Una de las más entretenidas y rocambolescas adaptaciones de la obra de
Maurice Leblanc, en una aventura que retomaría más adelante el propio Miyazaki
para su soberbio y entretenidísimo El
castillo de Cagliostro. Enorme Robert Lamoureux como el ladrón de guante blanco sofisticado y enamoradizo, por cierto. Y enorme, tamabién, la concepción
del espacio y del color del gran Jacques Becker. Un divertimento que no dejará
indiferentes a los amantes de la literatura del gran escritor francés.
Mostrando entradas con la etiqueta Intriga. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Intriga. Mostrar todas las entradas
viernes, 14 de julio de 2017
viernes, 30 de junio de 2017
Five Desperate Women
3*
Desde los años cincuenta del
pasado siglo XX, las productoras de televisión han venido ofreciendo al público
espectador todo tipo de productos visuales para conseguir que permanezca frente
a la caja tonta. La mayoría de las veces mediante productos de baja calidad y
baja estofa. Aunque, en otras ocasiones, las cadenas de televisión han
conseguido aunar entretenimiento y calidad en diversos productos televisivos.
Como en este caso, un telefilm de
suspense y terror acerca de 5 viejas compañeras de una elitista universidad
USAmericano que se reencuentran para pasar unos días en una isla sin saber que
un psicópata se ha escapado, recientemente, de un manicomio cercano. El
producto está bien planificado y rodado, por obra y gracia de un ya no tan
jovenzuelo Ted Post, maravillosamente interpretado (por Joan Hackett o Stefanie
Powers, entre otros) y tiene las suficientes dosis de intriga (sobre todo
acerca de la identidad del maníaco asesino, de quien se presentan dos
sospechosos) para hacer agradable su visionado. Podría haber dado para más (falta
sangre, desnudos o comportamientos un poco más coherentes) pero parece que la
intención del director era, simplemente, hacer pasar un mal rato al espectador.
Por cierto, la excusa argumental y el desarrollo de la trama serán copiados
hasta la saciedad por decenas de producciones posteriores.
lunes, 5 de junio de 2017
Incidente en la esquina (Aka Incident at a Corner)
3*
Una
auténtica pieza de relojería, milimétricamente escrita y montada para la
televisión USAmericana, rodada por el orondo maestro el mismo año del estreno
de Psicosis (y con el mismo equipo,
nada menos), y con un reparto maravillosamente funcional (Vera Miles, George
Peppard, etc.). Además, el tele film
tiene esos destellos de genialidad cinematográfica del tito Alfred y tiene un
comienzo impresionante, ya que supone la particular vuelta de tuerca del director
inglés respecto de la genialidad de los puntos de vista en Rashomon, un ardid que, casi con seguridad, tuvo que estar en la
mente de Quentin Tarantino cuando concibió la escena del centro comercial en Jackie Brown. Una sorpresa televisiva en
toda regla que, aunque no esté a la altura de las grandes obras del maestro
manipulador, sí que es una obra realmente estimable y que, además, se atreve a
aleccionar sin moralizar.
Etiquetas:
1960,
Alfred Hitchcock,
Drama,
George Peppard,
Incidente en la esquina,
Intriga,
Investigación criminal,
Mediometraje,
Vera Miles
jueves, 13 de abril de 2017
La mujer del lago (Aka La donna del lago)
3*
Bernard, un escritor policíaco, regresa a un hotel cerca de un lago, donde
conoció a Tilde, una empleada con la que compartió un apasionado romance, pero
descubre que se ha suicidado aunque también hay ciertos indicios de que ha
podido ser asesinada. Con la ayuda del fotógrafo jorobado del pueblo, comienza
una investigación que le llevará a descubrir la verdadera identidad tanto de su
ex amante como de algunos poderosos habitantes del lugar. Una intriga con
ciertos elementos giallescos (cuando
el género estaba todavía saliendo del horno), que pone el acento en la
archiconocida bizarría rural y que se desarrolla con una estética en B&N
muy estilizada, elaborada a imagen y semejanza de la publicidad, obra de un
director, Luigi Bazzoni, obsesionado con la parte estético-visual del arte cinematográfico.
