Recreación personalísima del
mundo de Lovecraft, perpetrada por el todoterreno Juan Piquer Simón, con la
estructura característica de buena parte del cine de terror USAmericano de la
ultraconservadora década de los ochenta y con algunas sorpresas interesantes.
El argumento trata de un grupo de macarras que secuestran a un mago y a su
ayudante (que es su hija) en su huida de la policía. Acaban en la mansión del
mago, una terrible construcción que esconde varios secretos malignos
relacionados con las artes oscuras que practica. Estamos ante una producción de
Serie B, rodada en mes y medio pero con la suficiente solvencia técnica para
hacer pasar un buen rato a los espectadores más desprejuiciados. El resto de
elementos de la película son los característicos de este tipo de productos: interpretaciones
justitas, una trama poco brillante, curiosos FXs y una música apropiada
complementan la función. En última instancia, y como ultimo comentario, la
verdad es que la película tiene poco del mundo o del imaginario del gran
creador de Providence, todo hay que decirlo.
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martes, 4 de julio de 2017
jueves, 15 de junio de 2017
The Void
3*
En una estructura narrativa que
recuerda al Carpenter de Asalto a la
comisaría del distrito 13 y, por lo tanto, al de El príncipe de las tinieblas, The Void ha desarrollado una historia de terror realmente primigenio, muy
sangrante y purulento, entre La cosa,
Hellraiser y Silent Hill, con la inspiración lovecraftiana de fondo y, por
supuesto, con varias referencias cinéfilas (como la de El más allá fulciano). El film
está aceptablemente interpretado y rodado pero tiene errores básicos de guión
(como el del cruiser del sheriff, por ejemplo) y alguna que otra
inconsistencia en la puesta en escena (sobre todo en el hospital). En cualquier
caso, es una producción curiosa de serie b, con unos maravillosos efectos
especiales a la vieja usanza y que ha creado una iconografía terrorífica que
puede dar juego en manos más cuidadosas y experimentadas (la figura del mad doctor infernal, esos trajes blancos
tipo burkas, los triángulos negros,
la puerta triangular, etc. Por cierto, el uso de los triángulos paladistas recuerda mucho a La séptima víctima, una producción Val
Lewton/Mark Robson para la RKO que, además, tiene una escena que serviría de
inspiración a Alfred Hitchcock/Saul Bass para su Psicosis). Estaremos pendientes para ver a dónde nos lleva este terrorífico filón.
sábado, 10 de enero de 2015
Granja maldita (Aka The Curse)
2.5*
Un meteorito cae en un pequeño pueblo de la
América profunda e infecta el agua que beben sus habitantes. En la granja de los Hayes, dirigida con mano firme por el severo Nathan Crane (Claude Akins), padre,
agricultor y fanático religioso, comienzan a aparecer extraños comportamientos
que, poco a poco, se van trasladando al pueblo entero. Irregular versión de un
cuento de H.P. Lovecraft (The Colour Out
of Space), con elementos eróticos y sociológicos y cuyo máximo mérito
consiste en no aburrir excesivamente. Además, tiene una interpretación
excelente del propio Akins. Por otro lado, los efectos especiales y la escena
final, en plan The Fall of the House of Usher, son bastante potables. En algunos puntos, curiosamente, recuerda a
la segunda parte de la serie de Amityville.
Y, por ultimo, y al parecer, el director de la segunda unidad fue el mismísimo
Lucio Fulci, nada menos.
sábado, 27 de septiembre de 2014
Miedo en la ciudad de los muertos vivientes
2.5*
En un pueblo llamado
Dunwich, cuyos orígenes se remontan a Salem, un párroco se ahorca en una
iglesia, hecho que abre de par en par las
puertas del infierno y, con ello, el mal se apodera del lugar. Por
eso, un nutrido grupete de flesh-eating
zombies comienza a salir de sus tumbas, lo que extraña y asquea por igual a
los habitantes del lugar. Por su parte, un periodista y una joven (Catriona
MacColl), inmersos en una investigación policial, llegan hasta el pueblo con la
intención de descubrir el misterio, cerrar las puertas malignas y salvar al
pueblo y a la humanidad entera. Segunda parte de la pentalogía USAmericana de Lucio
Fulci (junto con Nueva York
bajo el terror de los zombies, El más
allá, Aquella casa al lado del
cementerio y El descuartizador de
Nueva York) y de la trilogía de los morti
viventi (con El más allá y Aquella casa al lado del cementerio),
con más de lo mismo (de hecho, por ejemplo, el comienzo de esta y el de El más allá, son calcaditos), pero con
un poco más de pericia, tanto desde el punto de vista del guión como desde el
trabajo de planificación y dirección. Por otro lado, como escribe Kim Newman,
se trata de un producto que se refiere temática y espiritualmente a la obra de
Lovecraft, Clark Ashton Smith y Henry James y eso, por sí
solo, ya es una virtud. En un momento determinado del desarrollo cinéfago de
cualquier persona (pero, eso sí, con un gusto determinado por el terror),
películas como esta pueden causar cierta impresión pero, pasado el tiempo y con
un cierto bagaje cinéfilo a sus espaldas, productos así no hacen sino despertar
la nostalgia del espectador o, en su defecto, una sonrisa indulgente. En todo
caso, un producto gore a tope y con algunas escenas que, por derecho propio,
forman parte del top trasher
del director.
