Mostrando entradas con la etiqueta Alan Alda. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Alan Alda. Mostrar todas las entradas

jueves, 29 de septiembre de 2016

El próximo año a la misma hora

3*

Dos jóvenes cenan una noche en el restaurante de una hermosa posada en Mendocino, al Norte de California (algo así como en Nepenthe de Big Sur). Cruzan miradas, se sonríen, comparten una mesa y, al final, acaban acostándose y enamorándose. Pero ambos están casados. Cuando acaba el fin de semana, deciden volver a encontrarse en el mismo lugar al año que viene. La película, basada en una exitosa obra teatral, recrea varios de esos encuentros a lo largo de los años, desde la inseguridad de las primeras veces hasta la serenidad de la madurez y lo hace siguiendo algunas de las principales corrientes, tanto estéticas como morales, tanto políticas como sexuales, de la reciente historia de los EE.UU., hecho que transforma esta película en un retrato modelo de la evolución del USAmericano medio desde comienzos de los cincuenta hasta finales de los setenta. Bien mirado, también podría ser una metáfora de una realidad en peligro de extinción: el matrimonio que dura varias décadas. Ellen Burstyn arrasa con su emocionante y sutil personaje mientras que Alan Alda vuelve a demostrar su vena cómica y neurótica. El film consigue hacer sonreír al espectador pero también le hace sentir las penalidades de los personajes, a lo largo de los años, e, incluso, le puede hacer llorar, pulsando su tecla nostálgica. Algo a lo que la música echa una buena mano. Pero Mulligan no hace un drama de esta preciosa historia de amor. Ni tan siquiera un melodrama. Es, más bien, una comedia vital.

jueves, 15 de enero de 2015

Escalada al poder (Aka The Seduction of Joe Tynan)

3*

Ácida vision de la política USAmericana, disfrazada de melodrama marital y dirigida por Jerry Schatzberg, ex fotógrafo profesional y creador de El espantapájaros y Pánico en Needle Park, dos auténticas bofetadas al país de las oportunidades. Alan Alda es un senador demócrata que lucha para combatir el desempleo pero que, poco a poco, va siendo absorvido por las redes desplegadas por las estructuras del partido y del poder. Por lo tanto, se va alejando de su familia, especialmente de su mujer y de su hija mayor. Aunque también de sus propios ideales. De manera simbólica, conoce a una abogada (Meryl Streep) con la que mantiene un affaire y que, de alguna forma, representa la tentación emocional (¡atención a la frase de despedida de ella!). La película cuenta con una estupenda factura técnica, una BSO agradable y un guión certero y afilado, en el que la escena de inicio funciona como prólogo pero también, curiosamente, como epílogo de todo el conjunto. Una pequeña joya, propia de la irredenta década de los setenta, que merece ser redescubierta con urgencia.