Recomendable para rastrear los orígenes del subgénero amarillento por
antonomasia (estamos hablando de un protogiallo
en toda regla) y para profundizar en la obra del director italiano.
sábado, 4 de marzo de 2017
La torre de los siete jorobados
3.5*
Clásico indiscutible del cine
fantaterrorífico español de todos los tiempos, La torre de los siete jorobados es, además, una de las obras maestras de su director, el más Hollywoodiense de los cineastas españoles, el
orondo Edgar Neville. Pero claro, con el texto de base no era difícil hacer una
película tan interesante como la que hizo el autor de La vida en un hilo. Escrita por Emilio Carrere (ese “sociólogo de
la media tostada”, ese “antropólogo de campo, café, copa y puro”, que supo
captar la bohemia madrileña con la precisión de un Sawa o de un Valle Inclán),
la novela es una eficaz historia de suspense y misterio sobre una sociedad
secreta que vive en las catacumbas madrileñas de finales del siglo XIX. La
forma en que el protagonista accede a ese mundo y el desenlace acerca de esa intersección
de un mundo de pacotilla con un mundo siniestro descansa en una trama galante y
cuasi melodramática, donde la influencia de la Radcliffe no parece muy alejada.
Enorme Guillermo Marín, por cierto.
Etiquetas:
1944,
Antonio Casal,
Cine fantástico,
Edgar Neville,
Emilio Carrere,
Guillermo Marín,
Intriga,
Isabel de Pomés,
La torre de los siete jorobados,
Siglo XIX,
Terror
martes, 28 de febrero de 2017
Il profumo della signora in nero (Aka The Perfume of the Lady in Black)
3.5*
Ernesto Gastaldi ha escrito que
un giallo no es un thriller, ni una historia detectivesca,
ni una película de suspense o un film
de horror… pero que puede ser cualquiera de estas cosas. O bien, todas a la
vez. Esto es, precisamente, lo que le ocurre a este oscuro y maldito giallo italiano, protagonizado por la
hipnótica Mimsy Farmer (que acababa de trabajar con Argento en Cuatro moscas sobre terciopelo gris), rodada,
al parecer, en solo 8 semanas y una obra maestra en toda regla. Sin ningún
punto de contacto con la novela de Gaston Leroux de mismo título, Francesco Barilli
construye una atmósfera de paranoia traumática terrible, a base de múltiples
detalles y simbologías, a plena luz del día, en exteriores, pero también en los
maravillosos interiores donde se desarrolla la trama, estupendamente
fotografiados por un tal Mario Masini, con un estilo y una iluminación que
recuerdan a los de los maestros Dario Argento y Mario Bava. Conviene no revelar
nada del argumento, un tanto hitchcockiano,
porque se puede revelar la sorpresa brutal que supone el visionado del film pero sí que se puede adelantar que
la película es tremendamente barkeriana
y polanskiana… Así que atención al
terrible y apocalíptico final (un final, por cierto, que recuerda al de Escalofrío, de Carlos Puerto).
miércoles, 15 de febrero de 2017
Vestida para matar (Aka Dressed to Kill)
3*
Un argumento inverosímil y rocambolesco, a
imitación del de Hermanas, y a medio
camino entre el suspense hitchcockiano y el giallo argentiano, que se
transforma en el típico ejercicio de estilo de De Palma, saturado de sus
constantes marcas de la casa, como el plano de profundidad o “lente partida” (también
conocido como split diopter shot),
una planificación extraordinaria (atención a la escena en la comisaría), cámara
subjetiva (como la escena en el museo), unos movimientos del tomavistas
tortuosos como la propia trama y, todo ello, con algún momento realmente
grandioso (como la escena del ascensor). La película es tramposa y el suspense
relativo, ya que el espectador ágil se dará cuenta del quid de la cuestión más pronto que tarde. En todo caso, un film estimable, que cuenta con una
interesante intepretación de Michael Caine, un entregado y sensual protagonismo
de Angie Dickinson y con las personalas caracterizaciones del gran Dennis Franz
y de la gran Nancy Allen, que ya colaboró con el director en su obra maestra, Carrie, y volvería a hacerlo en la más
interesante Impacto. En las cuerdas,
como casi siempre, el herrmanniano Pino Donaggio.