miércoles, 26 de febrero de 2014
Aquella casa al lado del cementerio
2*
En una vieja mansión de Nueva
Inglaterra, un doctor y su familia se instalan para que el marido investigue el
suicidio de un científico. Pronto comenzarán a sufrir los sustos y acosamientos
de una extraña presencia. A partir de una historia que recuerda levemente al gran
escritor de Providence así como a Henry James, la película tiene un aspecto
visual que no esconde su inspiración argentiniana, especialmente de Suspiria. Aunque en este caso, la
mansión no está encantada ni poseída sino más bien ocupada. Ocupada por el
doctor Freudstein, nada menos. La dirección muestra muchos de los rasgos
típicos del estilo Fulci: mucha cámara subjetiva, mucho desenfoque, mucha saturación de luz, muchos
movimientos de cámara fulminantes y cosas así. Además, Fulci exprime hasta la
náusea una contracción del tiempo y del espacio más propia del cartoon que del cine de terror
convencional. La verdad es que la película es un poco costrosa en casi todos
sus aspectos técnico artísticos (la iluminación, el montaje, las
interpretaciones) y el argumento tiene más agujeros que un queso de Gruyère (lo
mismo que en El más allá pero todo
mucho más flojo). Por eso, es una lástima que Fulci no haya cuidado un poco más
algunos aspectos: le hubiera salido un film
basante más aceptable. En cuanto al factor gore,
la película parece un puesto de casquería: mucha sangre, muchos cuerpos
desmembrados, muchos gusanos y mucha putrefacción. Todo lo cual hará las
delicias de un público barbilampiño o nostálgico pero el neófito sentirá
repugnancia, aburrimiento o la risa floja. O las tres cosas. La música, por
cierto, es una podredumbre aparte (salvo algún que otro corte).
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1981,
Aquella casa al lado del cementerio,
Dario Argento,
Gore,
H.P. Lovecraft,
Katherine MacColl,
Lucio Fulci,
Sobrenatural,
Terror,
Zombie
viernes, 27 de diciembre de 2013
En la boca del miedo (Aka In the Mouth of Madness)
4*
Sutter Cane (un
genial Jürgen Prochnow), el más famoso y popular de los escritores de terror,
ha desaparecido y su editorial contrata los servicios del investigador de fraudes
John Trent (otro sobresaliente Sam Neill) para que le encuentre y le entrege su
último libro, In the Mouth of Madness.
Con una premisa tan simple, John Carpenter rinde un homenaje a Stephen King, lanza una crítica contra el consumismo moderno y elabora una de sus más complejas y
sofisticadas películas: una historia, de claras referencias lovecraftianas,
sobre la fuerza del lenguaje para crear mundos y sobre las fronteras entre la
realidad y la fantasía que, al fin y al cabo, es la materia de la que está hecha
toda la literatura de horror. Pero Carpenter no solamente muestra, a base de
sugerencias e insinuaciones constantes, que las fronteras entre la realidad y
la fantasía son difusas sino que también son intercambiables. Y aquí radica el
principal horror de la historia: que todo se materializa en la perdida de la
razón y en el desdibujamiento de la identidad. Por cierto, Carpenter no
solamente sugiere y bosqueja continuamente horrores indeterminados sino que, además,
cuando muestra las abominaciones y los seres viscosos, no cae en el ridículo
(salvo, quizás, la escena del tunel). Para redondear el carácter metaficcional
e irónico de toda la propuesta, Carpenter convierte a John Trent, el más descreído
y racional de todos los personajes, no solamente en el narrador de todo lo que
ocurre sino, también, en el principal motor de la historia y, finalmente, en
uno de los últimos seres humanos cuerdos sobre la faz de la tierra. Un final
tan desolado y enloquecido no hace sino convertir a este film en la pieza terminal de la Trilogía del Apocalipsis (junto a La cosa y El príncipe de las tinieblas), encarnación del pesimismo
carpenteriano por antonomasia. Por cierto, la película podría haber ganado un par de enteros con una música más apropiada.
