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domingo, 22 de noviembre de 2015

Superman

3.5*

El icono de la DC Comics, Superman, ha tenido decenas de adaptaciones pero esta es, sin duda, la mejor y la de mayor impacto social y cinematográfico. El maestro de ceremonias, el encargado de llevar a la pantalla la historia básica del superhéroe, así como una de sus primeras aventuras, fue Richard Donner, que venía de dirigir La profecía. Tras el éxito de Star Wars y la mejora de los FX visuales (John Dykstra y Zoran Perisic mediantes), la Warner vio el momento de shockear a la humanidad con la historia del huérfano superpoderoso de Kriptón, conocido en la Tierra como Clark Kent que, como el símbolo por antonomasia de la Marvel, Spiderman, también trabaja en un periódico, el Daily Planet, aunque escribiendo noticias, no fotografiándolas. Los seguidores del personaje, los fans del cine de Ciencia Ficción y los enamorados del cine de superhéroes están de enhorabuena porque Donner consigue rodear la historia de un halo cuasi mítico, jugando con sabiduría con un variopinto conjunto de elementos, desde la épica a la comedia, pasando por el cine de acción, el drama, el thriller criminal interplanetario e, incluso, el romance. Por eso, las familias enteras disfrutaron con la película. La interpretación de Christopher Reeve sigue siendo imbatible y la presencia de Marlon Brando, Gene Hackman, Glenn Ford, Trevord Howard, Terence Stamp o Susannah York terminan de redondear este excelente producto de entretenimiento. Una de las pocas cosas discutibles podría ser la elección de Margot Kidder como la Lois Lane original. Pero, por lo demás, estamos ante un film muy bien hecho, auténtico paradigma del tipo de cine Hollywoodiense que lleva “petando” las salas de todo el mundo desde hace varias décadas.

martes, 19 de febrero de 2013

Navidades negras

3.5*

Uno de los clásicos del slasher, origen de varias imitaciones de distintas calidades y, todavía hoy, un hito del terror canadiense. Bob Clark materializa varias constantes del género con franca pericia y un logrado suspense: una fraternidad de estudiantes femeninas acosadas por un individuo demente que realiza constantes llamadas lascivas, cámara subjetiva para retratar las correrías criminales, muertes “imaginativas”, varios sospechosos, heroína acorralada, etc. El carácter subversivo del film, repleto de conversaciones y de motivos espinosos (palabrotas, sexo, alcohol, aborto), enriquece la trama ofreciendo, además, una representación sociológica de una buena parte de la USAmerica de la época, algo que no es ajeno a otras películas de similar contenido (en tiempos recientes, Scream sería un buen ejemplo). Por cierto, el comienzo de la película remite directamente al principio de Blow Out, el famoso thriller de Brian de Palma, mientras el final sería calcado por la inmensa mayoría de las películas posteriores en su género. Llama un extraño, de 1979, aprovecha parte del desenlace de esta historia en su primer tercio. Curiosamente, la idea de asociar la demencia del asesino con un ático ha sido sustituída, en las últimas décadas, por la metáfora del sotano. Sería interesante investigar las razones de este cambio. Por otro lado, la historia cuenta con varias apreciables interpretaciones, especialmente de Olivia Hussey (la Julieta de Zeffirelli), Margot Kidder (la Lois Lane de Superman) y John Saxon (en un papel que volvería a repetir con cierta asiduidad, como En pesadilla en Elm Street). El mismo año del estreno, Tobe Hopper presentaba su obra maestra y, al año siguiente, Clark volvería a alcanzar altas cotas macabras con su Asesinato por decreto.





miércoles, 25 de abril de 2012

La reencarnación de Peter Proud

2.5*

Crystal Lake es algo más que el mítico lago donde Jason Vorhess murió ahogado en Viernes 13. Es también una de las localizaciones de esta modesta película de suspense psicológico, que gira en torno a un profesor universitario (Michael Sarrazin) que tiene unos extraños sueños recurrentes, en los cuales no reconoce a ninguna persona ni a ningún lugar. Para conseguir una explicación, visitará todo tipo de médicos y psicólogos. Sus sospechas le harán considerar la idea de que quizá está siendo poseído por alguien que murió tiempo ha (ahí es nada). J. Lee Thompson rueda esta cuasi inofensiva historia de reencarnaciones ilógicas y venganzas renovadas en la que lo más destacable es, sin duda, la presencia de la encantadora Jennifer O’Neill. A destacar también las escenas eróticas, bastante atrevidas para la época, especialmente una con Margot Lois Lane Kidder en la bañera. Por otro lado, ni la música de Jerry Goldsmith, ni la fotografía de Victor J. Kemper (experto en películas de naturaleza similar, como Ojos o Las dos vidas de Audrie Rose), ni el imprevisto final logran elevar el film de su factura artesanal, lastrada (además) por su excesiva duración, por varias escenas reiterativas y por una trama que cae varias veces en el tedio.