Robert Enrico tiene una carrera
cinematográfica la mar de sorprendente. Comenzó con tres mediometrajes basados
en sendos cuentos de Ambrose Bierce y su última película “conocida” es un
fresco enorme sobre la Revolución francesa (aunque tiene tres obras más
posteriores). Entre medias, varios thrillers
y dramas y alguna película bélica, de variada respuesta crítica y recepción. En
este caso, Lino Ventura y Alain Delon son dos aventureros que un buen día
conocen a Leticia (Joanna Shimkus), una bella escultora de la que se hacen
amigos. Al cabo de un tiempo, sus respectivas vidas llegan a un callejón sin
salida y, juntos, deciden ir al Congo para intentar encontrar un avión
siniestrado cerca de la cosa y del que se cuenta que esconde un tesoro.
Sorprendente film, especie de
revisión del Jules et Jim de Truffaut
con un estilo visual que hace pensar al espectador en el glorioso cine de
género de la irredenta década de los setenta pero que, en realidad, es de 1967,
es decir, mucho más cercano a la Nouvelle
Vague. Aunque la historia puede decepcionar un tanto, la película tiene un carisma apasionante. Además, esconde varias sorpresas al espectador, que se enamorará
de los tres personajes, se divertirá con sus aventuras y se sorprenderá con el
tono agridulce de la segunda mitad de la historia. Una obra que gozó de
considerable éxito en su momento y que hoy se encuentra bastante olvidada.
Injustamente, por cierto.
Mostrando entradas con la etiqueta Lino Ventura. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Lino Ventura. Mostrar todas las entradas
miércoles, 18 de marzo de 2015
lunes, 4 de agosto de 2014
La aventura es la aventura (Aka L'aventure, c'est l'aventure)
3*
Comedia costumbrista francesa, entre lo socarrón
y lo intelectual, sobre un grupo de delincuentes, más o menos granujillas, más
o menos exitosos, que dedicen dedicarse a la política al ver el increíble
negocio que supone. Con la inestimable colaboración de un nutrido grupo de stars europeos (Lino Ventura, Jacques Brel, Charles Denner, Johnny Halliday, Charles Gérard, Aldo Maccione), Claude
Lelouch va montando una farsa cómica impresionista, a golpe de gag, escena a escena, sin otro hilo
conductor que la avaricia y la pérdida de la inocencia política. Los tiempos
mandan, ya que estamos a comienzos de la caústica década de los setenta. La
película se hace simpática en un primer visionado pero no consigue la atención
del espectador en un segundo pase, a causa de un ritmo francamente asincompado
que, además, dispara el metraje hasta las dos horas. Sin embargo, atención a
varias de las situaciones y a varias burlas narrativas: una auténtica delicia,
por su irónico sentido del humor.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)