viernes, 27 de septiembre de 2013
Beyond Re-animator
1.5*
La Fantastic Factory, en lo que supone un loable intento por implantar una industria del
cine de terror en España, ha coproducido 9 películas de género entre los años
2000-2006, rodadas en la piel de toro y con la colaboración técnico-artística
de distintos profesionales patrios. El espectro se mueve entre la estimable Dagon, la secta del mar y las costrosas Arachnid o Rottweiler, por ejemplo. En este caso, la idea era continuar
temáticamente el filón abierto con Re-animator,
una auténtica cult movie de los
ochenta que mezclaba con cierto tino el terror y la comedia bajo la apariencia
de una historia lovecraftiana. Brian Yuzna (sí, el creador de las apreciables Society y La novia de Re-animator) dirige un excremento cinematográfico que
no satisface ni a los seguidores del fantaterror ni a los seguidores de las
comedias más descacharrantes. Para terminar de redondear este bochornoso film, la película acusa un humor soez (ciertamente
apropiado para un público pustulante), unos efectos especiales mugrientos y
unos actores particularmente desencajados como Elsa Pataky y Santiago Segura
(más allá de la belleza interpretativa de la una y del desparpajo genético del
otro). Sin embargo, y casi como único input,
la película cuenta con la presencia del protagonista de la saga Herbert West,
el propio Jeffrey Combs. En definitiva, una muestra más del infinito y pulutante
infracine que se perpetra en uno y mil lugares de este, nuestro querido y
sorprendente orbe.
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2003,
Beyond Re-Animator,
Brian Yuzna,
Ciencia Ficción,
Comedia negra,
Elsa Pataky,
Fantastic Factory,
H.P. Lovecraft,
Jeffrey Combs,
Santiago Segura,
Terror
martes, 18 de septiembre de 2012
The Call of Cthulhu (La llamada de Cthulhu)
3*
Sólo esta época
en que vivimos, con la mitad de su cuerpo en el futuro y la otra mitad en el
pasado, sería capaz de facturar un producto como este. Una película muda,
rodada en Blanco y Negro, sobre uno de los más conocidos relatos de terror de
Howard Philips Lovecraft, un escritor de “sombra, larga y esbelta”, en palabras
de Stephen King. Un escritor que es el propietario de una obra que viene gravitando sobre una buena
parte del cine fantástico contemporáneo, como ha señalado Slavoj Žižek a
propósito de El bosque. Lo cual queda
muy patente, además, en la excelente En
la boca del miedo. Andrew Leman dirige un sentido homenaje visual, costeado
por The H.P. Lovecrat Historical Society,
y redondea una muy vintage adaptación
de la obra del gran fabulador de Providence, con un respeto casi reverencial
por la letra del autor (incluido su arcaico inglés), con una convincente
recreación del tétrico ambiente de Nueva Inglaterra y con unas ganas locas de
someter el primigenio material a las más modernas técnicas visuales. El
resultado es, por momentos, fascinante, debido a su inquietante recreación del
terror cósmico de la obra original. Sin embargo, hay multitud de momentos
muertos, sin garra, estirados. Además, hay que resaltar la visión un tanto naïve de los FX y de los decorados, producto,
sin duda, de las limitaciones económicas, así como la grandilocuencia de la
BSO. En todo caso, constituye una adaptación a reivindicar, tanto por su
fidelidad como por los resultados artísticos, así como por su respeto al añejo cine de la Universal y de la RKO.
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2005,
Adaptación,
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Blanco Negro,
Cine fantástico,
H.P. Lovecraft,
Stephen King,
Terror,
The Call of Cthulhu (La llamada de Cthulhu)
miércoles, 18 de enero de 2012
Posesión infernal
3*
Posesión Infernal (Evil Dead en su gráfico título original), el debut
como realizador del blockbustermaníaco
Sam Raimi, es un clásico moderno del cine de terror, mitad gore mitad splatstick.
Con claras referencias al imaginario de Lovecraft, Raimi reúne a cinco de sus
amigos en una cabaña en mitad de un bosque de Tennesse, al que sólo se puede
acceder por un puente. Accidentalmente, descubren un libro y una cinta
magnetofónica que hace revivir a un espíritu demoníaco que intentará (y
finalmente lo conseguirá) poseer a todos. Bueno, a todos menos al bueno de Ash (Bruce Campbell). La cinta destaca por su atmósfera (realmente conseguida), por unos
efectos especiales chirriantes pero efectivos, por su humor negro, por unos travellings subjetivos imposibles y
velocísimos, por una planificación ciertamente original, por aciertos
escenográficos varios (como el del espejo que se hace agua), por unos efectos
de sonido sorprendentes y por múltiples referencias al género (desde Wes Craven
hasta La matanza de Texas, pasando
por La noche de los muertos vivientes).
Tuvo dos continuaciones: Terroríficamente muertos y El ejército de las
tinieblas, ambas protagonizadas por el antihéroe Ash. Como curiosidad, el assistant editor de esta parte era nada
menos que Joel Cohen.
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