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jueves, 24 de noviembre de 2016

Infierno de cobardes (Aka High Plains Drifter)

3*

Segunda película como director de Clint Eastwood, tras el thriller poeiano Escalofrío en la noche, y una vuelta a sus orígenes Westernianos. Un pistolero andrajoso y maloliente llega al polvoroso pueblo de Lago sin una razón aparente. Los habitantes del mismo compran sus servicios para enfrentarse a una panda de matones que tienen sometido al pueblo. De hecho, tiempo ha, esa misma pandilla mató a latigazos al antiguo Marshall, con la complicidad pasiva de todos los ciudadanos. Siguiendo un extraño y misteriso plan, el extraño pistolero convierte el pueblo en un Infierno figurado, para que el fuego pueda purificar todos los pecados. Estilísticamente, Eastwood toma prestado múltiples elementos visuales de sus dos maestros, Leone y Siegel, a los que les infunde un sello personal, que el propio director irá desarrollando y mejorando conforme vaya avanzando en su carrera (composición arquitectónica del paisaje, claroscuros en interiores, personajes grisáceos, ritmo soñoliento en la trama, mensaje moral en el argumento, figuras femeninas fuertes, etc.). A destacar la interesante plétora de personajes secundarios, encabezada por el enano Mordecai (que recuerda al de Los chicos del maíz) y por Verna Bloom. Por cierto, el film tiene una escena con una violación que resulta sorprendente y tremenda. Su siguiente película como director, para sorpresa de sus seguidores, será un drama amoroso entre William Holden y Kay Lenz, Primavera en Otoño, otra prueba de que el actor siempre ha sido un artista que nunca ha tenido miedo a reinventarse a sí mismo.

martes, 26 de febrero de 2013

Hombre sin fronteras

3*

Primera película dirigida por el actor Peter Fonda, de una humildad y una sencillez sólo comparable a algunos de los mejores logros de Clint Eastwood como director. A comienzos de los setenta y tras el éxito de Easy Rider, Peter Fonda aprovecha para rodar una historia de bajo presupuesto, producida por la Universal, rodada en Nuevo México y en las antípodas del film de Hopper. Así, el guión de Alan Sharp (La noche se mueve o La venganza de Ulzana) se mueve entre la tradición USAmericana (la vuelta al hogar, la defensa de la familia como núcleo social básico) y la salvaguardia de la amistad, tan querida por un director como Sam Pechinpah. Estilísticamente, The Hired Hand  se sitúa entre el western experimental de Monte Hellman, la mitificación renovada propuesta por Leone y, una vez más, el intimismo clásico de Eastwood. Junto con la excelente interpretación de Warren Oates y Verna Bloom, el personaje de Fonda prefigura de alguna manera el de El oro de Ulises. Además, la película cuenta con la fotografía de Vilmons Zsigmond (que justo un año más tarde fotografiaría la supervivencia de un grupo de hombres en los Apalaches: Deliverance) y una BSO hermosamente climática de Bruce Langhorne, famoso guitarrista de sesión, con un emotivo corte principal elaborado al calor de una guitarra arpegiada y un violín celta.