[Spoiler: ¿Se imaginan una conspiración para asesinar políticos
incómodos? ¿Se imaginan a una misteriosa empresa, Parallax (como las que describe Dave Eggers), detrás de esa
conspiración? ¿Se imaginan a alguno de ustedes investigando para desenmascarar
dicha conspiración? ¿Y se imaginan presentando una solicitud para entrar a
formar parte de los recursos humanos de esa empresa? ¿Se imaginan que las cosas
no acaban como uno espera? Pues bien, esto es justo de lo que trata esta
película]. Warren Beatty, testigo de un crimen político en Seattle, descubre
que el resto de espectadores del magnicidio están muriendo en extrañas circunstancias.
Poco a poco se pone a investigar y lo que descubre no le hará ni pizca de
gracia. Con una puesta en escena realmente sobria, típica de la filmografía del
director (planos fijos, pequeños movimientos de cámara, ligeros travellings, grandes planos generales,
etc.), y un ritmo adecuadamente sincopado, Pakula entrega al espectador uno de
sus característicos thrillers de política-ficción (con más política que ficción, por cierto), y con un espíritu
políticamente fustigador, en la línea de Acción
ejecutiva o JFK, por ejemplo. A
la postre, estamos ante un producto muy pesimista, que denuncia la naturaleza realpolitik que hay detrás de buena
parte de la democracia liberal representativa USAmericana (tal y como destaca
Beverly Merrill en su Reelpolitik
Ideologies in American Political Film), y que, incluso, se atreve a ponerle
una buena zancadilla a la comisión Warren, pantomima demócrata para averiguar los
motivos del asesinato de Kennedy. Como diría el propio Beatty, en el clásico de
Peter Biskind, Star: The Life and Wild
Times of Warren Beatty, “there’s nothing that can destroy Democratic Party
like a Democrat”. Convendría destacar la similitud entre el cine rodado por
Coppola en la época (especialmente, las dos primeras partes de El padrino) con el aspecto visual de este
film. No por casualidad, el artífice
de las tres narraciones visuales es Gordon Willis, nada menos, que comenta su
trabajo en el imprescindible The Masters
of Light. Uno de esos films que
ayudan al espectador ingenuo a comprender las reglas del juego político.
Mostrando entradas con la etiqueta Hume Cronyn. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Hume Cronyn. Mostrar todas las entradas
miércoles, 21 de octubre de 2015
viernes, 7 de agosto de 2015
Una mujer de negocios (Aka Rollover)
3*
Cuando el marido multimillonario
de Jane Fonda es asesinado, ésta accede al consejo de dirección de la empresa
de su marido. A partir de este momento, se verá envuelta en una conspiración
financiera mientras intenta insuflar nueva vida a los negocios de su ex esposo,
con la ayuda de un economista bienintencionado (Kris Kristofferson), que es,
curiosamente, el discípulo de una auténtica “orca financiera”. La verdad es que
lo primero que piensa el espectador al encontrarse frente al film es que se parece sospechosamente a
la propia vida de Jane Fonda (incluso al papel que la hija del gran Peter Fonda
tiene en The Newsroom). Lo segundo
que piensa el espectador es ¿qué diantres hace el protegido de Johnny Cash haciendo
de experto financiero? Por muchas simpatías que se tengan por el actor texano,
el personaje que mejor le sienta es del tipo al que da vida en La hija de un soldado nunca llora, por
no hablar del cantante country de Alicia ya no vive aquí. Se ha llegado a
decir que esta película es, quizás, la peor de toda la filmografía del autor de
El informe pelícano. De esta opinión
es Jared Brown, tal y como escribe en Alan
J. Pakula: His Films and His Life. Por nuestra parte, sin embargo,
consideramos que se trata de un film
estimable, con varios aciertos visuales, un mensaje pesimista (la mar de
realista), un argumento convenientemente incomprensible (pero verosímil) y un
discurso irónicamente anti capitalista (y de los que hacen historia, como el de
Jordon Gekko en Wall Street), puesto
en imágenes y en palabras por el gran Hume Cronyn. Un desastre
crítico-artístico-comercial en su momento, que se alza, hoy en día, como un
producto a recuperar, aunque sea, exclusivamente, por sus componentes
premonitorios.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)








