domingo, 13 de noviembre de 2011

Mis 5 imprescindibles de Robert de Niro:





-       El Padrino II (1973), de Francis Ford Coppola.
-       Taxi Driver (1976), de Martin Scorsese.
-       Toro salvaje (1980), de Martin Scorsese.
-       Érase una vez en América (1984), de Sergio Leone.
-       Heat (1995), de Michael Mann.


sábado, 12 de noviembre de 2011

Zombies party


 3*



Shaun es un joven inglés que deja transcurrir su vida entre un trabajo insulso, los ratos que pasa con su desastroso amigo en la taberna The Winchester y una monótona relación sentimental con una chica que, además, se aburre soberanamente con él. Y nada parece que vaya a cambiar en esta vida. Nada, hasta que su novia le planta y los zombies comienzan a campar a sus anchas por las calles de Londres. Sobre esta premisa, Edward Wright construye una comedia zombi con multitud de buenos momentos, creativos gags y sin mayores pretensiones, salvo rendir un agradecido homenaje al maestro del género, George A. Romero. Por su parte, el humor y las situaciones absurdas recuerdan a la minusvalorada Mi novia es un Zombie, de Michele Soavi, mientras que el tono socarrón general y el aliento romántico nos traen a la mente Zombieland, de Ruben Fleisher, aunque la comparación más evidente es con la reciente Attack the Block. El resultado final es una sorprendente, divertida y -en muchos momentos- realmente ingeniosa recreación de la invasión zombi como sustituto de una vida vulgar, rutinaria y frustrante. 

jueves, 10 de noviembre de 2011

Happiness

3*
Happiness retrata las vidas de una familia de clase media en un suburbio de New Jersey: de unos padres que están en pleno proceso de separación; de una hija que ha conseguido tenerlo todo y lleva una vida aparentemente perfecta; de una hermana que ha logrado éxito con una obra poética basada en sus propias fantasias; de la hermana pequeña y fracasada que, con 30 años, mantiene intactas sus aspiraciones musicales adolescentes; y, finalmente, de algunos de sus vecinos. Pero Happiness no se queda en la superficie de estas vidas: describe los secretos que hay detrás de ellas mostrándonos las obsesiones eróticas, las perversiones sexuales y las tremendas insatisfacciones que se encuentran en la base. Por su parte, el director (Tod Solondz) muestra todos estos ingredientes mediante un reparto coral y con un pulso narrativo y con una estética propios de la novela gráfica (con la ayuda del formato panavisión), así que no es de extrañar que la portada sea obra de Daniel Clowes (el autor de Ghost World). Y todo ello, con un velado sentido del humor y una vaga inspiración freudiana, algo que -por otro lado- hace pensar en el Ian McEwan de Primer amor, últimos ritos. La película contiene una de las escenas más punzantes de cuantas se pueden ver en el cine aunque el último plano consigue sacar una sonrisa forzada al espectador. Una buena forma de resumir la naturaleza de la película sería decir que es la versión explícita e implacable de lo que Sam Mendes rodaría un año después: American Beauty.





martes, 8 de noviembre de 2011

Casino Royale

3.5*


Magnífica recuperación del mítico personaje de Ian Fleming, que se atreve a hacer algo que las películas inmediatamente anteriores habían hecho erróneamente: romper varios tópicos. El primero de los cuales es hacer la película terriblemente creíble, en contra de la inverosimilitud tradicional de la serie. Y, para empezar, esta es la primera película desde Moonraker que se basa íntegramente en una novela del creador de James Bond, del mismo título, que fue publicada en 1953. En segundo lugar, Martin Campbell nos ofrece una historia sensata acerca de la primera misión de un agente secreto británico, con licencia para matar y al servicio de su Majestad. Y lo hace sobre la base de un guión correctamente elaborado (donde se nota la mano de Paul Haggis, entre otros), una tensa trama y un Daniel Craig enorme y muy convincente, tanto en las escenas de acción como en las sentimentales. El metraje puede parecer un poco excesivo pero la emoción está plenamente garantizada. De hecho, al final, el espectador corre el riesgo de compartir la desolación que siente el propio 007. Por otro lado, conviene recordar que no tiene nada que ver con la versión anterior, la ultraparódica Casino Royale, de 1967.



