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viernes, 30 de diciembre de 2016

Golpe en la pequeña china (Aka John Carpenter's Big Trouble in Little China)

2.5*

Como decía Chesterton, una aventura es algo que nos sucede, algo que nos agarra y nos escoge, no algo que escogemos nosotros. Sobre esta premisa, John Carpenter levantó, a mediados de los ochenta, en glorioso Panavision, su gran oda a la aventura, a una aventura descontrolada, urbana y mística, en la que la filosofía china, las artes marciales, la magia negra e, incluso, un halo fantástico impenitente, tienen un punto en común: el personaje de Jack Burton, un alter ego de Kurt Russell, bastante fanfarrón, bruto y mentecato. La excusa argumental gira en torno al rapto de una muchacha china por parte de una extraña secta de gángsteres. Su pareja y su mejor amigo deciden salir en su búsqueda y, al hacerlo, irán siendo sumergidos en los callejones y las mansiones más extrañas del barrio Chino de San Francisco, un mundo irreal, ilógico y aterrador, como el creado por Lewis Carroll en Alicia en el país de las maravillas. En todo caso, aunque la película comience con un acicate individual, poco a poco se va transformando en la típica película hawksiana de grupo, tan querida por el maestro de Carthage. Situaciones inesperadas a raudales, acción sin descanso, diálogos de la ESO, humor desnudo, monstruos y mucha, mucha imaginación, juegan a su favor. En su contra, algunas escenas inverosímiles, algunos FX obsoletos y una BSO un tanto repetitiva. En cualquier caso, un pequeño clásico del cine de aventuras de la ultraconservadora década de los ochenta (tan pródiga en panfletos de un conservadurismo machacón e ideológicamente ramplón), pero que, sin embargo, en este caso, no disfrutó del éxito de taquilla como otros films de la 20th Century Fox, como Tras el corazón verde, o de la Paramount, como Indiana Jones y el templo maldito. El problema es que, salvo a un público muy juvenil, la película no fue capaz de transmitir verdadero terror o pavor a los espectadores de la época.