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domingo, 14 de agosto de 2016

Las manos del destripador (aka Hands of the Ripper)

2.5*

La hija del mítico Jack the Ripper presencia el asesinato de su madre a manos de su propio padre. Años más tarde, traumatizada por el suceso, y tras pasar por un orfanato, la joven Ana recala en casa de una espiritista de postín, que se aprovecha de ella, en todos los sentidos. Una noche, el doctor Pritchard la descubre en una de las sesiones de la supuesta medium y, tras una noche convulsa, se la lleva a su consulta, para estudiar la causa de su comportamiento, aparentemente endemoniado. Con un guión que tiene más agujeros que un queso de Gruyère, la Hammer vuelve a acercarse a la figura del destripador (tras Room to Let, por ejemplo) con esta cinta de terror cuya virtud más evidente es lo maravillosamente bien ambientada que está. Los actores no están del todo mal, la música es la adecuada para este tipo de producciones y los asesinatos tienen cierta originalidad (¡qué extraño hacer este tipo de observaciones pero, claro, se trata de obras de la imaginación y, además, hablamos de uno de los seres más morbosos del planeta: el ser humano!). Sin embargo, poco más se puede añadir, además de la presencia de una especie de mad doctor victoriano y de la consabida redención. El televisivo Peter Sasdy sigue adelante con su carrera en el género (destáquese El poder de la sangre de Drácula o The Stone Tape) con este producto correcto pero sin sobresaltos, pese a contar con el espíritu deforme del asesino de Whitechapel.

viernes, 18 de diciembre de 2015

Desde el infierno (Aka From Hell)

2.5*

En una novela de Peter Ackroyd, La sombra de Hawksmoor, se presenta un Londres misterioso, laberíntico y decadente, donde la arquitectura y el urbanismo esconden un simbolismo diabólicamente místico, basado en la amoralidad de la ciencia y en la indiferencia del progreso. El villano de la novela es Nicholas Dyer, una figura mefistofélicamente maligna, comparable al “Jack el Destripador” de Alan Moore. El impresionante (y obsesivamente documentado) guión de From Hell, una de las obras maestras del mago de Northampton, sirve de base a esta película. Los hermanos Hughes han acopiado algunas de las ideas básicas del cómic pero, tanto visual como narrativamente, han tomado prestado ideas e iconografías de otras producciones, en particular de Asesinato por decreto. Sin duda, tanto Ackroyd como Moore han basado sus malsanas creaciones en la obra de Iain Sinclair, uno de los mayores secretos de la literatura inglesa (véase sus asombrosas obras Lud Heat o Radon Daughters). El film, por cierto, no es ni bueno ni malo, sino todo lo contrario. En realidad, estamos ante una historia pesadillesca, con varios guiños al mainstream Hollywoodiano pero que cuenta con una aceptable ambientación, un guión suficientemente tramado y correctas interpretaciones. Además, contamos con la presencia de Sir Ian Holm, que pone rostro a un villano majestuoso y repugnante: el médico Sir William Gull, un aristócrata que fue capaz de cualquier cosa con tal de proteger los valores elitistas del Imperio Británico.

jueves, 29 de mayo de 2014

Los pasajeros del tiempo

3*

Fantasía inocente pero, a la vez, descarnada que se atreve, nada menos, que a mezclar la vida y la obra de H.G. Wells con el imaginarío mítico alrededor de la figura de Jack el destripador. Y con unas gotas de Sherlock Holmes. Para ello, Nicholas Meyer propone un viaje en el tiempo, hacía un San Francisco del futuro (el presente del espectador), que es, a la vez, una huida y una persecución. Tamaño ardid argumental sería de nuevo utilizado por el director en su estupenda cuarta entrega de la saga Star Trek, Misión: salvar la tierra. La película tiene encanto y se ve con agrado pero hay varias cuestiones técnicoartísticas que podrían haber redondeado más el producto. El fallo principal es, quizás, el guion, que en muchas ocasiones no está a la altura de la propuesta, aunque John Kenneth Muir afirme que se trata de una mezcla casi perfecta de ciencia ficción, romance, humor y horror. Por otro lado, el film tiene graves fallos de montaje. Y, para terminar, aunque el casting sea agradable y los actores sean magníficos, uno no deja de pensar contínuamente cómo hubiera quedado la producción con otras caras. Por cierto, como curiosidad, la película lanza varios guiños muy agradables a la historia del cine, especialmente a Regreso al futuro, que se estrenaría casi seis años después y de ahí la paradoja, pero también a Vértigo, a ¿Qué me pasa, doctor? o a Las zapatillas rojas, por ejemplo.

viernes, 7 de febrero de 2014

Estudio de terror

3*

Probablemente, uno de los más conseguidos crossovers entre la obra de Conan Doyle y la leyenda que rodea a Jack el destripador. Con una exhuberante y tétrica ambientación victoriana, James Hill sitúa a un muy british John Neville, en el papel de Sherlock Holmes, y a su inevitable compañero, el Doctor Watson, tras la pista de una serie de asesinatos de prostitutas en una neblionosa y oscura Whitechapel. Por cierto, así como el Holmes de John Neville alcanza cotas dignas de mención, el Watson de Donal Houston se queda a la altura del personaje bobalicón interpetado por Nigel Bruce. Pero claro, estas son cosas del guión. En todo caso, sin llegar al clima desapacible de Asesinato por decreto ni al nivel de sordidez alcanzado por el bisturí de Alan Moore en From Hell (la oscura y metafísica versión de los hechos del autor de V de Vendetta), Estudio de terror es una entretenida muestra del thriller inglés de suspense, con puntuales elementos cabareteros y humorísticos y que muestra un excelente abanico de los métodos detectivescos usados por el más famoso habitante de Baker Street: desde la abducción a la deducción, pasando por la inducción, como sugería Charles Sanders Peirce y tan sabiamente han expuesto el matrimonio Sebeok. Por otro lado, determinadas escenas de acción así como una conseguida mezcla de alta política, folletín e investigación policial convierten a este film en un antecedente directo del Holmes de Guy Ritchie aunque, por otro lado, muestra un perfil bajo respecto de la teoría conspiranoica más extendida sobre la identidad del destripador.



viernes, 19 de julio de 2013

Jack el destripador (Aka The Man in the Attic)

2.5*

Este film de Hugo Fregonese es una de las múltiples versiones que se han realizado sobre la leyenda de Jack el destripador, cruel criminal londinense que aterrorizó a toda la sociedad británica con sus asesinatos en serie. No tiene el bizarrismo malsano del Jack the Ripper de Jess Franco ni la profundidad milenarista de la novela gráfica de Alan Moore, From Hell. Ni tampoco tiene ese suspense pulido de El enemigo de las rubias (basada en la misma novela que The Man in the Attic) ni esa desagradable ambientación de Asesinato por decreto. Pero tiene un Whitechapel victoriano digno de las mejores producciones de misterio de la época, con su niebla constante, sus callejones infinitos, sus extraños personajes y sus sempiternos bobbys, a lo que hay que añadir el claqueteo de los zapatos en el pavimento, el sospechoso malencarado (en este caso, un jovencito Jack Palance), varias chispas de british humour y, como es natural, un buen puñado de terribles asesinatos, todos ellos fuera de campo. La persecución final es, con franqueza, bastante estimulante aunque el desenlace es un tanto decepcionante.