viernes, 4 de noviembre de 2011

La huella

4.5*

La última película que rodó el director Joseph L. Mankiewicz fue esta excelente historia basada en una obra de teatro de Anthony Shaffer con la que consiguió un premio Edgar Allan Poe. Con un plantel encabezado por los portentosos Laurence Olivier y Michael Caine, un argumento relativamente sencillo y una BSO magistral de John Addison, el espectador se deleitará con este ingenioso puzzle entre un aristócrata inglés, escritor de novelas policíacas (Sir Andrew Wyke), y un peluquero londinense de origen italiano (Milo Tindle), en la mansión del primero. Con el aliciente añadido de un suspense que consigue mantenerse siempre in crescendo, de una trama rocambolesca, de unos diálogos casi perfectos y, además, de un diseño de producción realmente apropiado para la historia (que contaba, por ejemplo, con muestras de la obra macabra de Edward Gorey). Sobre la base de una velada disputa por el amor de una mujer (desde distintas posiciones sociales) y sobre el telón de fondo de una reflexión sobre el juego (en la línea del Homo Ludens de Huizinga), la película se levanta, finalmente, como una certera disección de los intereses y coartadas implicados en los conflictos entre la clase ociosa y la clase laboriosa. Con la intención de disimular la admiración que despierta el film, hay que decir que la única pega es la relativa dependencia teatral de la puesta en escena, limitando así la riqueza cinematográfica del producto final. Pero esto no debe extrañarnos, conociendo el amor que Mankiewicz profesó al teatro y que se puede apreciar en otra de sus obras maestras, Eva al desnudo.





jueves, 3 de noviembre de 2011

Seis mujeres para el asesino

3.5*


En 1962, Mario Bava estrenó La muchacha que sabía demasiado, lo cual puso fecha a la inauguración de un subgénero que iba a hacer las delicias de los aficionados al thriller en todo el mundo: el giallo, versión italiana del posteriormente conocido como slasher, con unas gotas de suspense y de investigación policial, y cuyos máximos exponentes serían (además del propio Bava), Dario Argento, Lucio Fulci, Sergio Martino o los semi olvidados Francesco Barilli o Giuseppe Benatti, entre otros. Por su parte, Seis mujeres para el asesino ofrece una genial recreacion de la figura del psicópata a la caza de mujeres hermosas, en el marco incomparable de un estudio de alta costura, muy sesentero, situado en el corazón de Roma. El resultado es una maravilla de saturación y riqueza cromática (fotografiada por Ubaldo Terzano, que ya había trabajado con Bava en la clásica La máscara del demonio), sobre la base de una historia perversa, bizarra, barroca, que habría de influir considerablemente en el cine posterior. Como muestra un botón: Bloody Pit of Horror, de Massimo Pupillo. Sin embargo, conviene recordar el film previo de Arne Mattsson, con el que Bava/Terzano tienen una deuda de sangre: La maniquí rota.



miércoles, 2 de noviembre de 2011

Rebobine, por favor


3*


Michel Gondry, especializado en desmenuzar enfermedades de la sociedad postmoderna, perpetra una estupenda fábula moral sobre la amistad, la admiración y los sueños compartidos, contada sin ningun subrayado, con sentido del humor y con mucha, mucha inventiva visual, lo que transforma la película, finalmente, en un sorprendente pasquín en favor del cine y de su capacidad viral para emocionar. Gondry cuenta con la ayuda de un entregado Jack Black, de un convincente Mos Def y de un entrañable Danny Glover. La parte en la que los protagonistas ruedan sus versiones de saldo de las películas del videoclub donte trabajan (a las que llaman sus "suecadas", sweded films), es divertidisima, sobre todo si has visto las peliculas originales que intentan emular. Es hermoso que se desarrolle en un barrio humilde (concretamente en Passaic, New Jersey) y que se cuente con la colaboración de sus habitantes y vecinos. Sin llegar al nivel de ¡Olvídate de mí! ni de La ciencia del sueño, la historia igualmente conmueve y pone punto final a la (por ahora) primera trilogía del autor.


martes, 1 de noviembre de 2011

La novia cadáver

3.5*


No hace mucho tiempo que George Steiner señaló cinco constantes en la condición humana: el enfrentamiento entre los hombres y las mujeres, entre los viejos y los jóvenes, entre la sociedad y el individuo, entre los humanos y los dioses y, finalmente, entre los vivos y los muertos. En este conflicto entre los vivos y los muertos, la imaginación juega un papel importantísimo, además del amor. Por eso, una de las mejores formas de explorar este enfrentamiento pudiera muy bien ser el cine de Tim Burton y, en concreto, este divertimento animado sobre las tribulaciones de una novia cadáver que contrae matrimonio, por error, con un habitante del mundo de los vivos. Y no habría de tomarse como una casualidad que se haya elegido la técnica del stop motion como forma de traer a la vida a los unos y a los otros, homenajeando con ello, además, al gran Ray Harryhausen. Burton colabora con Mike Johnson en la dirección y ofrece una historia divertidísima y eterna (con ramalazos del Poe más necrófilo y obsesivo) sobre el amor más allá de la vida, con una esmerada ambientación victoriana y con una música de Danny Elfman apropiadísima para la ocasión. La segunda de las joyas invertidas de Burton, junto con Pesadilla antes de Navidad, dirigida por Henry Selick.







