Maravillosa exploitation serie B de la saga con licencia para matar por
excelencia, con el protagonismo absoluto de las chicas "no bond" Elka
Sommer y Sylva "naricita respingona" Koscina. Desde el punto de vista
génerico, estamos ante un eurospy en tod regla. O, lo que es más o menos lo
mismo: un thriller conspiranoico pop a tope, sobre la importancia de las
petroleras y del petróleo árabe, con un diseño de producción estupendo (para
las cuatro perras con las que se contaba), una historia entretenidísima
perpetrada por el genio tras la sombra de la mítica productora Hammer y de
popularísima la Rank Organisation, el señor Jimmy Sangster, y un pre-final, con
una tremenda partida de ajedrez a tamaño real de escándalo. Igual que el final
propiamente dicho. El film contó con
una segunda parte: Some Girls Do.
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jueves, 15 de febrero de 2018
viernes, 7 de julio de 2017
La hermandad de la campana (Aka The Brotherhood of the Bell)
3.5*
Un telefilm maravilloso, de una tensión realmente sorprendente, muy
bien escrito y desarrollado y con una interpretación de Glenn Ford
extraordinaria. El film gira en torno
a una conspiración secreta que solicita un favor muy especial a un antiguo
miembro de la misma, que entró en el selecto club en sus tiempos en la
universidad, pero que ahora tiene sus ciertas dudas y reservas. A partir de ese
momento, el miembro irá conociendo en sus propias carnes el enorme poder del
que disfruta la secta. El reparto, dirigido sabiamente por Paul Wendkos, se completa con la extremadamente bella y
talentosa Rosemary Forsyth (rescatada de sus tiempos con Charlton Heston), Dan
Jagger, Will Geer, Maurice Evans y Robert Pine, entre otros. En definitiva, un thriller conspiranóico de lo más
entretenido, tenso y sugerente.
martes, 27 de junio de 2017
Desafío al mundo (Aka Rosebud)
2.5*
La célula terrorista “Septiembre Negro”, de la Organización para la
Liberación de Palestina, dirigida por Arafat, secuestra a 5 jovencitas en el
yate Rosebud, asesinando fríamente a
toda la tripulación. En verdad, todas son herederas de inmensos negocios e
imperios económicos y financieros, desde Inglaterra hasta los Estados Unidos, de
ahí el interés de los palestinos por ellas. A raíz de su secuestro, la OLP solicita varias medidas para ir liberando a cada una de ellas, mientras el
agente secreto Larry Martin (Peter O'toole) ha de ir investigando el lugar
donde se encuentran recluidas las víctimas.. Penúltima película del maestro Preminger
y una de las películas más extrañas de su filmografía (como también lo sería la
siguiente, una estupenda adaptación del gran Graham Greene), puesto que estamos
ante una obra fallida pero interesantísima, tanto desde el punto de vista
histórico como político, tanto desde el punto de vista socio-cultural como
cinematográfico. En todo caso, sin duda alguna, lo más interesante del film es el enorme reparto: el mencionado
más Richard Attenborough, Peter Lawford, Raff Valone, Isabelle Huppert
(jovencísima), Kim Catrall, Claude Dauphin, etc.
martes, 30 de mayo de 2017
Correo especial (Aka Special Delivery)
2.5*
Cuatro
veteranos del Vietnam, con ciertas discapacidades producidas por la guerra,
deciden atracar un banco porque no encuentran trabajo. Sin embargo, algo sale
mal y deben huir, perseguidos por la policía. Uno de ellos, en su
desesperación, esconderá parte del botín en una bolsa dentro de un buzón de
correos, con tan mala fortuna que un camello local y una preciosa vecina serán
testigos del hecho. Uno de esos thrillers
setenteros sin mucho ego pero muy correctamente escrito, rodado, montado e
interpretado (por la deliciosa Cibyll Shepherd y el icónico Bo Svenson). Además, la historia se sigue con mucho interés puesto que
siempre está pasando algo y hay alguna que otra sorpresa, en la resolución de
una escena, en una línea de diálogo, en la composición de algún plano.