Etiquetas:
1980,
Angie Dickinson,
Asesinos en serie,
Brian de Palma,
Intriga,
Michael Caine,
Nancy Allen,
Pino Donaggio,
Thriller,
Vestida para matar
jueves, 19 de enero de 2017
Pasaje para un coche fúnebre (Aka The Hearse)
2.5*
Film de terror semidesconocido, obra de una década gloriosa en la historia
del cine de género, la de los setenta, y que cuenta con el protagonismo de una
mujer y de una casa encantada. Decide irse a vivir a la mansión de su tía,
recientemente fallecida, para intentar superar otra muerte familiar y su propio
y conflictivo divorcio. En el pueblo, todo el mundo reacciona con estupor
cuando se enteran de que está viviendo allí, por el miedo que les infunde el
lugar, salvo un joven y apuesto, old
fashion gentleman, llamado Paul. Y, a partir de aquí, una historia, lenta y atmosférica, de fantasmas. La historia se sigue con cierto interés
porque el ritmo y el suspense están convenientemente desarrollados y
dosificados. El argumento es interesante, aunque recuerda a otros films parecidos
(como el de Asesino invisible). Sin
embargo, los elementos de tensión y de horror del film no han conseguido vencer al paso del tiempo y se muestran en
la actualidad un tanto naive e
ingenuos. En todo caso, una cinta curiosa y estimable. Como es habitual en la
época, la película cuenta con la presencia de una vieja estrella
Hollywoodiense en horas bajas. En este caso, Josepth Cotten (como Bette Davis
en Pesadilla diabólica o Glenn Ford
en Cumpleaños mortal, por ejemplo). Para pasar un regular mal rato, vamos.
sábado, 14 de enero de 2017
Puente de invierno
2.5*
Durante un puente de Semana
Santa, unos excursionistas irrespetuosos van a parar con su furgoneta
estropeada a las Tamujas, una zona rural perdida en mitad del campo. Piden
ayuda a Lorenzo (Álvaro de Luna), un labriego huraño y ordinario, pero como no
sabe nada de coches no puede ayudarles. El aldeano les invita a quedarse en su
casa y a participar de sus costumbres y rutinas, hasta que las cosas se tuercen
una buena noche, debido a una broma que le hacen al anfitrión. Lorenzo, herido
en su masculinidad y en su orgullo, aplica su particular venganza con las armas
de un gañán. Aunque las confusiones y accidentes también campan a sus anchas. Traslación cañí de La matanza de Texas, rodada y
estrenada en plena época del “cine de paleto lento” (como decía Jesús Franco), esta
película de supone una pieza fílmica curiosa y bastante entretenida. La trama
sigue al pié de la letra buena parte de las excusas argumentales del slasher USAmericano, a la que se añade
costumbrismo rural hispano, zoofilia agraria y asesinato de animales en directo
(la típica barbaridad de una industria del cine des-regulada y arcaica). Por
cierto que, respecto de esta cuestión, el director se atreve a montar una
escena donde se abre en canal a un cerdo y, en paralelo, dos jóvenes mantienen
relaciones sexuales. En fin, cine sin mensaje pero con moraleja. Cine de género
y generacional made in Spain.
miércoles, 11 de enero de 2017
Horror en la mansión Fordyke (Aka The Black Torment)
3*
Sir Richard Fordike regresa a su
mansión tras casarse con Lady Elizabeth en Londres. A su llegada a la Fordike Manor comienzan a suceder unos
extraños sucesos y extrañas apariciones, que acusan al caballero y ponen en entredicho su cordura.
Oscuro y olvidado film de misterio
inglés, rodado a la manera de una producción de la Hammer y, por tanto, con
varios puntos de contacto (temáticos, narrativos, estéticos, etc.) con la
filmografía de la vetusta productora gótica británica, junto con películas
rodadas en Inglaterra por la AIP, como El
ataud (la caja oblonga), con la que comparte varios elementos. Excelente
desde el punto de vista interpretativo y técnico, y con una maravillosa
ambientación (como subraya también Jonathan Rigby en su imprescindible English Gothic), supone un
descubrimiento muy atractivo para todos aquellos interesados en el desarrollo
del cine gótico Europeo. Pero, eso sí, hablamos de ese que sigue las premisas
de la literatura escrita por la gran Ann Radcliffe.
jueves, 15 de diciembre de 2016
Nuestro hombre en Milán (aka La mala ordina)
3*
Dos feroces matones provenientes de la Mafia USAmericana de Nueva York (Henry Silva y Woody
Stroode) son enviados a Milán para eliminar a un tal Luca Canalli (Mario Adorf).
Por su parte, el jefe local de la organización (Adolfo Celi), también hace suya
la misión, sin entender realmente el motivo que se esconde detrás. Por
supuesto, el pobre Luca, un antihéroe sin suerte ninguna, sí que no se entera
de nada y va dando trompazos durante todo el metraje. Fernando Di Leo rueda
otro emocionante e inteligente poliziesco,
“cine mano armada”, esta vez con más elementos pop (atención a las fiestas con la Sylva Koscina) y con la inconfundible
ambigüedad moral típica del subgénero. Como guiño a la época, Di Leo introduce
una explosiva secuencia a imagen y semejanza del French Connection de Friedkin, estrenada solo un año antes (de
hecho, el título anglosajón de este film
es The Italian Connection). ¡Madre
mía qué persecución automovilística por las calles de Milán! ¡Qué pulso, qué
tensión, qué papelón hace Mario Adorf, qué bien hilvanada está toda la cacería con
el poderoso tema de rock que suena de fondo y qué bien montada toda la escena!