sábado, 29 de octubre de 2011

Mis 5 imprescindibles de Steven Spielberg:


      
-       El diablo sobre ruedas (1971). 
-       Tiburón (1975).
-       Indiana Jones en busca del Arca perdida (1981).
-       Minority Report (2002).
-       Atrápame si puedes (2002).



viernes, 28 de octubre de 2011

Apocalypto

3.5*


Enérgica y salvaje película de acción en el plano narrativo y conmovedora en el plano emocional. Además, funciona perfectamente como una potente metáfora de nuestra -y, probablemente, de cualquier- civilización: de cómo explotamos, arrasamos y nos aprovechamos de cuanto nos rodea porque la mayoría de nosotros -como escribió Pascal- no sabemos permanecer tranquilamente en una habitación. La película es también un arriesgado ejercicio de fidelidad y respeto -no siempre conseguido- a las culturas que retrata: de ahí el hecho de rodarse en la lengua maya. Especial atención a la escena cumbre de la película, justo en el encuentro entre dos mundos. Por otro lado, la suma de tópicos, deslices y anacronismos relaja un tanto la capacidad subversiva del film. Bien hecho Mel.


jueves, 27 de octubre de 2011

Libertad condicional

3.5*

Desde El buscavidas a Bajo el peso de la ley, el cine usamericano ha desarrollado un género particular alrededor de la magnética figura del perdedor. Los años sesenta y setenta fueron particulamente prolíficos en este campo porque el derrumbamiento del sueño americano hizo aflorar, de sus escombros, toda suerte de inadaptados, como el que retrata esta película. Ulu Grosbard adapta la novela de Edward Bunker -un delincuente experimentado que también colaboraría en el guión de otro clásico del género, El tren del infierno-, sobre los problemas de un ex presidiario para amoldarse a una vida convencional, que sufre la obstrucción del propio sistema judicial y que, además, tiene serios problemas para respetar la propiedad ajena. Para ello, Grosbard contó con la colaboración inestimable de un grandísimo Dustin Hoffman quien, por cierto, visitó al novelista en la prisión donde se encontraba recluido. Hoffman cimentó un poco más su sólida -aunque algunas veces histriónica- capacidad interpretativa mientras que la hermosa Theresa Russell y el genial Harry Dean Stanton aportaron dos piezas imprescindibles y convincentes a la historia: la chica enamorada y el fiel compañero de profesión y amigo. Como curiosidad, el ayudante de dirección, Larry J. Franco, pasaría a colaborar con el maestro John Carpenter casi tras su participación en esta película.

martes, 25 de octubre de 2011

La fuente de la vida

3*

Mágica, irreal, hermosa. Una sorprendente mezcla de espiritualidad y carnalidad. Darren Aronofsky trama una reflexión moral y sentimental mediante tres historias que se superponen cronológicamente: una ambientada en la conquista de América, otra en la actualidad y, la tercera, en el futuro. Sin embargo, el esteticismo se superpone continuamene a un eclecticismo religioso que desemboca, finalmente, en un conclusión excesiva y grandilocuente. Todo ello salpicado con las gotas inaprensibles de la obra de un Edgar A. Poe, especialmente las que se destilan de las etéreas pero lúgubres Ligeia o Morella. Por otro lado, la profundidad no consigue estar siempre a la altura de las imágenes e, incluso, alguna escena fuerza la sonrisa del espectador con una inesperada ridiculez, todo lo cual hace totalmente comprensible las opiniones encontradas sobre la película. Como digo, esteticamente absorbente, espiritualmente emotiva pero, a la vez, muy triste, incluso con un love is forever de por medio. A destacar el trabajo de Hugh Jackman y de la oscarizada Ellen Burstyn. 

