La hija del mítico Jack the Ripper presencia el asesinato
de su madre a manos de su propio padre. Años más tarde, traumatizada por el
suceso, y tras pasar por un orfanato, la joven Ana recala en casa de una
espiritista de postín, que se aprovecha de ella, en todos los sentidos. Una
noche, el doctor Pritchard la descubre en una de las sesiones de la supuesta medium y, tras una noche convulsa, se la
lleva a su consulta, para estudiar la causa de su comportamiento, aparentemente
endemoniado. Con un guión que tiene más agujeros que un queso de Gruyère, la
Hammer vuelve a acercarse a la figura del destripador (tras Room to Let, por ejemplo) con esta cinta
de terror cuya virtud más evidente es lo maravillosamente bien ambientada que
está. Los actores no están del todo mal, la música es la adecuada para este
tipo de producciones y los asesinatos tienen cierta originalidad (¡qué extraño
hacer este tipo de observaciones pero, claro, se trata de obras de la
imaginación y, además, hablamos de uno de los seres más morbosos del planeta:
el ser humano!). Sin embargo, poco más se puede añadir, además de la presencia
de una especie de mad doctor
victoriano y de la consabida redención. El televisivo Peter Sasdy sigue
adelante con su carrera en el género (destáquese El poder de la sangre de Drácula o The Stone Tape) con este producto correcto pero sin sobresaltos,
pese a contar con el espíritu deforme del asesino de Whitechapel.
Mostrando entradas con la etiqueta Jack el destripador. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Jack el destripador. Mostrar todas las entradas
domingo, 14 de agosto de 2016
viernes, 18 de diciembre de 2015
Desde el infierno (Aka From Hell)
2.5*
En una novela de Peter Ackroyd, La sombra de Hawksmoor, se presenta un
Londres misterioso, laberíntico y decadente, donde la arquitectura y el
urbanismo esconden un simbolismo diabólicamente místico, basado en la
amoralidad de la ciencia y en la indiferencia del progreso. El villano de la
novela es Nicholas Dyer, una figura mefistofélicamente maligna, comparable al “Jack
el Destripador” de Alan Moore. El impresionante (y obsesivamente documentado) guión
de From Hell, una de las obras
maestras del mago de Northampton, sirve de base a esta película. Los hermanos Hughes
han acopiado algunas de las ideas básicas del cómic pero, tanto visual como
narrativamente, han tomado prestado ideas e iconografías de otras producciones,
en particular de Asesinato por decreto.
Sin duda, tanto Ackroyd como Moore han basado sus malsanas creaciones en la
obra de Iain Sinclair, uno de los mayores secretos de la literatura inglesa
(véase sus asombrosas obras Lud Heat
o Radon Daughters). El film, por cierto, no es ni bueno ni
malo, sino todo lo contrario. En realidad, estamos ante una historia
pesadillesca, con varios guiños al mainstream
Hollywoodiano pero que cuenta con una aceptable ambientación, un guión
suficientemente tramado y correctas interpretaciones. Además, contamos con la
presencia de Sir Ian Holm, que pone rostro a un villano majestuoso y
repugnante: el médico Sir William Gull, un aristócrata que fue capaz de cualquier cosa con tal de proteger los valores
elitistas del Imperio Británico.
