Threads es una de las más dramáticas y desoladoras visiones sobre
un hipotético holocausto nuclear. La película comienza con la presentación de la
vida normal en una ciudad de Gran Bretaña, a mediados de los ochenta, y en
cómo, de una forma abrupta e imprevisible, comienza una escalada militar que
acaba con el lanzamiento generalizado de misiles nucleares. Pero la película
destaca por mostrar con todo lujo de detalles las secuelas de un ataque
atómico, a todos los niveles, tanto a nivel personal como a nivel colectivo;
tanto a nivel psicológico como a nivel biológico; y todo ello narrado “día a
día”, destacando por su aspereza y contundencia, como algunas imágenes de Cartas de un hombre muerto. En 1984, la
BBC retransmitió este film por
televisión y, debido a la dureza de lo que retrata y al carácter cuasi documental
con el que fué rodado, produjo depresión en miles de espectadores. De alguna
forma, causó las mismas o similares reacciones que El día después, la famosa producción USAmericana que tanto
impresionó al mismo Ronald Reagan. Como curiosidad, Carl Sagan ejerció como
consultor técnico-científico de este film,
una producción que el propio Ted Turner costeó en su pase por la TBS. Por
cierto, la película presenta una denuncia solapada de la inutilidad de la
tecnología, de la fragilidad e interconexión de la vida moderna y muestra
también algunos curiosos guiños al imaginario cristiano. Una de las más desagradables y desalentadoras historias que un espectador se puede echar a la
vista.