lunes, 24 de octubre de 2011

La Cosa

4*

En 1948, el editor de la influyente Astounding Science-Fiction, John W. Campbell jr., publicó el relato Who Goes There?, que fue prestamente adaptado al cine de la mano de Christin Nyby con el título The Thing from Another World (1951), con un alambicado espíritu hawksiano que sería recuperado en la siguiente versión, la arquetípica La Cosa. En 1982 -después de encadenar Asalto a la comisaria del Distrito 13, La Noche de Halloween, La Niebla y 1997: Rescate en Nueva York-, John Carpenter estudia la narración original y decide adaptar la historia de la manera más fidedigna posible, inspirándose también en la versión anterior. El resultado es una película tensa, magníficamente planificada y montada, y con un suspense terrorífico y apocalíptico. El trabajo de Morricone acentúa esa tensión con una BSO minimalista y amenazadora, los efectos especiales de Rob Bottin consiguen materializar nuestros miedos con un diseño efectista y bizarro y el plantel de actores cumple a las mil maravillas con sus personajes. Por su parte, en su tercera colaboración con el director de Carthage, Kurt Rusell sustituye la piel de Elvis y de Snake Plissken y se apunta otro tanto con su interpretación del cínico piloto MacReady, un auténtico antihéroe carpenteriano. El final, de una ambiguedad demoledora, constituye uno de los más oscuros de la historia del cine.


viernes, 21 de octubre de 2011

El Gran Gatsby

3*

Si hay una frase que actúe como leitmotiv de toda esta historia, sería la que Daisy (Mia Farrow) le espeta a Robert Redford (Gatsby), mitad abatida mitad jactanciosa: "las chicas ricas no se casan con chicos pobres". En 1925, Francis Scott Fitgerald publicó su obra maestra, una descorazonadora y exquisita narración sobre la vida social de las clases altas y su vacuidad así como, principalmente, sobre la atracción que una de sus más frívolas maniquíes ejerce sobre un self-made man, el protagonista Jay Gatsby, que sufre la crueldad y el desdén de un mundo al que no pertenece. Sobre esta historia se han realizado cuatro versiones cinematográficas, siendo ésta la mejor de ellas. Francis Ford Coppola construyó un guión espléndido -sobre un borrador de Truman Capote-, que recogía lo mejor de la novela, tanto argumental como idiomáticamente, y desarrollaba casi todos los pormenores de la trama. Por su parte, Jack Clayton dirigía con detenimiento y esplendor uno de sus mejores trabajos, con una meticulosa y exhuberante dirección artística, una fotografía bien contrastada de Douglas Slocombe -que ya había ejercitado el retrato de la riqueza en The Servent, de Joseph Losey-, y una BSO que casi ni se nota, salvo en las múltiples fiestas que salpican el metraje. Hay quienes dicen que la película aburre, hay quienes dicen que la película es romántica... Ambos se equivocan.

jueves, 20 de octubre de 2011

Quemar después de leer

3*


Una pelicula de filigrana, construída sobre una historia llena de coincidencias y casualidades, al estilo de Muerte entre las flores, con un guión que parodia, entre otras cosas, las películas conspiro-paranoicas y de espionaje, en la línea de Teléfono, de Don Siegel (con un espectacular Donald Pleasence). La película entretiene, te arranca varias sonrisas pero tambíen hace pensar aún más de lo que propone su alocada apariencia. Por otro lado, hay que destacar la genialidad de la siempre fiel Frances MacDormand y, por encima del resto de actores, de Brad Pitt, el descubrimiento cómico del film. Los guiños inteligentes -marca de la casa Coen Corporation.- y la critica social aparecen por doquier pero no le roban al humor el protagonismo de la historia. Lo cual resulta algo más que elogiable y transforma esta ración extra de torpeza en la tercera entrega de lo que el propio George Clooney denominó la "trilogía de los idiotas" (junto con O Brother! y Crueldad Intolerable).


miércoles, 19 de octubre de 2011

Sex and the City

1.5*


Una chorrada, de verdad, para que nos vamos a engañar: típica, falsa, edulcorada, llena de marcas comerciales, eslóganes y modelitos. Y, todo ello, sobre la base de una historia trillada y absurda donde hay algo de sexo y muy poco de amor. Amor y sexo que son tan falsos como esa amistad que sobrevive a base de tarjetas de crédito. Nada que ver con algún que otro capitulo sagaz y emocionante de la serie... Curiosamente, se rodó en el doble de tiempo que Gran Torino. 

