Es fascinante disfrutar de una de
esas road movies tan queridas en el
cine de Buñuel, en este caso sobre la vida de un humilde cura rural, Don Nazario (“beato”, “carroña de santurrón”), interpretado por Francisco Rabal.
Una vez que es privado de sus hábitos por una falsa acusación, Nazarín se
dedica a recorrer los caminos del señor intentando hacer el bien, como un
quijote pío ( “enderezando entuertos y desfaciendo agravios”), y con la
compañía de dos mujeres (“ignorantes”, “supersticiosas”), que llevan los
demonios dentro. Lo curioso es (y he aquí el genio del aragonés) que las cosas
buenas también engendran maldades, como muy bien sabía el Divino Marqués, autor
de cabecera de Don Luis. Como el mismo Buñuel afirma en sus divertidísimas
memorias, Mi último suspiro, estamos
ante la primera adaptación de una novela del gran Benito Pérez Galdós. De es "cura itinerante", que diría Carlos Fuentes. Una
adaptación bastante libre, eso sí. Para ello, como el mismo Buñuel reconoce, al
no ser demasiado talentoso con la pluma, se acompaña de su habitual partenaire charro en las labores de
guión, imprescindibles para la elaboración al baño maría de un buen film. Así, si Berlanga tenía a Azcona,
el Buñuel mexicano tuvo a Luis Alcoriza. Y el Buñuel internacional tendrá a
Carriere, como todo el mundo sabe. Una de las obras maestras del de Calanda, en
su etapa mexicana, y una auténtica película 100% anti-trendy.
Mostrando entradas con la etiqueta Marga López. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Marga López. Mostrar todas las entradas
lunes, 9 de noviembre de 2015
Nazarín
3.5*
Etiquetas:
1959,
Adaptación,
Benito Pérez Galdós,
Francisco Rabal,
Luis Alcoriza,
Luis Buñuel,
Marga López,
México,
Nazarín,
Pobreza,
Religión,
Sátira
martes, 30 de junio de 2015
Hasta el viento tiene miedo
3.5*
En un
colegio de señoritas, una de las alumnas ha comenzado a presenciar el espectro
de Andrea, una antigua estudiante de la institución, que busca materializar una
venganza. Con esta simple excusa argumental y un modesto presupuesto, Carlos
Enrique Taboada escribió y dirigió, en 1967, esta pequeña obra maestra del
terror mexicano, concretamente en el subgénero de la ghost history. Con un suspense lentamente dosificado y algún
esporádico toque erótico, Taboada consiguió una obra personal y efectiva para
atemorizar a la juventud de su país. Para ello, contó con un buen grupo de
actrices, entre las que destaca Marga López, Norma Lazareno y Maricruz Olivier,
una BSO compuesta de varios cortes atmosféricos muy apropiados, con temas
también de Chopin y de Armando Manzanera y, por ultimo, de un nutrido equipo de
profesionales, como el fotógrafo Agustín Jiménez, que ya había trabajado con
Luís Buñuel en su etapa mexicana, nada menos. Una película curiosa y respetable
dentro de la honorable (aunque relativamente desconocida) historia del fantaterror mexicano.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)