Finalmente, la música de Lalo Schifrin dosifica la acción convenientemente,
insuflando a todo el producto un toque de clase y de swing funky. El final, eso sí, como un capítulo de Vacaciones en el mar.
domingo, 28 de mayo de 2017
The Last Child
2.5*
En un futuro muy cercano (aunque
francamente cutre), las personas solo pueden tener un hijo, como en la China malthusiana
de las últimas décadas del siglo XX, vamos. La razón es la terrible
superpoblación que acosa la Tierra. Una pareja queda embarazada por segunda vez
y deciden huir a Canadá, antes de que el gobierno USAmericano les capture y les
arranque su única posibilidad de procrear, ya que del primer embarazo se
produjo un aborto. Para poder huir, necesitarán la ayuda de un viejo ex senador
USAmericano, Quincy George (la última aparición del gran Van Heflin), que les
ayudará en todo lo que haga falta. ¿Qué tenemos entre manos, queridos lectores?
Pues un telefilm con muy pocos
medios, de los muchos que se hicieron para la ABC durante los setenta, rodado
con mucha elegancia por el gran artesano que fue John Llewely Moxey y con
varias estupendas interpretaciones y la presencia de la siempre hipnótica Janet
Margolin. Pero poco más. Aunque el argumento se puede rastrear en productos más
recientes, como Hijos de los hombres,
de Alfonso Cuarón, basado, a su vez, en una novela de P.D. James.
sábado, 15 de abril de 2017
Una fría noche de muerte (Aka A Cold Night's Death)
3*
Telefilm de terror, de la serie televisiva Beasts, interpretado por Robert Culp y
Elli Wallach. El argumento es el siguiente: dos científicos viajan en
helicóptero hasta una estación de investigación en la Antártida, aislada, con
frío y viento constantes, para intentar terminar un proyecto que puede ser muy útil
a la NASA. Una vez allí, descubriran varias cosas extrañas, la principal de las
cuales es que el investigador que estaba encargado del proyecto no está muy
católico que se diga. Con una atmósfera que recuerda a la de El enigma del otro mundo y,
fundamentalmente, al de La Cosa, de
John Carpenter (a la que precede y es posible que haya influido), A cold death’s night constituye un
correcto ejercicio de suspense y terror, en un ambiente propicio y con la
presencia de unos simios realmente sufridos.
jueves, 30 de marzo de 2017
Ciudad del crímen (Aka Fear City)
3*
Una de las películas más
desconocidas del maestro neoyorkino y una delicia en toda regla. Un par de
colegas (Tom Berenger y Jack Scalia) se dedican a regentar una agencia de
starlettes y un local de striptease,
donde trabaja la maravillosa Melanie Griffith (entre otras bellezas), que está
francamente muy bien. Por otro lado, un asesino despiadado se dedica a cargarse
bailarinas del local y los colegas piensan que es un tipo contratado por la
mafia. Por su parte, la policía (Billy Dee Williams) está investigando la
autoría de los brutales asesinatos pero anda más despistada que el meme de John Travolta sobre Pulp Fiction. Junto con una narración
lineal y sin estridencias, a la manera del thriller
más comercial de la época, Abel Ferrara introduce una serie de poderosos
elementos, característicos de su cine: varias escenas de desnudos muy bien
rodadas; un asesino tipo hermano dislocado de Travis Bickle (y amante del kung fú) en la línea de la turbia Maniac; una poderosa galería de actores
secundarios (Rosanno Brazzi, Michael Gazzo o María Conchita Alonso); un retrato
underground del sueño americano; una
fotografía nocturna que recuerda al mejor Michael Mann y al mejor Scorsese; una
idea argumental que antecede a Summer of
Sam (de Spike Lee); personajes con sentimientos religiosos y de culpa y en busca
de redención (típico del director), etc. Para dedirlo con pocas palabras,
estamos ante una obra que no decepcionará a ningún seguidor de su director.