Etiquetas:
2001,
Adaptación,
Alan Moore,
Asesinos en serie,
Desde el infierno,
Heather Graham,
Ian Holm,
Intriga,
Jack el destripador,
Johnny Depp,
Los hermanos Hughes,
Terror
jueves, 29 de mayo de 2014
Los pasajeros del tiempo
3*
Fantasía inocente pero, a la vez, descarnada que
se atreve, nada menos, que a mezclar la vida y la obra de H.G. Wells con el
imaginarío mítico alrededor de la figura de Jack el destripador. Y con unas
gotas de Sherlock Holmes. Para ello, Nicholas Meyer propone un viaje en el
tiempo, hacía un San Francisco del futuro (el presente del espectador), que es,
a la vez, una huida y una persecución. Tamaño ardid argumental sería de nuevo
utilizado por el director en su estupenda cuarta entrega de la saga Star Trek, Misión: salvar la tierra. La película tiene encanto y se ve con
agrado pero hay varias cuestiones técnicoartísticas que podrían haber
redondeado más el producto. El fallo principal es, quizás, el guion, que en
muchas ocasiones no está a la altura de la propuesta, aunque John Kenneth Muir afirme que se trata de una mezcla casi perfecta de ciencia ficción, romance, humor y horror. Por otro lado, el film tiene graves fallos de montaje. Y,
para terminar, aunque el casting sea
agradable y los actores sean magníficos, uno no deja de pensar contínuamente
cómo hubiera quedado la producción con otras caras. Por cierto, como
curiosidad, la película lanza varios guiños muy agradables a la historia del
cine, especialmente a Regreso al futuro,
que se estrenaría casi seis años después y de ahí la paradoja, pero también a Vértigo, a ¿Qué me pasa, doctor? o a Las zapatillas rojas, por ejemplo.
viernes, 7 de febrero de 2014
Estudio de terror
3*
Probablemente, uno de los más conseguidos crossovers entre la obra de Conan Doyle y la leyenda que rodea a
Jack el destripador. Con una exhuberante y tétrica ambientación victoriana,
James Hill sitúa a un muy british John
Neville, en el papel de Sherlock Holmes, y a su inevitable compañero, el Doctor
Watson, tras la pista de una serie de asesinatos de prostitutas en una
neblionosa y oscura Whitechapel. Por cierto, así como el Holmes de John Neville
alcanza cotas dignas de mención, el Watson de Donal Houston se queda a la
altura del personaje bobalicón interpetado por Nigel Bruce. Pero claro, estas
son cosas del guión. En todo caso, sin llegar al clima desapacible de Asesinato por decreto ni al nivel de
sordidez alcanzado por el bisturí de Alan Moore en From Hell (la oscura y metafísica versión de los hechos del autor
de V de Vendetta), Estudio de terror es una entretenida
muestra del thriller inglés de
suspense, con puntuales elementos cabareteros y humorísticos y que muestra un
excelente abanico de los métodos detectivescos usados por el más famoso
habitante de Baker Street: desde la abducción a la deducción, pasando por la
inducción, como sugería Charles Sanders Peirce y tan sabiamente han expuesto el matrimonio Sebeok. Por otro lado, determinadas escenas de acción así como una
conseguida mezcla de alta política, folletín e investigación policial
convierten a este film en un
antecedente directo del Holmes de Guy Ritchie aunque, por otro lado, muestra un perfil bajo
respecto de la teoría conspiranoica más extendida sobre la identidad del destripador.
Etiquetas:
1965,
Alan Moore,
Arthur C. Doyle,
Crimen,
Estudio de terror,
Intriga,
Jack el destripador,
James Hill,
John Neville,
Misterio,
Sherlock Holmes,
Terror
viernes, 19 de julio de 2013
Jack el destripador (Aka The Man in the Attic)
2.5*
Este film de
Hugo Fregonese es una de las múltiples versiones que se han realizado sobre la
leyenda de Jack el destripador, cruel criminal londinense que aterrorizó a toda
la sociedad británica con sus asesinatos en serie. No tiene el bizarrismo malsano
del Jack the Ripper de Jess Franco ni
la profundidad milenarista de la novela gráfica de Alan Moore, From Hell. Ni tampoco tiene ese suspense
pulido de El enemigo de las rubias
(basada en la misma novela que The Man in
the Attic) ni esa desagradable ambientación de Asesinato por decreto. Pero tiene un Whitechapel victoriano digno
de las mejores producciones de misterio de la época, con su niebla constante,
sus callejones infinitos, sus extraños personajes y sus sempiternos bobbys, a lo que hay que añadir el
claqueteo de los zapatos en el pavimento, el sospechoso malencarado (en este
caso, un jovencito Jack Palance), varias chispas de british humour y, como es natural, un buen puñado de terribles
asesinatos, todos ellos fuera de campo. La persecución final es, con franqueza,
bastante estimulante aunque el desenlace es un tanto decepcionante.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


