Segunda parte de la llamada “trilogía milieu”,
tras Milán, calibre 9 y antes de Secuestro de una mujer. El final, por
cierto, es brutal, de una rabia y de una violencia descarnadas.
Etiquetas:
1972,
Adolfo Celi,
Drama,
Fernando Di Leo,
Henry Silva,
Intriga,
Mafia,
Mario Adorf,
Nuestro hombre en Milán,
Poliziesco,
Sylva Koscina,
Woody Strode
miércoles, 30 de noviembre de 2016
Los sin nombre
2.5*
![]() |
| Dedicada a Lucía |
Cualquier película se elabora a
partir de un guión. Y ese guión puede ser original o puede ser una adaptación
de otra obra previa. Esto puede ser una obviedad pero conviene recordarlo
porque a veces se olvida. O, mejor, porque a veces no somos plenamente
conscientes. Es verdad que hay películas, más o menos experimentales, que se
“ruedan” sobre la marcha, casi sin guión. Pero también es verdad que el 99% de
las obras cinematográficas se levantan sobre un texto escrito anterior. Y
cuando el texto de base es obra de un autor como Ramsey Campbell, es muy
difícil pifiarla. Y eso que la novela es un tour
de force sobrenatural, ambientado en una Inglaterra malsana de la
ultraconservadora década de los ochenta. Pero bueno, si además contamos con un
director sensible al género, como Jaume Balagueró (que aquí se estrena en el
largometraje), el resultado puede ser de lo más espeluznante e imprevisible.
Como en este caso. Un solvente film
de terror, tétrico y escalofriante, sobre una investigación criminal y una secta
un poco clivebarkeriana, cenobita, extrañísima, “Los sin nombre”, que tiene
relaciones con el ocultismo nazi. Igual la fotografía es un poco plana; igual
la música es un poco del montón; igual las interpretaciones son un tanto grises;
pero en el plano de la historia, de la atmósfera y del suspense, la película es
estupenda y cumple con creces el objetivo para el que ha visto la luz: dar
miedo. Enhorabuena a todo el equipo. Y no se la pierdan, por favor, en
particular los admiradores de Martyrs.
jueves, 29 de septiembre de 2016
Matador
3*
Extraña mixtura entre los cánones
del giallo, el thriller más convencional y el mundo del toreo, Matador supone una de las películas más estimulantes
de toda la carrera del trasnochado Pedro Almodóvar, abandonando ya el amateurismo anterior. Por eso, ya se
vislumbra profesionalidad en los siguientes apartados de producción: la
planificación, el guión, la dirección de actores, los técnicos, la fotografía,
etc. Jugando con la sexualidad, la muerte y las convenciones patrias, el
manchego propone nada menos que una superposición de dos placas tectónicas
nacionales: la atracción por la sangre y la obsesión por el sexo. Es decir, “Pédrooooooo”
propone una reflexión visual y literaria sobre los extremos del placer, entre
el estoque, la violación, el cilicio y otras perversiones de un pueblo
reprimido y represor. La chabacanería, el puterío, el quinquismo de la movida,
la charcutería y lo carnavalesco del cine de Almodóvar, todo ello se pone al
servicio de una historia truculenta pero estetizada, a caballo entre el
conservadurismo franquista, las convenciones de la religión y de la fiesta y la transgresión
experimentadora, propia de la irredenta década de los setenta. Y, además, el film cuenta con tres aceptables
interpretaciones, la de Chus Lampreave, la de Assumpta Serna y la del siempre titubeante
Antonio Banderas, aquí poniendo los primeros ladrillos de su leyenda de casanova,
de macho cabrío, entro lo cafre, lo rudo y lo “perrito abandonado”. Como
curiosidad, el comienzo de la cinta, con la escena masturbatoria de créditos, despliega
todo un homenaje a ese cine maldito y elaboradísimo que realizó el maestro
Mario Bava (y, en menor medida, Jesús Franco). Todo un guiño al cine de género,
justificadísimo. Años después, Almodóvar volvería a intentar el mismo truco
pero, esta vez, respecto de la obra de Franjú. Y no le salió igual de bien.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)




















