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Abel Ferrara,
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Ciudad del crímen,
Jack Scalia,
Melanie Griffith,
Thriller,
Tom Berenger
martes, 28 de febrero de 2017
El consejero (Aka The Counselor)
2*
Mano a mano entre el irregular
Ridley Scott y ese genio de las
letras USAmericanas que es Cormac Mcarthy, estamos ante un auténtico
despropósito cinematográfico, una historia innecesaria y mal contada. Como escribió
Peter Travers en la Rolling Stone, “El
consejero es una monótona reflexión sobre el capitalismo en forma de thriller sobre el comercio de la cocaína
en la frontera Tex-Mex”. Aunque el principal problema del film consiste en desarrollar una galería de vacuos y absolutamente
prescindibles personajes que tienen, además, una psicología y una verborrea que
no les cuadra en absoluto. El otro gran error de la cinta es un ritmo pausado,
cuasi tarantiniano, cuasi literario,
alrededor de conversaciones muy sutiles que contrastan negativamente con la sordidez
y con la tremenda frivolidad del mundo que retrata y que rodea la historia.
Además, al propio Scott se le nota bastante perdido a la hora de poner en
escena el guión de Mcarthy. Por no hablar de los caricaturescos actores que
ponen rostro a los desenfrenos de la historia (Penélope Cruz, Javier Bardem,
Michael Fassbender o Cameron Díaz, todos están horribles).
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2013,
Brad Pitt,
Cameron Díaz,
Cormac McCarthy,
Crimen,
Drogas,
El consejro,
Javier Bardem,
Michael Fassbender,
Ridley Scott,
Thriller
miércoles, 15 de febrero de 2017
Vestida para matar (Aka Dressed to Kill)
3*
Un argumento inverosímil y rocambolesco, a
imitación del de Hermanas, y a medio
camino entre el suspense hitchcockiano y el giallo argentiano, que se
transforma en el típico ejercicio de estilo de De Palma, saturado de sus
constantes marcas de la casa, como el plano de profundidad o “lente partida” (también
conocido como split diopter shot),
una planificación extraordinaria (atención a la escena en la comisaría), cámara
subjetiva (como la escena en el museo), unos movimientos del tomavistas
tortuosos como la propia trama y, todo ello, con algún momento realmente
grandioso (como la escena del ascensor). La película es tramposa y el suspense
relativo, ya que el espectador ágil se dará cuenta del quid de la cuestión más pronto que tarde. En todo caso, un film estimable, que cuenta con una
interesante intepretación de Michael Caine, un entregado y sensual protagonismo
de Angie Dickinson y con las personalas caracterizaciones del gran Dennis Franz
y de la gran Nancy Allen, que ya colaboró con el director en su obra maestra, Carrie, y volvería a hacerlo en la más
interesante Impacto. En las cuerdas,
como casi siempre, el herrmanniano Pino Donaggio.
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Pino Donaggio,
Thriller,
Vestida para matar
sábado, 14 de enero de 2017
Puente de invierno
2.5*
Durante un puente de Semana
Santa, unos excursionistas irrespetuosos van a parar con su furgoneta
estropeada a las Tamujas, una zona rural perdida en mitad del campo. Piden
ayuda a Lorenzo (Álvaro de Luna), un labriego huraño y ordinario, pero como no
sabe nada de coches no puede ayudarles. El aldeano les invita a quedarse en su
casa y a participar de sus costumbres y rutinas, hasta que las cosas se tuercen
una buena noche, debido a una broma que le hacen al anfitrión. Lorenzo, herido
en su masculinidad y en su orgullo, aplica su particular venganza con las armas
de un gañán. Aunque las confusiones y accidentes también campan a sus anchas. Traslación cañí de La matanza de Texas, rodada y
estrenada en plena época del “cine de paleto lento” (como decía Jesús Franco), esta
película de supone una pieza fílmica curiosa y bastante entretenida. La trama
sigue al pié de la letra buena parte de las excusas argumentales del slasher USAmericano, a la que se añade
costumbrismo rural hispano, zoofilia agraria y asesinato de animales en directo
(la típica barbaridad de una industria del cine des-regulada y arcaica). Por
cierto que, respecto de esta cuestión, el director se atreve a montar una
escena donde se abre en canal a un cerdo y, en paralelo, dos jóvenes mantienen
relaciones sexuales. En fin, cine sin mensaje pero con moraleja. Cine de género
y generacional made in Spain.
