sobre la pista de qué puede estar pasando. Coproducción hispano-italiana,
con la colaboración de la mítica AIP y con ese sentido del fantastique tan querido del maestro Mario Bava, desarrollado por un
guión repleto de ideas seminales que, además, está apuntalado por un sabio uso
del suspense, del color y de los elementos terroríficos aunque, en general, el
producto se vea lastrado por una escenografía frugal, unos efectos especiales escacharrantes
y una estética un tanto camp, aunque ciertamente creativa. En todo
caso, se trata de una pieza a recuperar, tanto por su calidad intrínseca como
por su tremenda influencia en el cine contemporáneo (véase, por ejemplo, la
relacion con Pandorum). Alfonso
Brescia rodó años más tarde una especie de remake de muy mala calidad, Anno Zero–guerra nello spazio.
jueves, 9 de agosto de 2012
Alien, el octavo pasajero
4*
De camino a la tierra, la nave comercial Nostromo localiza una supuesta llamada
de socorro que proviene de un insólito planeta. Al ir a investigar, los
tripulantes descubren restos de una nave alienígena y, en su interior, una
extraña y embrionaria forma de vida que se adhiere a la cara de John Hurt. Al
regresar a la nave, la extraña criatura comenzará a crecer. De hecho, se
convertirá en el 8º pasajero de la nave. Una idea muy sencilla que en pantalla,
sin embargo, cobra una especial atracción gracias al tratamiento
cinematográfico que le imprimió Ridley Scott, gracias a una imagineria visual inspirada
en el trabajo de Kubrick (aunque con tonos más ocres, oscuros y sucios) y a un
diseño de producción espectacular, obra de H.R. Giger, Moebius, Ron Cobb y
Chris Foss, entre otros. Una película que tiene varias virtudes, una de las
cuales consiste en que, según avanza la historia, van apareciendo más preguntas
que respuestas. Otra consiste en sus impresionantes FX’s así como en su ambientación y sus efectos visuales. Una más en
su acertado uso del ritmo y del suspense, como ha señalado Roger Ebert. Por
otro lado, la película disuelve las fronteras de varios géneros (la SciFi, el terror, el cine de monstruos, el
cine social) gracias a un soberbio trabajo del guionista del primer film de
John Carpenter, Dan O’Bannon (con varias similitudes con El
enigma de otro mundo, de Crystian Nyby, y con Terror en el espacio, de Mario Bava). Además, Alien encumbró a Sigourney Weaver a la categoría de heroína moderna
gracias a su contenido trabajo y a su combativo y sexy personaje. Finalmente, el
éxito fue tal que ha dado pie a toda una saga de secuelas (Aliens), precuelas (Prometheus)
y crossovers (Alien vs. Predator), entre otros productos de la industria cultural, como comics o videojuegos.
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