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martes, 4 de marzo de 2014

Piel de asno

3*

C.S. Lewis ha escrito sobre distintas formas de amor en su libro sobre Los cuatro amores: el cariño, la amistad, el eros y la caridad. Y subrayó que muchas veces se confunden y superponen varios de ellos. En todo caso, cuando Charles Perrault escribió La piel de Asno para su Cuentos de mamá Ganso, no tenía en mente estas disquisiciones sino la vieja y decadente costumbre de casarse entre familiares. Jacques Demy dirige una película infantil que, como todas las grandes películas infantiles, dice más sobre los adultos que sobre el mundo de los niños ¿Por qué? Porque los cuentos infantiles, destinados a enseñar y a educar, denuncian las deformaciones y los prejuicios del mundo de los adultos, como muy bien sabía Jean Cocteau cuando rodó La bella y la bestia o Neil Jordan cuando rodó la magnífica En compañía de lobos. El film es un trabajo realmente bello, muy bien ambientado y bastante bien rodado, lleno de esa fantasía, belleza y crueldad presente en algunos de los mejores cuentos de hadas y que, además, destila ese espíritu profundamente conservador de muchas de las fábulas clásicas, aunque sugiera y presente temas tabú como el complejo de Electra y el incesto. Demy vuelve a ese cinéma enchanté musical (que tan bien conoce desde Los paraguas de Cherburgo) y, una vez más, con el protagonismo de la angelical Catherine Deneuve. La BSO, a la que le sobra orquestación y a la que le falta más melodías festivas, es del gran Michel Legrand. Es una lástima que sea una película tan desconocida para el gran público. Pero no es de extrañar, ya que no la ha producido ni distribuido Walt Disney



sábado, 29 de septiembre de 2012

Verano del 42

3.5*

Hermie, Oscy y Benjie, tres jóvenes amigos, pasan las vacaciones con sus padres en una isla de Nueva Inglaterra y viven un verano en el que conocen toda clase de experiencias lúdicas y formativas. Muchas veces se ha contado en el cine el despertar sexual de un grupo de adolescentes. Sin embargo, nunca se ha hecho con la elegancia y la sensibilidad características del estilo cinematográfico de Robert Mulligan. Respetando con escrupulosa fidelidad la novela original de Herman Raucher, Mulligan retrata los dubitativos escarceos amorosos de Hermie (Gary Grimes), quien descubre la experiencia erótica en un mundo lleno de prejuicios masculinos sobre el sexo y las mujeres (los de Oscy, por ejemplo), con la única ayuda de su imaginación. La presencia de Dorothy (Jennifer O’Neill), destrozada por la guerra, terminará por abrirle la puerta a la madurez. Respecto de la fotografía, hay que señalar que el trabajo de Robert Surtess es de una belleza plástica admirable, consiguiendo extraer muchos matices lumínicos a las localizaciones californianas. Además, se hace un uso muy apropiado de los filtros, para subrayar ese carácter mítico y nostálgico del recuerdo del protagonista, ya que la historia nos es narrada, retrospectivamente, en voz en off. Con evidentes homenajes al cine USAmericano de los años cuarenta, la película recuerda a otro trabajo de la época, La última película, de Peter Bogdanovich, que, como este film, también tuvo una secuela. Por último, la hermosa BSO de Michel Legrand ha entrado a formar parte de la historia de la música.