viernes, 13 de enero de 2017
Passion
2.5*
¿Hay alguna película reciente
para youtubers, influencers, fashion victims,
bloggers de moda y demás ralea frívola
y trivial? Pues sí, hay muchas. Y casi todas son una mierda. Por eso, es interesante
toparse con esta obra de Brian de Palma, un director que tiene algunos de los
mejores ejercicios de estilo del cine de género reciente (como Hermanas o Vestida para matar) e, incluso, alguna obra maestra (como Atrapado por su pasado) pero que lleva
un par de décadas de capa caída (salvo algún que otro blockbuster light de encargo, como La dalia negra). El regreso al cine de de Palma es una recreación
de la película de Alain Corneau, con Ludivine Sagnier y Kristin Scott Thomas.
Estamos ante un film con un sentido
estético realmente lustrado (inconfundible obcecación del cine del siglo XXI) y
con una galería maravillosamente rica de recursos cinematográficos (incluyendo
el típico plano del director así como la división de pantalla). De Palma domina
el lenguaje fílmico, de eso no hay duda. Las interpretaciones son maravillosas,
hay muchos vestidos, cochazos, zapatitos, muebles de interior, gadgets tecnológicos, peinados y todas
esas cosas que engatusan al superficial, como ese inconfundible ambiente de
oficina, estúpido y tramoyista, de las últimas décadas. Pero también hay mala
leche, ambición y mucha passion desbocada
y descontrolada, todas esas cosas que hacen ronronear al más adúltero de los
espectadores. ¡De hecho, los personajes son tan torvos y retorcidos que hasta
fuman! Para terminar de redondear este thriller
erótico-giallesco, Pino Donaggio entrega una partitura y de Palma añade cositas
semánticamente similares, como el ballet del Preludio de la siesta de un Fauno. No es ni mala ni buena. Si no
una variación.
miércoles, 30 de noviembre de 2016
Harlequin (Aka Más allá de la reencarnación)
3*
El senador Nick Rast (David
Hemmings) tiene un matrimonio de conveniencia con la hija de un diplomático
(Carmen Duncan). El hijo de ésta está muriéndose de leucemia hasta que un extraño
personaje, Gregory Wolf (una especie de Rasputín), aparece en su vida para
curarle. A partir de este momento, tanto la vida de unos como las relaciones de
poder del senador, se verán trastocados por la misteriosa figura del Harlequin
(Robert Powell). Incluso el hombre que está detrás de la carrera política del
senador, una especie de padrino en la sombra, Doc Wheelan (Broderick Crawford),
verá peligrar su mundo de poder y corrupción. Everett De Roche, en uno de sus
conocidos intentos por reflotar la industria cinematográfica australiana,
vuelve a retorcer los límites de un género con su incomparable talento para la
mezcla, la ironía y la metáfora. El film
se desarrolla, en un primer nivel, como una fantasía salvífica, propio de los
ramalazos místicos de la New Wave de
la época, aunque también incorpora elementos de fábula política así como
reflexiones sobre quién maneja hilos del poder. En definitiva, lo que tenemos
entre manos es un fantástico sin fantástico, como se ha llegado a decir (siguiendo
a Claudio Huck que sigue, a su vez, a Adrián Esbilla y su La historia del cine australiano). Es verdad que la dirección de
Simon Wincer podría haber resultado más satisfactoria si hubiera pulido algunos
aspectos pero entre la música de Brian May, las fascinantes interpretaciones y
los guiños constantes a múltiples películas, la experiencia de su visionado se
transforma en un auténtico descubrimiento (por cierto, los homenajes constantes
enriquecen la trama y sorprenden al espectador. Incluso hay una escena cuasi
calcada de Rojo profundo, el
principal éxito de Hemmings, además de Blow
Up; así como un homenaje a Excalibur.
El personaje de Crawford, por cierto, está elegido con clara conciencia). A
comienzos de los ochenta, Marillion
intentó revitalizar el rock progresivo, tan típico de la irredenta década de
los setenta. Ya en solitario, Fish, su frontman,
hablaba en una de sus letras de un Faith Healer. Conviene seguirle el rastro. En definitiva, una maravilla para los
sentidos, para la cabeza y para el estómago.