lunes, 17 de octubre de 2011

Watchmen

3.5*







¿Quién querría deshacerse de un superhéroe en sus horas bajas? Esta es la premisa que sostiene el argumento de esta asombrosa película, que funciona por sí sola pero que también es una más que correcta adaptacion de la novela gráfica -una genuina obra maestra- de Alan Moore y Dave Gibbons, dos auténticos genios del noveno arte (exceptuando, entre otras cosas, la pelea inicial, la ausencia de algunas subtramas -como la del niño y el quiosquero- o el final "alternativo"). Tras 300 -otra adapación al cine de otro clásico del cómic-, Zack Snyder se atreve con el creador del portentoso From Hell original y no descarrila en su empresa. La experiencia de ver los 162' de su metraje, en la sala oscura, produce el mismo efecto que leer el comic: te absorbe, te sacude, te hace pensar, te soprende, te admira y también te aburre, como la vida misma, aunque la que retrate esta experiencia visual sea la de unos héroes disfrazados a quienes intentan eliminar, en unos EE.UU. alternativos, de la década de los ochenta, con música de Bob Dylan de fondo (al menos tres temas): ahí es nada. Todo lo cual nos hace preguntarnos ¿quién querría contar esta historia? La respuesta la encontraréis en la mente de un iluminado de Northampton: Alan Moore.

viernes, 14 de octubre de 2011

Viaje a Darjeeling

3.5*

 
Curiosa, emocionante y hermosa pelicula sobre los viajes que hacemos para reencontrarnos y para unirnos. Y, como esos mismos viajes, a ratos fascinante, a ratos tediosa, siempre anárquica. Geniales los tres hermanos protagonistas, especialmente ese espectacular Jason Schwartzman (quien, por cierto, además de miembro oficial de la Westroupe, tiene una banda de indie pop realmente interesante: Coconut Records). Lo de menos es que la India que se nos muestra parezca un anuncio. O mejor: la versión naïve de los fondos de paisaje de las películas de Satyajit Ray, a quien se dedica la película. Por cierto, fue rodada en el desierto de Rajasthani: un síntoma, sin embargo, de autenticidad. La secuencia de créditos, con la música de The Kinks, This Time Tomorrow, se nos antoja ya de culto. Muy aconsejable para quien quiera viajar sin salir de su cuarto.

jueves, 13 de octubre de 2011

Si la cosa funciona

3*


Que la suerte (que la fortuna) es un factor de importancia capital en las relaciones humanas es algo que Woody Allen ya nos había contado en la magnífica película que rodó sobre la vida de un profesor de tenis, ambicioso y sin escrúpulos, que no quiere renunciar a su forma de ser: Match Point. Por su parte, Si la cosa funciona es la cara alegre, sofisticada y amañada de esta importancia. Pero mientras en la primera película los personajes estaban constantemente al borde de la neurosis, en ésta todos los personajes persiguen y encuentran la felicidad en los márgenes (o un paso más allá) de lo que consideran moral y éticamente aceptable. Curiosamente, esta historia proviene de un antiguo guión, que fue abandonado a causa de la muerte del actor que iba a encarnar a Boris Yellnikoff y que ha sido recuperado para la causa por mediación creativa de la huelga de guionistas del 2008. Finalmente, la lección que se nos ofrece es que no hay mayor regocijo que disfrutar de cualquier relación amorosa mientras funcione, independientemente de si encaja o no con nuestras concepciones previas y provisionales de la vida y del amor. Al lado del genial protagonista (un sarcástico Larry David) nos sentimos unos iluminados y sonrientes gusanos.

lunes, 10 de octubre de 2011

Super 8

2.5*

Cruce vintage entre Los Goonies y Alien con el toque benevolente y bienintencionado de una producción Spielberg. Todo ello escrito y dirigido por el perdido J.J. Abrams, con la sana intención de recuperar el cine de aventuras sci-fi de los cincuenta y los sesenta. Con una BSO de carton piedra y un doblaje al castellano infame (pero ¿qué héroe proto adolescente habla como los chavales de la peli?), el argumento, los personajes estereotipados (padre destrozado por la muerte accidental de la madre; padre destrozado por sentimientos de culpa acerca de la muerte accidental de la madre del compañero de su hija; hijos respectivos haciendo las cosas bien; soldaditos de plomo) y algunos diálogos parecen extraídos de una lata caducada de sopa de tomate Campbell con bicho retrofuturista incluído. Sin embargo, el resultado final merece disfrutarnos por los innumerables guiños cinéfilos y por el dinamismo sostenido de la narración. Del rollo de Stranger Things, la serie actual de Netflix, por ejemplo.