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Brian May,
Broderick Crawford,
Carmen Duncan,
Cine fantástico,
David Hemmings,
Drama psicológico,
Everett De Roche,
Harlequin,
Política,
Robert Powell,
Simon Wincer,
Thriller
domingo, 9 de octubre de 2016
Grupo 7
2*
Un grupo de policías disfuncionales,
inmaduros y fuera de control (una especie de Los hombres de Harrelson pero oliendo a Barón Dandy) se dedican a
perseguir a camellos y a intervenir droga en la Sevilla de finales de los
ochenta y comienzos de los noventa, en un contexto de “limpieza” social de la
ciudad antes de la Expo 92. Entre macarruzos, putas, soplones y mucha mandanga,
la película construye un thriller de
acción policial, metida en trapicheos y asuntos sucios, sin más interés que el
de ver a un grupo de conocidos actores españoles haciéndose pasar por malotes,
hasta que llega el momento venganza y la “reinserción” final (el happy end de turno), por muy ambigua que
se quiera vender. Las pinceladas sociológicas son superficiales, la trama es
simplista a más no poder (¿por qué no se plantea en ningún momento de dónde
sale toda esa droga y quién controla y permite su tráfico?) y el desarrollo
acusa no pocas inconsistencias históricas. En fin, reflexiones sociológicas
aparte, la película tiene unas correctas escenas de acción y una estupenda
banda sonora (del gran Julio de la Rosa) mientras que la fotografía, que parece
que pretende ser naturalista e hiperrealista, satura de luz en cuanto menos te
los esperas, especialmente en cuanto la cámara sale a la calle (en interiores
el asunto está más controlado), en la misma medida que el sonido, no del todo
bien equilibrado, por no hablar de la dicción y de la pronunciación de algunos
actores. El desarrollo de los personajes tampoco es del todo coherente. Sin
embargo, es un film que se puede ver
y satisface cierta curiosidad por haber transformado en mainstream el ambiente degradado y despiadado de muchos barrios de
la capital andaluza. Y por haber presentado el ambiente de impunidad policial
en España. El del pasado, claro, que ahora son 100% respetuosos del estado de
derecho, de la ley y de los derechos humanos.
jueves, 29 de septiembre de 2016
Matador
3*
Extraña mixtura entre los cánones
del giallo, el thriller más convencional y el mundo del toreo, Matador supone una de las películas más estimulantes
de toda la carrera del trasnochado Pedro Almodóvar, abandonando ya el amateurismo anterior. Por eso, ya se
vislumbra profesionalidad en los siguientes apartados de producción: la
planificación, el guión, la dirección de actores, los técnicos, la fotografía,
etc. Jugando con la sexualidad, la muerte y las convenciones patrias, el
manchego propone nada menos que una superposición de dos placas tectónicas
nacionales: la atracción por la sangre y la obsesión por el sexo. Es decir, “Pédrooooooo”
propone una reflexión visual y literaria sobre los extremos del placer, entre
el estoque, la violación, el cilicio y otras perversiones de un pueblo
reprimido y represor. La chabacanería, el puterío, el quinquismo de la movida,
la charcutería y lo carnavalesco del cine de Almodóvar, todo ello se pone al
servicio de una historia truculenta pero estetizada, a caballo entre el
conservadurismo franquista, las convenciones de la religión y de la fiesta y la transgresión
experimentadora, propia de la irredenta década de los setenta. Y, además, el film cuenta con tres aceptables
interpretaciones, la de Chus Lampreave, la de Assumpta Serna y la del siempre titubeante
Antonio Banderas, aquí poniendo los primeros ladrillos de su leyenda de casanova,
de macho cabrío, entro lo cafre, lo rudo y lo “perrito abandonado”. Como
curiosidad, el comienzo de la cinta, con la escena masturbatoria de créditos, despliega
todo un homenaje a ese cine maldito y elaboradísimo que realizó el maestro
Mario Bava (y, en menor medida, Jesús Franco). Todo un guiño al cine de género,
justificadísimo. Años después, Almodóvar volvería a intentar el mismo truco
pero, esta vez, respecto de la obra de Franjú. Y no le salió igual de bien.
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